Amparo Larrauri: "Es muy importante aumentar recursos y profesores para el control del Covid en las aulas"

La epidemióloga del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) cree que es muy importante el aumento de recursos materiales y profesorado para que se puedan establecer las medidas de control adecuadas dentro de las aulas.
RedacciónMartes, 1 de septiembre de 2020
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Amparo Larrauri en Santander. Juanma Serrano/UIMP

La epidemióloga Amparo Larrauri es responsable del Grupo de Vigilancia de la Gripe y otros virus respiratorios en el Centro Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Tiene una larga trayectoria en el Sistema centinela de vigilancia de la gripe, que ahora ayudará para controlar la evolución de la actual pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2, causante del Covid-19.

Larrauri ha sido una de las ponentes del curso ‘Covid-19: la epidemiología, la microbiología y la investigación en las estrategias de vigilancia y control de la pandemia’, enmarcado en los Cursos de Verano de la Universidad Menéndez Pelayo que están teniendo lugar en el Palacio de La Magdalena de Santander.

Según la investigadora, “solamente podemos hablar de una nueva onda cuando haya una transmisión comunitaria en todo el país, no estamos en esa situación todavía”. “Pienso que todavía hay margen de mejora. Mientras que la transmisión no sea comunitaria se puede aplicar la contención”, ha asegurado la epidemióloga.

¿En qué consiste el sistema de vigilancia centinela en el que usted trabaja?

–Consiste en la vigilancia de una parte de la población mediante médicos centinela u hospitales centinela, de forma que no se exija tanto esfuerzo y se obtengan datos de mucha calidad.

Este tipo de vigilancias centinela son capaces de ofrecer una información muy valiosa sobre la monitorización, el espacio temporal de la epidemia, la intensidad de circulación de virus –tanto si es Covid como si son otros virus respiratorios como la gripe–, ante la posibilidad de que, en el próximo otoño, puedan persistir ambos virus. Nos ayudará porque nos ofrecerá una información sobre la caracterización de las formas graves y leves tanto de Covid como de otros virus.

¿Cómo nos ha ayudado el conocimiento de epidemias anteriores a enfrentar esta pandemia?

–Sobre todo, nos ha ayudado la epidemia de 2009 porque en ese momento se establecieron muchos mecanismos de control, consenso y coordinación entre las comunidades autónomas y el nivel central, de forma que en esta pandemia al menos algunas estructuras estaban ya muy definidas, como la ponencia de alerta y control. Eso es muy importante en nuestro país.

Otra de las herramientas utilizadas para el control de la pandemia de coronavirus son los llamados ‘rastreadores’, ¿se habían utilizado antes en otras pandemias?

–Los rastreadores es algo absolutamente esencial y común en el mundo de la epidemiología. Solamente que ahora se ha empleado por primera vez esa palabra. Para nosotros significa el estudio de contactos, de toda la vida. La extensión de la pandemia depende de muchos factores, pero la estrategia nacional actual de identificación de todo caso sospechoso que tiene síntomas y de su aislamiento –y por supuesto para aplicar las medidas terapéuticas adecuadas– es extraordinariamente importante para contener el paso de la pandemia.

Lo fundamental de los llamados ‘rastreadores’ no ha sido que se haya hecho un estudio de contactos, sino la dimensión del propio estudio, pues se está haciendo a nivel masivo.

Todas las administraciones deberían plantearse y comparar lo que puede significar el absentismo laboral de los padres ante un cierre de colegios con respecto al aumento de recursos humanos

La vuelta al colegio genera mucha incertidumbre, ¿qué medidas propondría usted para se hiciese de manera segura?

–Es muy importante el aumento de recursos materiales y profesorado para que se puedan establecer las medidas de control adecuadas dentro de las aulas.

Yo creo que todas las administraciones deberían planteárselo y comparar lo que puede significar el absentismo laboral de los padres ante un cierre de colegios con respecto al aumento de recursos humanos que se deberían poner en marcha para que el control en las escuelas fuera adecuado.

Por otra parte, se deben establecer mecanismos de comunicación extraordinariamente ágiles entre salud pública y educación para que, ante cualquier brote en un colegio, se pongan en marcha las medidas de control adecuadas y se pueda resolver pronto. Creo que todo el mundo piensa que la mejor medida es la reapertura de los colegios, pero se necesitan las medidas adecuadas para que si urge un brote se pueda controlar.

Hace un mes era mucho más fácil tener el control de los contactos, ¿crees que es posible recuperar ese control sin tener que recurrir a un nuevo confinamiento?

–Mientras que la transmisión no sea comunitaria se puede aplicar la contención. En este momento no se puede hablar de generalidades porque la situación es totalmente distinta entre los distintos territorios. En algunos de ellos todavía se pueden identificar los casos y controlar los contactos, mientras que en otros está empezando a ser más difícil.

Esa disparidad puede darse entre municipios cercanos o incluso dentro de los mismos –especialmente en los grandes– como pasa en Madrid, que se está viendo una diferencia grande entre zonas y distritos. Por tanto, yo creo que es muy importante tratar a cada uno de los territorios con las características de transmisión que tienen en este momento y, en función de eso, aplicar en cada área unas medidas determinadas.

Se deben establecer mecanismos de comunicación extraordinariamente ágiles entre salud pública y educación para que, ante cualquier brote en un colegio, se pongan en marcha las medidas de control adecuadas y se pueda resolver pronto

¿Cree usted que nos encontramos ante una nueva ola?

–Yo no hablaría de una nueva ola todavía, todavía no lo podemos saber. Una nueva onda epidémica es cuando verdaderamente hay una transmisión comunitaria en todo el territorio. No estamos en esa situación. Podemos encontrarnos ante una transmisión comunitaria en territorios muy específicos y desde luego hay margen de mejora.

Algunas comunidades autónomas consiguieron contener los primeros envites de este aumento de casos durante la desescalada. Por eso, pienso que todavía hay margen de mejora. Depende de cómo evolucione la situación.  Pero solamente podemos hablar de una nueva onda cuando haya una transmisión comunitaria en todo el país.

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