La violencia escolar disminuye especialmente en los sucesos menos graves
Las amenazas graves entre escolares de enseñanza Secundaria e incluso los casos de agresión física se mantienen en niveles similares a los de hace siete años. El informe de referencia sobre el tema que presenta el lunes el Defensor del Pueblo y Unicef destaca que disminuyen las víctimas de insultos y motes ofensivos pero advierte al mismo tiempo que uno de cada diez alumnos se siente víctima de exclusión escolar, es decir, se siente ignorado por sus compañeros.
El informe Violencia Escolar: El maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria. 1999-2006 del Defensor del Pueblo (al que ha tenido acceso en exclusiva MAGISTERIO) subraya que la incidencia del maltrato escolar entre iguales tiende a disminuir respecto a los datos del estudio dado a conocer en el 2000, especialmente en lo referente a las conductas más frecuentes y menos graves (Pág. 11). En concreto, el porcentaje de los alumnos víctimas de insultos pasa del 39,1% al 27% y el de víctimas de motes ofensivos del 37,7% al 26%.
Dicho esto, el informe revela que otras conductas como la exclusión social directa, entendida como el “no dejar participar” a un alumno, así como ciertas formas de agresión física y amenazas graves sí se mantienen en niveles similares a los de hace siete años, lo que pone de manifiesto que las políticas preventivas y las líneas de intervención han resultado insuficientes a la luz de los resultados alcanzados hasta el momento.
Víctima, agresor o testigo
El estudio presenta sus conclusiones con una triple perspectiva. Desde la estimación del maltrato a partir de las respuestas de las víctimas, más de una décima parte del alumnado (10,5%) declara ser ignorado, de los cuales un 9,5% dice serlo “a veces” y un 1% “de forma muy reiterada”. La exclusión activa, que representa el que a alguien no se le permita participar la experimenta un 8,6% de los estudiantes de Secundaria, de los cuales un 7% la sufren “a veces” y un 1,6% “con mucha frecuencia”.
Las agresiones verbales son las más mencionadas como conductas sufridas por el alumnado. Los motes que ofenden o ridiculizan son citados por uno de cada cuatro alumnos (26,7%), de los cuales un 21,4% los sufren “a veces” y 5,2% “con bastante frecuencia”, siendo la conducta más mencionada entre las sufridas “a menudo” o “siempre”.
Todavía en mayor medida se sufren insultos (27,1%), ya que un 23,2% los reciben “a veces” y un 3,9%, “en muchos casos”. Aún más estudiantes declaran ser objeto de conductas de hablar mal de el o ella (31,6%).
La agresión física directa que supone la conducta de pegar es sufrida “a veces” por un 3,9% del alumnado, y tan solo un pequeño porcentaje del mismo, el 0,5%, sufre esta agresión física “en muchos casos”.
Las amenazas se reciben en muy inferior medida respecto a las restantes conductas mencionadas anteriormente a lo visto hasta aquí, aunque de nuevo su incidencia es muy distinta para los distintos tipos de amenazas. Las amenazas para meter miedo son padecidas en mayor porcentaje, un 6,4% del total de estudiantes, (5,4% “a veces” y 1% “en muchos casos”). Quienes informan de recibir amenazas para obligarles a hacer cosas contra su voluntad, o ser amenazados con armas representan los porcentajes menores de víctimas (0,6, y 0,5%). Sin embargo no hay que olvidar que un 0,5% de los y las estudiantes de ESO son objeto de chantaje, y que un 0,4% lo son de amenazas con armas.
