La Xunta plantea cambiar la PAU con doble revisión de pruebas y un banco de exámenes
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, en rueda de prensa.
Las cambios que plantea la Xunta buscan también «avanzar en una prueba homogénea» en el conjunto de España, según han apuntado el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, al presentar esta reforma que esperan que se aplique de manera «progresiva» desde la PAU del año que viene. Además de este objetivo de «asegurar condiciones más justas e igualitarias» para los estudiantes gallegos con respecto al resto de España, la reforma pretende establecer las «máximas garantías» con una «mayor coordinación e intervención real» en la toma de decisiones por parte de la Xunta. De este modo se creará una Comisión Organizadora, encargada de establecer criterios comunes, supervisar el funcionamiento de los grupos de trabajo y garantizar la aplicación homogénea de la normativa, que estará adscrita a la Consellería de Educación y en la que participarán las universidades, que ahora van a ser consultadas sobre esta reforma en una reunión «en los próximos días».
Rueda ha considerado que los errores detectados en las pruebas este año demuestran que el modelo actual «puede ser mejorado» y uno de los aspectos que se incluirá es una mayor participación de los profesores de instituto. Aparte de la Comisión Organizadora, habrá una Comisión Técnica, para tareas operativas y logísticas vinculadas a la organización y desarrollo de la prueba, en la que la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG), seguirá desempeñando las funciones que venía asumiendo hasta ahora, según la Xunta, siendo la responsable de la elaboración, custodia, distribución y corrección de las pruebas.
También se reformará el funcionamiento de los grupos de trabajo responsables de la elaboración de los exámenes, para simplificar su composición y dar más peso al profesorado de Bachillerato, ya que pasarán a estar integrados por un máximo de dos personas docentes universitarios y hasta cuatro representantes del profesorado de Secundaria o de la Inspección Educativa.
Todos los integrantes del grupo participarán en el diseño, revisión y validación de las pruebas, de una manera colaborativa y en base a unos criterios comunes y unas directrices previas, y se propone implantar un sistema de doble revisión de las pruebas propuestas para incrementar la seguridad técnica y evitar la aparición de errores. De esta manera, cada ejercicio será supervisado inicialmente por la persona que lo redacta y por una segunda persona revisora.
Un sistema de doble revisión ya fue propuesto por la CIUG hace unos años, pero el conselleiro ha argumentado que su planteamiento técnicamente «no era viable», al proponer que fuese un inspector el que realizarse la revisión. Otra de las modificaciones es la posibilidad de crear bancos de ejercicios, como se hacen en procesos selectivos de oposiciones o en el examen MIR. Este banco estaría formado por modelos de ejercicios o de exámenes completos verificados que se ponen a disposición del grupo de trabajo para elaborar el examen de la prueba.
