Altas capacidades en la cadena evolutiva
Prosigo con lo que quiero plantear. Dependiendo del caso, las altas capacidades pueden detectarse en un niño, un adolescente o un adulto. Estas personas cuentan con un potencial superior a la media para asimilar información y emplearla posteriormente para comprender y mejorar su rendimiento en las áreas en las que se desarrollan.
¿Qué fallos puede haber en este sistema? En principio, no deberían existir inconvenientes para el desarrollo de ese niño, adolescente o adulto, ni para su desenvolvimiento en sus respectivos ámbitos de actuación. ¿Podemos decir que nacer con altas capacidades en la cadena evolutiva humana supone una ventaja? Debería ser así, en el sentido de que estas personas tienen, en teoría, más probabilidades de asimilar la información en menos tiempo y mediante procesos cognitivos más eficientes.
Sobre el papel, todo puede presentar un pronóstico positivo, y estaríamos de acuerdo en que ese niño, adolescente o adulto podría realizar sus estudios con excelencia. Sin embargo, la realidad nos muestra algo muy diferente. Los casos de niños que han fracasado académicamente y que, por tanto, trasladan esa dificultad a la adolescencia y la adultez son numerosos. Este fenómeno ha sido investigado por expertos que cuentan con trabajos sólidos y que evidencian que las altas capacidades no son una garantía de éxito en los sistemas capitalistas de los que formamos parte y en los que vivimos, de una u otra manera.
Cada persona ofrece una respuesta diferente a este planteamiento. Algunos sostienen que el problema reside en el sistema educativo; otros, en la falta de información. También hay quienes consideran que, a pesar de que las altas capacidades se han estudiado desde diferentes campos, todavía no existe una explicación clara de por qué se producen estas cifras. Algunos, incluso, responsabilizan a las familias.
Hay familias con recursos que han proporcionado apoyo y oportunidades a sus hijos y, aun así, se han encontrado con los mismos patrones de fracaso escolar. Por ello, debo preguntarme qué son realmente las altas capacidades en la cadena evolutiva humana. ¿Quién fue la primera persona de la historia de la humanidad que tuvo altas capacidades? Es algo que no se puede saber, pero sí me interesa conocer qué supuso para ese ser humano tener una capacidad cognitiva superior y qué función desempeñó.
Es posible que, en todos los periodos históricos, alguien tuviera una actividad cerebral superior a la de sus coetáneos y que las complejidades de las sociedades, ya fueran tribales o más desarrolladas, estuvieran condicionadas por otras necesidades que requerían la implicación de todos, de modo que cada persona aportara su experiencia.
Hay grandes genios a quienes se atribuyen altas capacidades y que han contribuido, mediante sus descubrimientos en diferentes campos, al bien de la humanidad. Está por determinar si esto llegará a reflejarse en una estadística en la que un número significativo de personas con fracaso escolar consiga trasladar esa experiencia a un éxito dentro de nuestra cadena evolutiva humana.
Hay que trabajar más e intuir cuáles son los pasos previos que deben establecerse para alcanzar resultados satisfactorios para las personas con altas capacidades intelectuales en el siglo XXI. Estamos ante un reto que exige más proyectos por parte de todos los profesionales dedicados a este ámbito de la inteligencia humana.

