Escuelas Católicas alerta al Ministerio del impacto de la reducción de ratios anunciada en Infantil de 0 a 3 años
Escuelas Católicas afirma en un comunicado que comparte los objetivos anunciados por el secretario de Estado de Educación, enfocados en una mayor atención a los alumnos y una reducción de los problemas que afectan al profesorado, pero no en los términos que se nos ha presentado, con una drástica bajada de ratios en el primer ciclo de Educación Infantil: pasando de 8 a 4 alumnos en el tramo de 0 a 1; de 13 a 6 alumnos en el tramo de 1 a 2 años; y de 20 a 8 en el tramo de 2 a 3 años.
Como ha alertado Escuelas Católicas en numerosas ocasiones, estas ratios supondrán un aumento de los costes directos de la actividad y pondrán en peligro la supervivencia de más de 4.000 escuelas privadas que atienden a alumnos de primer ciclo 0-3 años, con la consiguiente pérdida de puestos laborales de miles de educadores.
Por ello, Escuelas Católicas ha solicitado al Ministerio la apertura de un proceso de diálogo que tenga en cuenta otras alternativas complementarias, pero también al conjunto del sector, de modo que se consiga una mejora de la calidad educativa, sin poner en riesgo el futuro de todo el sector de Educación Infantil privado, un sector que colabora en la prestación del servicio educativo, haciendo posible el acceso de numerosas familias a esta etapa educativa y permitiendo la necesaria conciliación de la vida familiar y laboral.
Asimismo, ha insistido en la necesidad de contar con una memoria económica que cuantifique el coste de la reforma educativa planteada por el Gobierno y la manera en que se distribuirá entre los sectores afectados, así como de analizar con realismo la propuesta de calendario de implantación incluida en la propuesta de nueva normativa.
Sin los puestos escolares que ofrece el sector privado de Educación Infantil, y que no podrán ser absorbidos a corto plazo por la educación pública, se perderán miles de puestos de trabajo y miles de familias no podrán ejercer su derecho a la libre elección de centro y tendrán que asumir unos costes de enseñanza mucho mayores que los actuales, de manera que esta reforma educativa irá en contra de las políticas activas de fomento de la natalidad (por ejemplo, plazas para todos los bebés) prometidas por el propio Gobierno.