Plataforma de alumnos denuncia un recorte horario en los CEPA de Azuqueca y Guadalajara
La plataforma sostiene que el recorte horario anunciado de cara al próximo curso supone un cambio de gran calado en la enseñanza para personas adultas en la provincia. Según su denuncia, la medida afectará de forma directa al CEPA Clara Campoamor de Azuqueca de Henares y al CEPA Río Sorbe de Guadalajara, donde se concentrarán varias modificaciones organizativas y curriculares. En el caso del centro de Guadalajara, los afectados aseguran que la decisión no solo reduce horas lectivas, sino que también elimina directamente algunas enseñanzas. Además, afirman que dos grupos de Educación Secundaria para Personas Adultas, ESPA, pasarán a integrarse en uno solo, con el consiguiente incremento del ratio de alumnos en el aula.
La plataforma critica también que determinadas materias pasen a impartirse de forma bimensual, lo que, en su opinión, deja un margen insuficiente para asimilar contenidos de manera adecuada. Los estudiantes consideran que esta fórmula puede perjudicar el aprendizaje y dificultar la preparación de quienes compatibilizan sus estudios con el trabajo o con responsabilidades familiares.
Los afectados rechazan que la medida se justifique en un recuento puntual de alumnado realizado durante el curso actual, al entender que no refleja las matrículas oficiales ni la asistencia real a lo largo del año. Recuerdan que en estas enseñanzas son habituales las ausencias intermitentes por motivos de conciliación, sin que ello implique abandono, ya que muchos alumnos regresan a clase y continúan su itinerario formativo hasta obtener el título.
La queja va más allá de la reorganización puntual de estos dos centros. La plataforma considera inexplicable que esta reducción se produzca únicamente en Guadalajara y no en el resto de provincias de Castilla-La Mancha. A su juicio, esta diferencia genera un agravio comparativo y abre una pregunta sobre el acceso en igualdad de condiciones a la formación académica de las personas adultas dentro del servicio público de enseñanza.
Por ello, los estudiantes piden a la Administración que dé marcha atrás y revise la planificación anunciada para el próximo curso. Argumentan que las enseñanzas de personas adultas cumplen una función clave para quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social, por lo que reclaman mantener una oferta suficiente y estable que no reduzca sus oportunidades de titulación.
