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El 91% de las familias con personas con discapacidad cree que han sido doblemente afectadas por la pandemia

El Informe Discapacidad y Familia de Fundación Adecco arroja datos sobre la situación de las familias tras la crisis provocada por la pandemia. El 60% ha visto reducido su poder adquisitivo, mientras que el 45% tiene ahora una red de apoyos familiar y social menor que antes de la pandemia.
Raquel Hernández MorontaMiércoles, 11 de mayo de 2022
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El empleo es la principal preocupación de futuro para el 85% de las familias con hijos con discapacidad. | ©FUNDACIÓNADECCO

Con motivo del Día Internacional de la Familia, que se celebra el próximo 15 de mayo, la Fundación Adecco con la colaboración de GEDIA, presenta el informe Discapacidad y Familia. En esta ocasión se presenta la undécima edición del informe, en un contexto en el que a pesar de haber superado lo más duro de la crisis pospandemia, la incertidumbre e inestabilidad social y económica siguen presentes en el día a día.

El informe basa sus conclusiones en una encuesta a 400 hogares en los que habitan menores con discapacidad, con el objetivo de visibilizar sus preocupaciones, necesidades y reivindicaciones.

Impacto de la crisis

En momentos de crisis, los colectivos que partían de mayor vulnerabilidad corre el riesgo de convertirse en víctimas dobles de sus efectos. Es el caso de las personas con discapacidad.

La tasa de riesgo de exclusión y/o pobreza para las personas con discapacidad, alcanzó el 33% en 2020, la cifra más elevada de toda la década. Es una tasa 10 puntos mayor que la registrada para los hogares en los que no hay personas con discapacidad, según AROPE.

El 91% de las familias encuestadas afirma que sus hogares se han visto doblemente afectados por la pandemia y que aún no se han levantado de la crisis. Por un lado, un 60% afirma que la Covid ha hecho que la unidad familiar vea mermado su poder adquisitivo. Por otro lado, un 45% comenta que debido al efecto de la pandemia su red de apoyos familiares, amigos y conocidos, se ha visto reducida. 

También se ha hecho una radiografía sobre la situación económica de las familias con miembros con discapacidad. El objetivo es conocer las dificultades que tienen los hogares para llegar a fin de mes. 

El 43% de los hogares se sustenta a partir de los ingresos de un solo progenitor. Ante esta situación no es de extrañar que más de la mitad de los encuestados, un 56,4% manifieste algún grado de dificultad para llegar a fin de mes. 

Las familias reivindican más apoyos para afrontar el sobreesfuerzo económico que tienen que hacer para garantizar el bienestar de su hijo con discapacidad (90%), mayor inversión en sensibilización (81%), así como destinar más recursos a la formación y al empoderamiento de las personas con discapacidad, en aras de estimular su empleo como principal vehículo social (77%).

La tasa de riesgo de exclusión y/o pobreza para las personas con discapacidad, alcanzó el 33% en 2020, la cifra más elevada de toda la década

El empleo como respuesta integral

¿Cuál es la mayor preocupación de cara al futuro de sus hijos con discapacidad? En general, todos los encuestados manifiestan un gran sentido de la responsabilidad y temen que su hijo no pueda ser autosuficiente cuando ellos ya no estén presentes. Así, las respuestas de los encuestados arrojan cuatro grandes preocupaciones, por este orden de importancia: la posibilidad de que su hijo encuentre un empleo que le permita salir adelante por sí mismo (85%), tener asegurados los recursos terapéuticos y de salud para el bienestar de su hijo con discapacidad (82%); las relaciones sociales, es decir, que tenga un círculo social y amistades en las que apoyarse (75%) y la vivienda (65%) o la garantía de que su hijo tenga un lugar en el que poder vivir con seguridad.

“Independientemente de cuál sea la prioridad de futuro para las familias, parece claro que el empleo ofrece una respuesta integral para que las personas con discapacidad puedan salir adelante por sí mismas, realizarse personalmente y acceder de forma más fácil a otros elementos como la vivienda, el ocio o el fortalecimiento de sus relaciones sociales. Es por ello fundamental abordar el empleo de la persona con discapacidad desde edades prelaborales, a través de una orientación y formación adecuada a sus necesidades, que permita una detección temprana de intereses”- declara Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.

Las familias no creen que la sociedad esté preparada para la inclusión laboral de las personas con discapacidad (el 71%), fundamentalmente debido a prejuicios y/o desconocimiento o la existencia de barreras de accesibilidad físicas, cognitivas, etc.

Otra de las barreras identificadas en el futuro del empleo de las personas con discapacidad es la sobreprotección familiar. Preguntados los encuestados por el grado de autonomía que dejan a su hijo, se infiere una tendencia a la sobreprotección en el 87,3% de los casos. Solo un 12,7% de los encuestados procuran dejar a su hijo con discapacidad la máxima autonomía en la realización de sus tareas cotidianas, aunque ello le suponga más tiempo.

Según Myriam Ganado, responsable de Plan Familia de la Fundación Adecco: “las conductas de sobreprotección en la infancia limitan a la persona con discapacidad y se trasladan en inseguridades y desigualdad en la vida adulta. Es necesario acompañar al niño con discapacidad en su crecimiento y exploración para que pueda interactuar con el medio, pero sin poner barreras a su desarrollo, permitiendo que pueda participar en todas las esferas sociales sin temores ni condicionamientos innecesarios”.

Los encuestados manifiestan un gran sentido de la responsabilidad y temen que su hijo no pueda ser autosuficiente cuando ellos ya no estén presentes

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