Illa admite errores "graves" en PISA, pero exculpa a la consellera
La tasa de alumnado excluido de la muestra catalana de estas pruebas alcanzó el 23,2%, muy por encima del 5% establecido como referencia, lo que provocó la pérdida de representatividad estadística de los resultados y llevó a considerar no válidos los datos de Cataluña para las comparaciones internacionales. En una comparecencia en el Parlament, Illa ha afirmado este miércoles que el problema fue «metodológico» y que su obligación es «explicarlo sin minimizarlo».
Se han cometido «errores de interpretación, errores de supervisión y déficits en la transmisión de información relevante», ha resuelto el president, que ha afirmado que cuando «los mecanismos de control fallan» no solo se deben determinar «responsabilidades individuales», sino también «corregir procesos», que es lo que está haciendo ahora el departamento.
En su primera intervención ante el hemiciclo, de algo menos de media hora, el jefe del ejecutivo ha recordado que el Govern ha abierto expediente disciplinario a tres empleados del Departamento de Educación y ha destituido a la hasta entonces secretaria general, Teresa Sambola.
De abril a febrero
Illa ha hecho en primer lugar una cronología de lo sucedido, sin novedades relevantes respecto a lo explicado hasta la fecha por la consellera, Esther Niubó. El primer «punto de inflexión» se produjo el 9 de abril de 2025, que es cuando el Instituto Nacional de Estadística (INE) hizo saber que el porcentaje de excluidos estaba siendo superior al mencionado 5%. Pese a este aviso, no se actuó en consecuencia y las pruebas se realizaron hasta el 16 de mayo, ha relatado. Esto, sin embargo, «no fue elevado a los responsables políticos» y la información «durante meses no llegó a los niveles de decisión». No fue hasta «finales de febrero» que se realizó la primera comunicación oral, según ha indicado.
«Cuando una administración detecta que los mecanismos de control han fallado lo que se deben corregir son los procesos y esto es lo que hemos hecho», ha reivindicado el president, que ha concluido: «Lo que ha pasado no debería haber pasado». Ha insistido en que ha tenido lugar un «problema metodológico», pero que ni se han perdido las pruebas ni se han «manipulado» resultados ni se ha errado en la «corrección» de las evaluaciones.
Pide una «reflexión de fondo»
Illa ha aprovechado esta comparecencia para ir más allá de lo ocurrido con PISA, unas pruebas que pese a no ser comparables en esta ocasión con los de otros sistemas educativos sí arrojan resultados «especialmente preocupantes» en lo relativo a la comprensión lectora. Ha señalado que «el mundo ha cambiado» y que debe actuarse frente al impacto que tiene el uso de las pantallas en los alumnos. En este contexto ha enmarcado la cumbre del viernes a la que ha convocado a los grupos parlamentarios o el plan anunciado para prohibir la Inteligencia Artificial en escuelas y limitar las redes sociales antes de los 15 años.
Illa ha mostrado su voluntad de que lo invertido en educación alcance «gradualmente» el 6% del PIB en próximos ejercicios, aunque ha defendido que es necesaria una «reflexión de fondo» sobre el modelo educativo que vaya más allá de un aumento de recursos.
La líder de Junts en el Parlament, Mònica Sales, ha reprochado este miércoles al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, mantener como consellera de Educación a Esther Niubó tras el «escándalo» de ocultar el error que llevó a invalidar los resultados de Cataluña en las pruebas PISA 2025. «Han conseguido que Cataluña haga el ridículo con las pruebas PISA y lo han escondido hasta que no han podido más», le ha espetado ante el pleno del Parlament, tras la intervención del presidente catalán para dar cuenta de los errores en estas pruebas.
Sales ha defendido que el Govern debería haber comparecido y explicado el error nada más tener conocimiento de él, y que al «callar» la situación ha derivado en un «doble fiasco». Asimismo, la líder de Junts en el Parlament ha cuestionado el compromiso de Illa con la educación, al haber preferido «hacer vacaciones», ha dicho, a negociar con los sindicatos durante el verano para evitar que el curso empezara con huelga.
Niubó, la «peor consellera de la historia»
«La prueba definitiva de que le importa poco la educación es que mantenga a la consellera Niubó, la peor consellera de la historia, y era muy difícil quitarle este título al conseller Cambray», ha dicho. Sobre el llamamiento de Illa a llegar al 6% de inversión del PIB en educación, Sales ha afirmado que, si el Govern quiere alcanzar este umbral, debe defender un «concierto económico», y ha considerado que un «acuerdo de país» tiene que incluir a todos los actores del sector, no solo a los partidos.
