La inquietud de los docentes de Ceuta a 5 días de volver al trabajo tras un mes de crisis
Los profesores de Ceuta siguen intranquilos a cinco días de su regreso al trabajo, el próximo 1 de septiembre, a la espera de las medidas de seguridad anunciadas por el Ministerio de Educación y en medio de una crisis a la que no ven un horizonte de resolución, motivo por el que piden certezas y ayuda psicológica generalizada.
Así lo han reiterado a Efe representantes sindicales, después de que la Junta de Personal Docente No Universitario de Ceuta, órgano de representación del profesorado, pidiera que el refuerzo de seguridad anunciado por el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, se adelantara del día 8, inicio del curso escolar, al próximo martes, es decir, cuando se incorporan a los centros los profesores y el personal no docente.
«En Ceuta la crisis no ha finalizado. No es como una catástrofe, en la que termina la situación y se camina hacia la recuperación. Nosotros no sabemos cuándo va a acabar», explica a Efe para contextualizar la inquietud María Trinidad Megías, de UGT.
«Son muchos días, muchos días de tener miedo y de tener además una sensación de abandono. Eso lleva a una crispación enorme. Es el problema grave», añade la representante sindical, que es además presidenta de la Junta de Personal Docente y secretaria general de UGT Servicios Públicos en Ceuta. Reconoce que la seguridad preocupa a toda la comunidad educativa -padres, familias y estudiantes- y, aunque no se deja llevar por el desaliento y confía en que se solucione la situación, advierte: «Lo que hemos reivindicado es que se inicie el curso no de cualquier manera. Si el día 1 empezamos y los docentes no están en circunstancias idóneas, no nos vamos a quedar con los brazos cruzados».
Megías ha hecho hincapié en que haya unas líneas de autobuses vigiladas y con paradas en determinadas zonas que recojan al alumnado, porque en Ceuta, en la mayoría de los casos, los traslados se hacen caminando o en vehículo privado. Ve importante la puesta en marcha de aulas matinales y vespertinas también en los institutos: «Eso ayudaría mucho y daría más tranquilidad también a la familia, que los alumnos estén acompañados en todo momento».
Y para estos adolescentes, no solo para los más pequeños, pide el apoyo psicosocial, porque «están viviendo una realidad que desde luego es lo que menos les podía convenir, y que les afecta muchísimo», subraya.
«Yo creo que solamente con poner vigilancia por las calles no es suficiente. El hecho de que tú salgas a la calle y ya te encuentres las fuerzas de seguridad, ya te crea una intranquilidad. Hacen falta las demás medidas», añade para reclamar la ayuda psicológica para toda la comunidad educativa, incluido el profesorado, que tiene que estar preparado para atender a los alumnos en estas circunstancias.
Ayuda psicológica para toda la comunidad educativa
El secretario general de enseñanza de la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE), Ramón Izquierdo, ha insistido a Efe en que las medidas de seguridad estén operativas el próximo martes. Considera que la presencia de las fuerzas de seguridad puede servir también para transmitir confianza a las familias, algunas de las cuales han expresado sus dudas sobre llevar a sus hijos al colegio: «Esperamos que las medidas sean suficientes para quitarles ese miedo».
Izquierdo aprecia una incertidumbre en el profesorado como la que también afecta al conjunto de la sociedad ceutí, y por ello defiende que el acompañamiento psicosocial alcance a todo el personal de los centros y no solo al alumnado.
Crítico se ha mostrado el responsable de Política Educativa de la Confederación de Sindicatos de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza (STEs-i), Fernando Villalba Cabrera, quien ha advertido de que «las palabras y los anuncios institucionales no bastan por sí solos» si no van acompañados de «soluciones, certezas y recursos reales inmediatos».
Las palabras y los anuncios institucionales no bastan por sí solos si no van acompañados de soluciones, certezas y recursos reales inmediatos
"Villalba considera insuficiente anunciar presencia de seguridad en determinados puntos y reclama un plan integral, con calendario y recursos, que contemple la seguridad, el transporte y la limpieza y garantice tanto los trayectos a los centros como la estancia en las aulas.
STEs-i rechaza, no obstante, retrasar el comienzo de las clases. «La respuesta a esta crisis no debe ser cerrar las aulas ni hacer que el alumnado pierda días lectivos y formativos», explica el representante sindical, que pide comprender los temores de las familias.
También ha defendido que el apoyo psicosocial se extienda al profesorado, que «también ha soportado este escenario de incertidumbre» y «no quieren normalizar la excepcionalidad».

