Del zoológico al aula
Cómo las futuras maestras transforman el territorio en recursos educativos para la infancia.
Entrada al Zoológico Municipal de Guadalajara, espacio híbrido natural-humanizado sobre el que se desarrolló una experiencia de Aprendizaje-Servicio (ApS) con alumnado del Grado en Educación Infantil de la Universidad de Alcalá.
Durante los últimos años hemos desarrollado una experiencia de ApS entre la Facultad de Educación de la Universidad de Alcalá y el Zoológico y Centro de Recuperación de Especies de Guadalajara. La propuesta partía de una idea sencilla, aunque pedagógicamente exigente: que nuestras futuras maestras de Educación Infantil dejaran de ser meras usuarias de materiales didácticos para convertirse en creadoras de recursos educativos destinados a la infancia.
Con frecuencia, la formación inicial del profesorado se apoya en materiales ya elaborados: libros de texto, propuestas editoriales, recursos digitales o actividades diseñadas por otras personas. Sin embargo, una parte esencial de la práctica docente consiste precisamente en la capacidad de observar la realidad, interpretarla pedagógicamente y transformarla en oportunidades de aprendizaje.
Sobre esta convicción se construyó nuestro proyecto. A partir de visitas al zoológico, trabajo de campo, observación directa y elaboración de cuadernos de campo, las estudiantes del Grado en Educación Infantil comenzaron a explorar las posibilidades educativas de un espacio que, a primera vista, muchas personas identifican únicamente con animales en cautividad. Poco a poco, aquel territorio dejó de ser un lugar para visitar y se convirtió en una fuente de ideas, preguntas y recursos educativos para la infancia.
El resultado fueron propuestas educativas, ilustraciones, narraciones infantiles y audiolibros elaborados por las propias estudiantes. Pero quizá lo más valioso no fueron los materiales producidos, sino el proceso que los hizo posibles: aprender a descubrir posibilidades educativas allí donde otros sólo ven un lugar para visitar.
Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Guadalajara, integrado en el Zoológico Municipal. Su actividad permitió al alumnado aproximarse a cuestiones relacionadas con la conservación, la recuperación de especies y la educación ambiental desde una perspectiva educativa.
Las actividades desarrolladas combinaron observación directa, trabajo de campo y diseño didáctico. Organizadas en grupos, las estudiantes recorrieron las instalaciones del Zoológico Municipal y del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, completaron cuadernos de campo, recopilaron información y comenzaron a identificar aquellos elementos que podían transformarse en experiencias de aprendizaje para niñas y niños de Educación Infantil. El objetivo no era sólo conocer un espacio singular de la ciudad de Guadalajara. Se trataba, sobre todo, de aprender a mirar el territorio con los ojos de una futura maestra.
Muy pronto aparecieron preguntas que forman parte de la práctica cotidiana de cualquier docente. ¿Cómo explicar la biodiversidad a alumnado de tres, cuatro o cinco años? ¿Cómo acercar conceptos relacionados con la conservación de especies? ¿Cómo convertir una observación realizada fuera del aula en una actividad educativa significativa? ¿Cómo despertar la curiosidad por el entorno próximo?
A partir de esas preguntas comenzó un proceso de creación pedagógica. Las estudiantes seleccionaron especies, espacios y situaciones observadas durante las visitas para convertirlas en propuestas educativas adaptadas a la infancia. La información recogida en el trabajo de campo se transformó progresivamente en ilustraciones, relatos, actividades y audiolibros diseñados por las propias alumnas. Lo observado en el territorio comenzaba a adquirir una nueva vida dentro del aula.
Lo más interesante fue comprobar cómo un mismo espacio podía generar múltiples respuestas educativas. Allí donde unas estudiantes encontraban historias sobre animales y cuidados, otras descubrían oportunidades para trabajar la observación, el respeto por el entorno, la diversidad biológica o la importancia de la conservación. El territorio dejaba de ser únicamente un lugar para visitar y se convertía en una fuente de recursos didácticos para la infancia.
Más allá de los materiales elaborados, la experiencia permitió desarrollar competencias fundamentales para la formación del profesorado: observar, seleccionar información, interpretar la realidad, diseñar propuestas educativas y comunicar conocimientos de manera accesible para la infancia. En definitiva, aprender a transformar experiencias reales en oportunidades de aprendizaje para otras personas.
El lince ibérico se convirtió en uno de los puntos de partida para la creación de ilustraciones, relatos y recursos educativos elaborados por las futuras maestras participantes en el proyecto.
Con el paso de los meses, los materiales elaborados por las estudiantes comenzaron a superar el marco inicial del proyecto. Las actividades, ilustraciones, relatos y audiolibros generados durante la experiencia demostraron que la observación del territorio podía convertirse en una herramienta eficaz para diseñar recursos educativos adaptados a la infancia. Lo que había comenzado como una actividad de campo terminaba transformándose en propuestas didácticas con utilidad real tanto en el aula como en el zoológico.
Pero quizá el resultado más relevante no estuvo en los materiales producidos, sino en el aprendizaje desarrollado durante el proceso. Las estudiantes comprendieron que los recursos educativos no aparecen de la nada. Nacen de la observación, de la curiosidad, del análisis y de la capacidad para interpretar pedagógicamente la realidad. Aprendieron que cualquier territorio puede convertirse en una oportunidad educativa cuando se mira con intención formativa.
Esta experiencia también permitió reforzar una idea fundamental en la formación del profesorado: enseñar no consiste únicamente en transmitir conocimientos. Supone también desarrollar la capacidad de seleccionar, adaptar y reconstruir experiencias y realidades para hacerlas comprensibles y significativas para otras personas. Y esa tarea exige creatividad, colaboración, apertura intelectual, sensibilidad pedagógica y una mirada capaz de descubrir posibilidades donde otras personas sólo ven escenarios cotidianos.
La observación de especies como el lince ibérico permitió transformar la experiencia de campo en recursos educativos diseñados para la infancia.
Quizá por eso una de las principales lecciones del proyecto fue comprobar que el territorio puede convertirse en aula y que la observación puede convertirse en recurso educativo. Desde esta perspectiva, el Zoológico y Centro de Recuperación de Especies de Guadalajara dejó de ser un lugar para visitar y se convirtió en un espacio desde el que aprender a enseñar. Porque, a veces, los mejores recursos educativos no se encuentran en un libro: esperan en el territorio a que alguien aprenda cómo descubrirlos.
Fotograma del audiolibro El lince Luno, recurso de educación ambiental basado en la interpretación pedagógica del entorno y elaborado por las estudiantes del Grado en Educación Infantil Alba Caravaca, Alejandra Corral, María Chimeno, Naiara García y Thalía Ayuso en el marco de un proyecto de ApS de la Universidad de Alcalá.
José Ramón Álvarez Layna es profesor y jefe del Departamento de Geografía e Historia del IES Atenea de Alcalá de Henares y miembro del Grupo de Investigación en Filosofía Política de la Universidad Autónoma Metropolitana de México. Sus líneas de trabajo se centran en la Didáctica de las Ciencias Sociales y en las relaciones entre cultura, memoria, lenguaje, pensamiento y aprendizaje.




