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Cómo ayudar a los niños con trastorno del lenguaje en el aula

Los niños con trastorno del lenguaje presentan dificultades en la adquisición y el correcto uso de este, tanto en comprensión como en expresión.
Nélida Nevado
Logopeda Proyecto 3 Psicólogos
14 de enero de 2020
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© DENIS SENICHKIN

En el aula contamos con niños con muchas características diferentes. Cada uno tiene sus puntos fuertes y sus aspectos a seguir trabajando. Por eso es importante que conozcamos las características de nuestro alumnado, para que reunamos las herramientas y apliquemos las técnicas necesarias de manera que todos se vean beneficiado y el aprendizaje llegue de manera efectiva.

Los niños con trastorno del lenguaje presentan dificultades en la adquisición y el correcto uso de este, tanto en comprensión como en expresión, con mayor afectación en unas áreas o en otras, que les puede influir en la adquisición de conocimientos y la relación con sus compañeros. Estas alteraciones no se ven justificadas por ninguna otro déficit y persisten en el tiempo. Cuando en clase nos encontramos con un niño con esta característica es conveniente que hagamos una serie de modificaciones, bien en la disposición del aula o en la forma en la que impartimos la clase.

Cada caso es único, y es preciso estudiar y conocer las particularidades individuales del niño o la niña.

Los niños con trastorno del lenguaje presentan dificultades en la adquisición y el correcto uso de este, tanto en comprensión como en expresión

Las siguientes pautas pueden hacer que mejore su rendimiento en clase:

Modificaciones en el aula

  • Colocar al niño en la parte más cercana a la pizarra posible, de manera que haya menos interferencias a la hora de trasmitir la información.
  • Estar cerca del alumno a la hora de dirigirnos a él, evitando posibles distracciones.
  • Utilizar el canal de comunicación que más le favorezca. En el caso de un niño con trastorno del lenguaje la información apoyada siempre en referentes visuales va a ser más accesible y le va a ayudar a mantenerse dentro del tema de la clase. Aprender a través de esquemas con imágenes o material manipulativo, siempre le va a resultar mucho más sencillo, al igual que aportar pistas visuales que le ayuden a aprender la rutina del día a día, en especial en los más pequeños.
  • Conocer las áreas en las que el niño o la niña es más hábil y utilizarlas como apoyo para el resto de actividades en las que presente más dificultad.
  • Adaptar nuestro lenguaje. Dependerá del desarrollo del niño. Generalmente es conveniente no darle más de una orden a la vez, para que pueda procesar todo el mensaje correctamente y hacer preguntas del estilo si o no, para que sepa exactamente qué es lo que le estamos queriendo trasmitir. Es importante hacerlo con una entonación y ritmo natural, de manera que no llame la atención dentro de la clase.

Lenguaje

Tanto en el caso de los más pequeños como en los mayores es conveniente que les demos un buen ejemplo del que partir, a través de algunas técnicas que les ayudarán a mejorar.

  • Uso de la corrección indirecta: si ha cometido algún error, a partir de la emisión del niño repetimos dentro de la conversación el mensaje, bien con una correcta estructura gramatical, pronunciación o con vocabulario más específico acorde a su edad.
  • Si no hemos comprendido todo lo que nos ha dicho partimos de la parte que sí que hayamos entendido para que siga hablando o clarifique. Es importante trabajar la motivación y evitar que se frustre en exceso a la hora de comunicarse, ya que en ese caso puede evitar estas situaciones y no querer participar delante del resto del aula.
  • Aplicar técnicas de modelado, de manera que él pueda imitar nuestro modo de hablar y vaya integrando esquemas correctos.

Generalmente es conveniente no darle más de una orden a la vez, para que pueda procesar todo el mensaje correctamente

  • Pautar turnos: en muchas ocasiones estos niños, al ser conscientes de que es un área en el que les cuesta más o que necesitan más tiempo para elaborar la idea y expresarla en comparación con sus compañeros, participan menos en las actividades de clase. Establecer unos turnos en los que cada alumno tiene tiempo para exponer sus ideas puede favorecer su participación.
  • Actividades con roles en los trabajos que haya que realizar en grupo. Si a la hora de establecer un grupo ponemos papeles específicos a cada persona del equipo, estableciendo una forma de trabajo cooperativo, el alumno o la alumna tendrá claro su función y será más fácil que se encuentre cómodo dentro de él y sepa qué hacer en cada momento.
  • Adelantar el vocabulario antes de empezar un tema nuevo, acompañado de imágenes cuando sea posible.

Aplicando estas pautas y dinámicas dentro de la clase el niño o la niña con trastorno del lenguaje tendrá mejor acceso a la información y le será más fácil seguir el ritmo del aula.

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