La tasa de abandono del alumnado extranjero triplica la del español y se sitúa en el 30,7%
La nacionalidad es una variable con un impacto determinante en la tasa de abandono», señala el último informe de Funcas en el que ha participado el investigador y profesor de la Universidad Rey Juan Carlos Ismael Sanz. Aunque la tasa de abandono educativo temprano ha bajado en 2025 al 12,8% y ha marcado un mínimo histórico tras conseguir bajar del 20% de 2015, España aún está lejos de alcanzar la media del 9,4% de la Unión Europea y se sitúa a la cola, solo superada por Rumanía y Alemania.
Un análisis detallado del dato muestra como el abandono escolar entre los chicos es mucho mayor que entre las chicas, y el triple entre la población de origen inmigrante. En 2025, según datos del Ministerio de Educación, la tasa de abandono de la población que no posee la nacionalidad española se situó en el 30,7% y aumentó 1,1 puntos respecto del año anterior. La población con nacionalidad española presenta una tasa del 9,8%, con un descenso de 0,6 puntos y el porcentaje de abandono de la población extranjera triplica el de la población española.
Este diferencial se ha mantenido elevado durante toda la década, lo que según los expertos indica que las políticas de integración educativa para este colectivo son insuficientes. En este sentido creen que las medidas para reducir el abandono educativo temprano (medido como el porcentaje de personas de 18 a 24 años que no ha completado la educación secundaria de segunda etapa y que no ha seguido ningún tipo de formación) deben ser diferenciadas no solo según colectivos, sino también según sexo y territorios.
La diferencia entre el dato de abandono de los chicos (15,9%) y el de las mujeres (9,5%) «sigue siendo muy significativa» y mientras la tasa masculina supera ampliamente la media de la UE de los 27 (9,4%), la femenina (9,5%) se aproxima a ella. «Este hecho sugiere que los factores que impulsan el abandono afectan de manera diferenciada a hombres y mujeres, lo que requiere políticas específicamente diseñadas para cada colectivo», señala Sanz, que a su vez deja claro en el informe que «España no parece estar en condiciones de alcanzar el objetivo del 9% fijado por la UE para 2030». Afirma que sería necesario reducir la tasa en casi 4 puntos porcentuales en solo cinco años, lo que exigiría un descenso anual medio cercano a 0,8 puntos, cuatro veces superior al ritmo actual.
El abandono escolar es 14 veces mayor en familias sin formación
Por otra parte, la tasa de abandono también está ligada al nivel educativo de los padres. Los datos del Ministerio reflejan que el abandono escolar fue de casi el 33% entre los jóvenes cuyas madres poseían un nivel de educación primaria o inferior. Cuando la madre ha finalizado la primera etapa de la ESO la tasa de abandono desciende al 17,5% y se reduce al 2,4% si ha alcanzado la educación superior.
«La tasa de abandono de los hijos de madres con el nivel educativo más bajo es casi 14 veces superior a la de los hijos de madres con educación superior», concluye el análisis que pide combinar medidas de carácter universal con intervenciones focalizadas en los colectivos y territorios más afectados, prestando especial atención a los jóvenes varones, a la población de origen inmigrante, a las familias con menor nivel educativo y a las comunidades con mayor tasa de abandono.
Por otra parte, aunque la Formación Profesional ha crecido en número de alumnado, Funcas señala que no hay suficiente retención del alumnado dentro de los programas. El 36% del alumnado de nuevo ingreso en FP básica en 2019-20 no había finalizado esta etapa ni se encontraba matriculado en el sistema educativo cinco años más tarde. En FP media, el 25,4% del alumnado de nuevo ingreso en 2019-20 se encontraba en la misma situación y en FP superior, el porcentaje era del 16,7%.
Sanz reitera que el abandono temprano impacta en un menor crecimiento de la economía, en menos ingresos tributarios, en un mayor desempleo y hasta en mayores gastos en sanidad pública.
