La Escola d’Estiu de la UPV acerca la ciencia a 1.500 niños y jóvenes
La Escola d’Estiu de la Universitat Politècnica de València (UPV) despierta la curiosidad científica de cerca de 1.500 niños y jóvenes, que participan este verano en talleres de ciencia, arte y tecnología a través de la gamificación.
El programa incluye doce talleres diferentes, pensados para los cuatro grupos de edad de la Escola del Poli. Entre las propuestas figuran experimentos para descubrir la fuerza de la gravedad con un paracaídas o lograr que un huevo no se rompa en la caída.
También se ofrecen actividades para conocer la ciencia de los alimentos, con la elaboración de gominolas veganas, y para acercarse a la ingeniería civil y la arquitectura mediante la construcción de edificios de Gaudí con espaguetis.
La UPV destaca que la diversión va unida a la divulgación científica y que el aprendizaje se consigue mediante distintos juegos. El responsable del programa Experimenta UPV, Néstor Penella, subraya que el objetivo es iniciar a niños y niñas en las ciencias, tecnologías y artes aprovechando las instalaciones y laboratorios de la universidad.
Cada grupo realiza tres talleres temáticos y, como hay cuatro grupos de edad, para todo el mes se han programado doce talleres y 120 sesiones. La oferta está dirigida a escolares de entre 4 y 15 años.
La complejidad de los experimentos aumenta con la edad. Los más pequeños trabajan propuestas como la caída de objetos con paracaídas, mientras que en la segunda etapa pintan por parejas un mural al estilo de Keith Haring.
En la tercera etapa, los participantes exploran el cromatismo y la química con una pintura de Romero Britto con volumen, además de realizar un taller de estampación y creación de sellos. Los mayores construyen un videojuego 2D funcional de cartón, experimentan con la cianotipia en fotografía y elaboran falso caviar a partir de zumo de frutas.
Entre las novedades de este año figuran el taller de cianotipia y los talleres artísticos, además de la contextualización de algunas sesiones dentro de la iniciativa Dones de Ciència, que da protagonismo a grandes científicas de la historia.
Penella explica que la cianotipia se ha retomado en la cuarta etapa, de 12 a 14 años, y se centra en la obra de Anna Atkins, bióloga que documentó especies botánicas de Inglaterra. Otra novedad es la apuesta por las artes, con talleres inspirados en las obras de Keith Haring y Romero Britto.
Este año, la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos (EMTRE) también participa en la Escola d’Estiu con actividades para aprender a reciclar jugando, como Residuball, e introducir situaciones provocadas por una mala gestión de los residuos.
Para los mayores, el taller Escape Box propone resolver enigmas sobre residuos en un formato lúdico que combina aprendizaje, entretenimiento y conciencia medioambiental.
