Los docentes de Baleares podrán tener un año sabático pagado
Los docentes de Baleares podrán tener un año sabático pagado. Así lo ha propuesto el conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, en la Mesa Sectorial de Educación. No obstante, para ello deben cumplirse una serie de requisitos y hay diferentes modalidades. En el marco del Acuerdo Marco, se ha presentado una propuesta de permiso parcialmente retribuido durante un curso escolar. Esta iniciativa prevé la reducción de las retribuciones a lo largo de cuatro cursos, mientras que en el quinto año el docente quedaría exento de prestar servicios, manteniendo la percepción de su remuneración.
Es importante tener en cuenta que para poder beneficiarse de esta medida los funcionarios de carrera tendrán que acreditar un mínimo de 15 años de experiencia docente. Además, afecta sólo a los docentes de la escuela pública.La propuesta ha sido trasladada a los sindicatos, que la estudiarán con el objetivo de alcanzar un consenso en la próxima reunión de la Mesa Sectorial.
MAGISTERIO ha consultado la opinión de los sindicatos sobre este asunto. En generales, la medida ha sido muy bien recibida por los sindicatos, ya que era una reivindicación de los docentes. El presidente de ANPE en Baleares, Victor Villatoro, considera que «la implantación del año sabático es una medida estratégica para mejorar el bienestar del profesorado y reforzar la calidad del sistema educativo. Este permiso ya se ofrece en otras comunidades, y permite prevenir el desgaste profesional, favorecer la conciliación de la vida personal y familiar y ofrecer al docente un tiempo para formarse, actualizar conocimientos y regresar a las aulas con una motivación renovada. Además, se trata de una fórmula que garantiza la continuidad laboral, ya que se mantienen el servicio activo, la antigüedad y los derechos administrativos, al tiempo que proporciona estabilidad económica durante todo el periodo. También contribuye a favorecer la renovación pedagógica de los centros y puedes contribuir a evitar el ‘síndrome del profesor quemado o burnout’».
El portavoz de UOB, Biel Vives, espera que esta medida entre en vigor lo antes posible «dado que este permiso debería estar ya implantado en virtud de lo que disponía el Acuerdo Marco firmado en 2023». Además, quiere poner de manifiesto que, «después del estudio realizado por parte de la Conselleria y la UIB sobre el bienestar docente, éste es un punto suficientemente importante para empezar a trabajar». Además, recrimina que «la Conselleria convocó a la Mesa Sectorial para negociar este punto, pero no envió la documentación dentro del plazo establecido, así que se negociará en el futuro».
La secretaria de UGT Enseñanza y Servicios Públicos en Baleares, Azahar Tortonda, considera que «sería una medida bienvenida por los docentes, de hecho no seríamos pioneros puesto que ya hay otras comunidades autónomas que la tienen implantada (País Vasco, Andalucía, …) y sabemos que funciona perfectamente. Por eso, pedimos que se pueda negociar y aplicar lo más pronto posible». Además, recuerda que «se trata de uno de los puntos pactados en el Acuerdo de Mejoras del 2023» y señala que «se ha acordado tratar este tema en la siguiente mesa sectorial».
El secretario general de Enseñanza de CCOO en Baleares, Mario Devis, resalta que «estamos muy satisfechos porque esta medida tiene su origen en una propuesta que CCOO trasladó a la mesa de negociación del Acuerdo Marco tomando como referencia experiencias que ya funcionan con éxito en otras comunidades autónomas. Desde CCOO entendimos que era una iniciativa que podía aportar una mejora significativa, por lo que impulsamos su incorporación». El citado sindicalista incide en que «uno de los aspectos fundamentales que debía regularse era el mantenimiento de las cotizaciones a la Seguridad Social durante el año de disfrute, garantizando que este período compute a efectos de jubilación». Aunque la valoración es «muy positiva», considera «excesivo el requisito de exigir una antigüedad mínima de 15 años para poder acceder al programa. En la mayoría de las comunidades autónomas donde esta figura ya existe, la antigüedad requerida oscila entre los 4 y los 12 años». Además, sostiene que «aunque inicialmente las plazas serán limitadas y no podrán acceder todas las personas interesadas, consideramos que la regulación de este derecho supone un avance significativo en la mejora de las condiciones laborales del profesorado».
Por último, el portavoz el STEI, Vicenç García, matiza que «es un permiso parcialmente retribuido» y subraya que «ésta es una demanda histórica del STEI, ya que existía años atrás y es un derecho que se perdió. Aparte de eso, es cierto que ya existe en otras comunidades autónomas. Además, es dar cumplimiento a la medida número 21 del Acuerdo de mejora de febrero de 2023». A su modo de ver, «será una propuesta que ayudará al bienestar docente, en un momento en que el malestar entre el colectivo docente es creciente, porque dar clase ya no es como antes. Sin embargo, el documento está en estudio y desde nuestra organización debemos valorar la introducción de enmiendas que contribuyan a mejorarlo. Sin embargo, cualquier avance en la mejora del bienestar del profesorado y la protección de su salud es siempre una buena noticia».
Por otro lado, la Mesa Sectorial ha aprobado por unanimidad una mejora significativa en el complemento económico asociado a la función de tutor. En concreto, se propone incrementarlo hasta los 60 euros mensuales, frente a los 37,27 euros actuales. Además, podrá ser percibido íntegramente por todos los tutores, incluidos aquellos que trabajan a media jornada o con otros tipos de reducción de jornada, dado que continúan asumiendo la totalidad de las funciones asociadas a la tutoría.
Esta medida entrará en vigor a partir del curso 2026-27 y tendrá efectos retroactivos desde septiembre de 2025, siempre condicionados a la disponibilidad presupuestaria. El coste estimado es de 2,5 millones de euros anuales. Actualmente, el sistema educativo de las Islas Baleares cuenta con 6.660 tutores, de los cuales 58 trabajan a media jornada y 203 tienen una reducción de jornada diferente al 50%.
La Mesa de Educación también ha aprobado por unanimidad la regulación de las sustituciones en los equipos directivos de los centros educativos. La propuesta establece que, cuando un docente deba asumir temporalmente las funciones de director en régimen de suplencia, será nombrado formalmente para ejercer este cargo y percibirá el complemento económico correspondiente. Este complemento varía en función de la tipología y dimensión del centro, con importes que van desde los 107 euros mensuales en el caso de los centros de educación infantil y primaria más pequeños, hasta los 861 euros en institutos de educación secundaria con un mayor número de unidades.
Desde la Conselleria de Educación y Universidades han resaltado que con estas medidas se continúa «avanzando en la mejora de las condiciones laborales del profesorado y en el reconocimiento de su labor dentro del sistema educativo de las Islas Baleares».
