El Consejo Escolar pide que se suban las cuantías y umbrales de las becas
El Consejo Escolar del Estado ha rechazado el sistema de becas propuesto por el Ministerio que mantiene las condiciones de cursos pasados.
Por tercer año consecutivo el órgano apuesta por un sistema que garantice la igualdad de oportunidades en el ejercicio del derecho a la Educación, y en esta línea aprueba la totalidad de las enmiendas presentadas por la Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes (Canae).
Las enmiendas aprobadas piden el establecimiento de un sistema que se adecúe a los gastos reales que asumen los y las estudiantes. Entre ellas, mantener los componentes fijos de residencia, desplazamiento y material y volver a las cuantías del curso 2012-13, “que se acercan más al coste real”, dice la enmienda.
También propone incluir becas salario a tiempo parcial para el alumnado que compagine los estudios con el trabajo, tenga a su cuidado a familiares dependientes o esté en situación de enfermedad o de violencia de género.
“En la actualidad el sistema es ineficiente, haciendo que los estudiantes que necesitan una beca para poder estudiar tengan que matricularse en la totalidad de asignaturas pese a no poder cursarlas todas”, dice la enmienda.
Otra propuesta alude a volver a becar las segundas matrículas, y no sólo las primeras; ya que “en muchos casos estas son producidas por la sobrecarga de los planes de estudio y no por la falta de esfuerzo”.
Y volver a los requisitos de créditos aprobados existentes antes del endurecimiento que ya se aplicó en 2011-12, del 100% de créditos actual al 80% anterior.
Rendimiento y repetición
Por último, la enmienda pide “abrir un análisis en profundidad de los factores que influyen en el rendimiento y la repetición en las universidades para replantear los requisitos académicos de las becas, exigiendo un proceso transparente, donde se conozcan y analicen todos los datos, convocando el Observatorio Universitario de Becas, órgano que durante años ha sido ignorado”.
Canae ha mostrado su “absoluto rechazo” a las reválidas, presentando además una serie de propuestas para mejorar “en lo posible” el desarrollo de las pruebas. “Mientras no se cambie la ley y se eliminen, queremos que las reválidas causen el menor daño posible y se garanticen al máximo los derechos de los estudiantes”, ha afirmado María Rodríguez, presidenta de la organización.