Tres estudiantes del Colegio Aitana diseñan el futuro de la asistencia visual con inteligencia artificial
Tres estudiantes de 4º de ESO del Colegio Aitana de Elche investigan cómo la inteligencia artificial puede contribuir a la autonomía de las personas con discapacidad visual. Su iniciativa, todavía en una fase de escucha y análisis, participa durante el curso 2026-27 en la 12.ª edición de Audicrea Challenge.
El punto de partida de VISIOON es la investigación sobre soluciones tecnológicas de asistencia visual. IMAGEN GENERADA POR IA
Tres estudiantes de 4º de ESO del Colegio Aitana, situado en Torrellano, Elche, han puesto en marcha VISIOON, una iniciativa educativa que pretende explorar posibles aplicaciones de la tecnología para ayudar a las personas con discapacidad visual. El proyecto nace desde las aulas con una premisa clara: utilizar la innovación con propósito para responder a necesidades cotidianas y favorecer una mayor autonomía personal.
El equipo está compuesto por tres estudiantes y cuenta con el acompañamiento de un profesor que los orienta durante las distintas fases del trabajo. Su iniciativa participa en el curso 2026-2027 en la 12.ª edición de Audicrea Challenge, la competición de innovación social promovida por Audi para que jóvenes de diferentes centros educativos conviertan sus inquietudes en proyectos capaces de generar un impacto positivo.
El punto de partida de VISIOON es la investigación sobre soluciones tecnológicas de asistencia visual. Los estudiantes quieren analizar de qué manera herramientas como la inteligencia artificial, el reconocimiento de objetos o el procesamiento de imágenes podrían facilitar determinadas actividades a personas ciegas o con baja visión. Sin embargo, el equipo todavía no ha cerrado el formato ni las funciones de una posible solución.
Esta ausencia de un producto definido responde a una decisión metodológica. Antes de diseñar un dispositivo, una aplicación o cualquier otro recurso, los alumnos consideran necesario escuchar antes de diseñar. Su prioridad es conocer qué dificultades encuentran las personas con discapacidad visual, qué herramientas utilizan actualmente y en qué situaciones siguen existiendo necesidades que no están suficientemente cubiertas.
El planteamiento sitúa a las personas usuarias en el centro del proceso. De este modo, el desarrollo tecnológico no parte únicamente de lo que resulta técnicamente posible, sino de aquello que puede ser útil, accesible y sencillo en la vida diaria. El equipo quiere evitar que VISIOON se limite a una demostración académica sin continuidad o a una idea atractiva que no responda a problemas concretos.
Durante esta primera fase, los estudiantes están recopilando información sobre discapacidad visual, accesibilidad y tecnologías de apoyo. También buscan orientación de profesionales y entidades especializadas que puedan ayudarlos a comprender la diversidad de experiencias existente. La discapacidad visual abarca situaciones muy distintas, por lo que una misma herramienta de inteligencia artificial puede resultar adecuada para unas personas y poco práctica para otras.
Entre los desafíos que deberán estudiar se encuentran la facilidad de uso, la fiabilidad de la información, la privacidad y la capacidad de la tecnología para funcionar en contextos cotidianos. Cualquier solución destinada a prestar apoyo y accesibilidad debe minimizar errores, transmitir indicaciones comprensibles y evitar que la persona dependa de sistemas que no estén preparados para interpretar correctamente su entorno.
La investigación también permitirá al alumnado conocer tecnologías ya disponibles y detectar qué podría aportar VISIOON sin duplicar recursos existentes. La comparación de soluciones, la identificación de límites y la consulta a especialistas forman parte de un proceso educativo en el que la pregunta inicial puede modificarse a medida que aparecen nuevos datos. El objetivo no es defender una idea a toda costa, sino mejorarla o reformularla cuando sea necesario.
Además de su posible dimensión social, VISIOON constituye una experiencia de aprendizaje que conecta diferentes competencias. Los alumnos deben buscar y seleccionar información, analizar un problema, distribuir tareas, organizar plazos y comunicar los avances. A ello se suman la creatividad, el trabajo cooperativo y el pensamiento crítico, especialmente importantes cuando se abordan tecnologías que pueden generar grandes expectativas.
La participación en Audicrea Challenge les ofrece un marco para transformar esas capacidades en un proyecto estructurado. La competición plantea a los equipos el reto de innovar en el ámbito social para mejorar el bienestar de las personas y su entorno. En ediciones anteriores, MAGISTERIO ha recogido cómo esta propuesta educativa impulsa la creatividad, el emprendimiento y la búsqueda de respuestas a desafíos reales entre estudiantes de distintas etapas.
El acompañamiento docente ocupa igualmente un papel relevante. El profesor ayuda a ordenar el proceso, formular preguntas y valorar la viabilidad de las propuestas, pero son los estudiantes quienes deben tomar decisiones y asumir la responsabilidad sobre el proyecto. Esta combinación de orientación y autonomía convierte el desafío en una oportunidad para aprender haciendo y para comprobar que la iniciativa juvenil puede abordar cuestiones sociales complejas.
En este momento, el equipo busca establecer contacto con la comunidad especializada, incluidas personas con discapacidad visual, asociaciones, profesionales de la accesibilidad y expertos en tecnología. Estas aportaciones pueden ayudar a identificar prioridades y evitar que las decisiones se basen en suposiciones. La participación de quienes conocen directamente el problema será esencial para valorar la utilidad de cualquier propuesta futura.
Los estudiantes también quieren dar visibilidad al proceso, no solo al posible resultado final. Su intención es explicar cómo surge VISIOON, qué preguntas orientan la investigación y qué aprendizajes van obteniendo. El proyecto se concibe así como un recorrido abierto, sujeto a cambios y revisiones, en el que comunicar los avances puede facilitar nuevas colaboraciones y enriquecer el trabajo.
VISIOON se encuentra todavía lejos de presentar una solución definitiva, pero esa cautela constituye una de sus principales fortalezas. El equipo del Colegio Aitana ha decidido comenzar por comprender el problema y buscar apoyo antes de construir. Durante el curso 2026-27, los alumnos esperan mantener un seguimiento abierto de sus avances y comprobar hasta dónde puede llegar una idea nacida en 4.º de ESO cuando la tecnología se combina con escucha, responsabilidad social y voluntad de aprender.
