La Xunta remite a los sindicatos la propuesta para la reducción de ratios en Secundaria
El conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP comparte con la comunidad escolar del Colegio Plurilingüe Manuel Sieiro el último día de clase.
Según la documentación remitida por la Consellería de Educación, la reducción comenzará en primero de Secundaria y se implantará gradualmente en el resto de cursos de esta etapa educativa. De este modo, según la Xunta, Galicia se situaría con cinco alumnos por debajo del límite general de 30 estudiantes por aula vigente en el conjunto de España. El calendario prevé completar en el curso 2026-27 la reducción la proporción de estudiantes en Educación Infantil, para pasar de 25 a 20 alumnos por aula. Un año después, en septiembre de 2027, comenzará la aplicación de la misma medida en Primaria, mientras que en Secundaria se iniciará este proceso en 2028.
La Xunta pretende, además, extender posteriormente la reducción a la etapa de Bachillerato, con el objetivo de alcanzar un máximo de 30 estudiantes por aula frente a los 35 permitidos por la normativa estatal. En la actualidad, la comunidad gallega ya mantiene una ratio inferior, con un límite de 33 alumnos. La Consellería inscribe esta propuesta en la ampliación del acuerdo alcanzado con los sindicatos en 2023, que también incluye medidas para reforzar la atención a la diversidad con la contratación o consolidación de cuatrocientos profesionales y mejoras en las condiciones laborales de los docentes.
Por otra parte, el departamento autonómico ha publicado las instrucciones para el inicio del curso 2026-27 en las etapas de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato que mantiene, en líneas generales, los criterios organizativos de años anteriores. La única novedad está en la planificación de actividades complementarias, puesto que establece que estas actividades deberán distribuirse de forma equilibrada durante el curso con el fin de evitar concentraciones en periodos de evaluaciones o de final de trimestre, y garantizar que no alteren de manera significativa la actividad lectiva ordinaria.
Asimismo, las actividades promovidas por administraciones o entidades externas deberán acreditar su relevancia pedagógica y estar vinculadas a los contenidos curriculares. Entre las novedades figura también la incorporación de formación obligatoria en emergencias y protección civil para alumnos de Secundaria, con una carga mínima de cuatro horas lectivas anuales en cada curso de esta etapa educativa.
