Las necesidades educativas especiales no existen

La autora sostiene que "Necesidades Educativas Especiales (NEE) es el término que se ha inventado para describir las situaciones donde no hay atención educativa adecuada".
Miércoles, 7 de octubre de 2015
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Circula por internet un vídeo que cuenta cómo Einstein siendo niño, un buen día estando en clase, discrepó con su profesor acerca de la existencia de Dios. Su profesor decía, grosso modo, que Dios es malo porque creó el mal. Según ese vídeo, Einstein se basaba en teorías pertenecientes a las leyes de la física para justificar su afirmación sobre la existencia de Dios. Este genio explica que no existe el frío; que el frío no es más que la ausencia de calor. Dice que no existe la oscuridad como tal, ella es el resultado de la ausencia de luz. La oscuridad es un término que ha inventado el hombre para describir lo que pasa cuando no hay presencia de luz… Por tanto, aquel niño expuso que sí existe Dios, pero no ha creado el mal; el mal es la ausencia del amor, es la ausencia de Dios en los corazones.

No sé si será certera esta historia en su totalidad, pero más allá de la discusión religiosa que podrían generar estos comentarios, este razonamiento hizo que me planteara algunas cuestiones… ¿Existen, entonces, las necesidades educativas especiales (NEE)? Pues quizás no existan como tal.

Desgraciadamente podría ser el término que se ha inventado para describir las situaciones donde no hay atención educativa adecuada. Cuanta más desatención o intervenciones erróneas, más necesidades. Existen alumnos con mayor o menor capacidad para determinadas áreas, existen alumnos con afecciones que les dificultan el aprendizaje de algunos conceptos… Cuanto mayores sean esas dificultades, mayor será la inadaptación al sistema educativo, un sistema estandarizado, hecho a medida de “lo que debe ser” y no de “lo que realmente es”.

¿Existen las NEE? ¿Podrían desaparecer como denominación? ¿Son las NEE sinónimo de discapacidad, trastorno, deprivación sociocultural, sobredotación intelectual…?

Tenemos un mundo diverso, las diferencias son protagonistas, no la uniformidad y parece que muchos de sus habitantes quieren y necesitan que todo se iguale… No deberían darse situaciones de oscuridad, no deberían “culpar” al alumno por sus capacidades, sino al transmisor o legislador por sus interferencias.

¿Necesitan en el Caribe calefacción, abrigos y bufandas en invierno? ¿Necesitan en Noruega abanicos todo el año? Si se hace de noche y la oscuridad impera, si la luz descansa y mis ojos no ven, pues enciendo la lámpara, la necesito. Si se hace de día y reluce el sol, la lámpara no me hará falta. No está en mis ojos el problema, no necesitan nada especial cuando oscurece… solo hay que encender la luz. Pero si en mis ojos existe algún tipo de afección que no me permita ver aún cuando haya luz, entonces necesitaré algún material adicional que me ayude a seguir, tendré dificultades, provocaré necesidades si esos recursos no existen o no están a mi alcance, que se convertirán en recursos especiales si es una minoría la que necesita lo mismo que yo.

Si un alumno no aprende a dividir a los 8-9 años, “como debe ser”, quizás el problema no esté en él, sino en esta programación estática y en un sistema uniformado que hace de lo diferente una etiqueta, un estigma, un desahucio, un problema, una carga… Si no aprende a dividir por tener mayores dificultades, necesita otro tipo de metodología, necesita quizás otra temporalización, otros recursos, otro ambiente que no sea el común ni el general… y si no lo tiene, se convierte en una NEE. Siempre hay necesidades, pero se convierten en especiales cuando se apartan de la “normalidad”. La necesidad es algo innato, hay que estar preparados para afrontarla.

Sé lo que estáis pensando. ¿Qué pasa con un alumno con síndrome de Down o con un alumno autista, por ejemplo? ¿Y si el alumno tiene 6 años pero aún no controla esfínteres? ¿No tienen NEE?… Dímelo tú, respóndame usted. Si ese alumno está en un centro específico, ¿tiene necesidades especiales? ¿Y si está en un centro ordinario?

Si lo comparamos con la mayoría de los niños del mundo, se entenderá que necesita de una atención específica cualquier alumno que no permanezca en la curvatura mayor de la pirámide de Gauss, cualquier alumno que padezca un trastorno o síndrome que influya notablemente en su período escolar… Pero si son atendidos correctamente, con dedicación, motivación y acierto, las dificultades se convertirán en un detalle más del que hablar como con cualquier alumno. Y cuando he dicho “atendidos correctamente”, hablo del centro, profesionales o agentes concretos que se le asignan para su mejor y mayor desarrollo, ya sean centros ordinarios o específicos, maestros de PT, psicólogos… Y es en estos casos cuando pienso: si a la palabra especial le damos el significado de “lo que no es mayoritario”, pues quizás podríamos estar de acuerdo con la denominación NEE, ¿no?… ¿Qué piensas tú?

En honor a nuestro protagonista (Einstein) podríamos decir que la teoría de la relatividad tiene mucho que ver en esto también. Con la teoría de la relatividad, la humanidad entendió que lo que hasta ahora había dado por sentado que era una constante, el tiempo, era en realidad una variable. Y no solo eso, sino que el espacio también lo era y que ambos dependían, en una nueva conjunción espacio-tiempo, de la velocidad.

Traduzcámoslo al sistema educativo: lo que hasta ahora era una constante, la Educación en las aulas, en realidad es una variable. Y no solo eso, sino que los alumnos también lo eran y que ambos dependían, en una nueva conjugación aulas-alumnos, de la sociedad del momento.

Pero demos algo de luz a todo esto. En la actualidad se abren caminos a la diversidad, vamos diferenciando colores sin preferir ninguno. Cada vez hay más luces encendidas, hay más cooperativo, más ABP, más profesores involucrados en la implantación de un sistema lleno de farolas para que nadie pueda decir que es imposible ver nada.

Sin embargo, falta mucho aún… faltan las leyes, los acuerdos, los detalles, también faltan ganas… Da igual el término que utilicemos, ¿queremos llamar NEE a ese trabajo extra que hay que hacer para que aprendan niños con distintas afecciones, para que aprendan niños que no pertenecen a la mayoría? Pues llamémosla así, no me importa, de alguna forma hay que llamar a “la oscuridad”. Lo que sí me importa es que se paralicen las disposiciones de muchos maestros entregados para convertir esas necesidades educativas especiales en un factor más del aula por el que hay que trabajar y no en un problema; maestros que convierten esas necesidades en algo común pero a su vez diferente; maestros que en lugar de ver siempre la luz blanca, vislumbran los distintos colores que la forman…
¿Son las necesidades educativas especiales algo inamovible que perdurará siempre?

¿Es esto una exageración, es una tontería? ¿Qué opinas?

Encendamos, pues, las luces, busquemos el sol, iluminemos la noche, y si aún no podemos ver, resaltemos las estrellas…

Inmaculada Espinosa es maestra de PT en el Colegio “Amor de Dios” de Cádiz

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