Investigadores madrileños identifican webs vinculadas a pornografía infantil y cibercrimen
Captura de pantalla de un mercado alojado en la red Tor, en la que se aprecian anuncios de venta de drogas. © UC3M
Este trabajo, que ha sido uno de los galardonados en los Premios de Investigación de la Fundación Policía Española 2025-26, ha logrado destapar la realidad oculta tras varios servicios de la ‘Dark Web’, según ha destacado la universidad en una nota. La ‘Dark Web’ es el contenido virtual que existe en ‘darknets’, redes que se superponen a la internet pública y requieren de un software específico y configuraciones o autorización para acceder, como es el caso de Tor.
Tradicionalmente esta red ha sido objeto de mitos, misterios y escrutinio por parte de autoridades y de la opinión pública, por lo que trabajo impulsado por estos investigadores representa «una de las mayores radiografías jamás realizadas sobre el comportamiento real de esta red». El estudio, publicado en la revista científica ‘IEEE Transactions on Information Forensics and Security’, ha llevado a cabo un análisis continuo y sistemático a lo largo de varios meses, consiguieron monitorizar y clasificar de forma automatizada miles de páginas web ocultas.
Frente a la narrativa habitual que describe la Dark Web como un océano infinito e incontrolable de actividades delictivas, los resultados demuestran que el ecosistema real está sobrepoblado de réplicas de sitios ‘.onion’, y es sumamente inestable. Los investigadores, liderados por los ingenieros informáticos Alfonso Rodríguez Barredo-Valenzuela, Sergio Pastrana y Guillermo Suárez-Tangil, han descubierto que una gran parte de los servicios ocultos que se crean en Tor desaparecen al poco tiempo de nacer.
Los investigadores, liderados por los ingenieros informáticos Alfonso Rodríguez Barredo-Valenzuela, Sergio Pastrana y Guillermo Suárez-Tangil, han descubierto que una gran parte de los servicios ocultos que se crean en Tor desaparecen al poco tiempo de nacer
«Esta volatilidad o carácter efímero probablemente responde tanto a cuestiones técnicas como a una alta rotación de dominios para evadir una persecución policial», ha señalado Guillermo Suárez-Tangil, profesor e investigador en el IMDEA Networks. Para lograr este mapeo, el equipo desarrolló una infraestructura de monitorización a la que bautizaron como ‘Mimir’, en alusión al guardián del pozo de la sabiduría de la mitología nórdica.
Gracias a esta herramienta, pudieron analizar no solo el contenido textual e imágenes de los sitios, sino también variables clave como sus certificados de seguridad, tecnologías de servidor empleadas y la coincidencia de infraestructuras en el ecosistema tradicional de internet. Aunque esta red nació con el propósito de garantizar el anonimato de activistas, periodistas y ciudadanos bajo regímenes opresivos, esta investigación constata una dualidad compleja.
Por un lado, revela un volumen significativo de portales dedicados a mercados negros (venta de estupefacientes, armas y datos filtrados), fraudes financieros y foros de cibercrimen. Pero por otro lado, el estudio también subraya la presencia de réplicas de medios de comunicación legítimos, plataformas de comunicación segura y herramientas de privacidad que justifican la importancia de preservar este protocolo de red frente a los intentos de censura global.
Este trabajo que ayuda a entender un poco mejor la estructura y contenidos de la ‘Dark Web’ también resulta de ayuda a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. De hecho, los investigadores ya han reportado todo el contenido ilegal sobre páginas sexuales de menores a la Policía Nacional (varias de las cuales eran desconocidas) y se han reunido con ellos para mantener la colaboración.