También ha cargado contra el plan del Govern para climatizar todos los centros públicos hasta 2031, con el que van «tarde», y ha lamentado que «la mitad» de los que se climatizarán primero están en municipios donde gobierna el PSC. En este escenario, Sales ha augurado que a Illa le espera una «larga agonía» para agotar la legislatura, aunque ERC y Comuns le hayan «regalado» los presupuestos y evitaran que compareciera por PISA antes de las vacaciones, cuando Junts lo pidió.
Preguntas sin resolver
Tras la primera intervención de Illa, Sales ha considerado que sigue habiendo preguntas sin resolver sobre el escándalo de PISA y se ha preguntado si es que en el Govern «tenían miedo de los resultados reales». Este episodio, ha expuesto, tiene «consecuencias graves para la credibilidad de la Generalitat», porque Cataluña estará «seis años a ciegas» sin saber cómo evolucionan los resultados educativos. «Se han cargado el termómetro en el momento en el que el sistema educativo tiene la fiebre alta», ha advertido.
Sales ha pedido aclarar quién revisó y validó los resultados, tanto en la cadena técnica como en la política, y aclarar qué «sabía» el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, que suplió a Niubó el tiempo que ella estaba de baja. «¿Por qué nadie reaccionó a los avisos?», se ha preguntado Sales.
Junts ha pedido una comisión de investigación sobre este tema y se plantea pedir la comparecencia de la exsecretaria general cesada, Teresa Sambola, y de los funcionarios expedientados.
El portavoz adjunto de ERC en el Parlamento de Cataluña, Jordi Albert, ha acusado este miércoles al Govern de Salvador Illa de ocultar durante meses, con «mentiras» y «falsedades», los errores en las pruebas PISA en Cataluña. Así lo ha afirmado en su intervención en la comparecencia del presidente de la Generalitat ante el pleno del Parlament por el fiasco de las pruebas PISA de 2025.
Después de que Illa haya reconocido «errores graves e inaceptables» y haya exculpado de ellos a la cúpula de la conselleria de Educación que encabeza Esther Niubó, Albert ha puntualizado que «el problema de PISA no ha sido un error», sino «un auténtico desastre» que intentaron «esconder» durante meses. Aunque Illa ha asegurado que los más altos responsables del Departamento de Educación no tuvieron conocimiento de esos errores hasta casi un año después, Albert ha dicho que no se lo cree.
«Lo sabían mucho antes, estoy plenamente convencido», ha afirmado Albert, que considera «sospechoso» el cese de dos responsables de las pruebas PISA entre septiembre y octubre de 2025, meses antes de que, según el relato de Illa, las más altas esferas del Govern tuvieran conocimiento de los errores cometidos en primavera de 2025.
Albert ha denunciado la «opacidad» y las «mentiras» del Govern en relación con el fiasco de las pruebas PISA, que ha «perjudicado el prestigio del sistema educativo» de Cataluña. «Ya basta de falsedades», ha recalcado el portavoz republicano, que ha emplazado al Govern a actuar con «humildad». También ha cuestionado la continuidad de Niubó: «En la mayoría de países del mundo, cuando se comete un error de esta magnitud, normalmente la gente decide marcharse y asumir responsabilidades».
Ante los llamamientos de Illa a explorar un gran pacto de país sobre educación, Albert ha opinado que este Govern está «incapacitado» para poder liderar un consenso que, a su juicio, debe generarse a partir de un debate «desde abajo» con la comunidad educativa.
El presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández, ha acusado este miércoles al Govern de Salvador Illa de «ocultar deliberadamente» los datos del error metodológico en las pruebas PISA, pues, ha dicho, «no puede ser» que los alumnos excluidos de la muestra «fueran justamente los que les molestaban». «Les hemos pillado con el carrito de los helados y ahora no sabe a quién endosarle el muerto», ha aseverado Fernández durante el debate de la comparecencia del presidente de la Generalitat en la cámara catalana a propósito de las pruebas PISA.
Fernández ha señalado a Illa, a la consellera de Educación y Formación Profesional, Esther Niubó, y a su equipo, así como a los socios del Govern, como responsables de lo que ha calificado de «auténtica catástrofe». El líder de los populares catalanes ha asegurado que, tras las explicaciones del Govern, «no ha visto vocación genuina de cambios en su intervención», más allá de «cosmética y excusas».
Por ello, ha confirmado que el PPC no firmará ningún pacto educativo «si no hay cambios muy profundos» en el modelo de educación actual. «Si de verdad quiere profundizar en cambios estructurales, lo hablaremos, porque el futuro de nuestros hijos lo merece», ha añadido Fernández.
La presidenta del grupo de Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, ha definido como «político y educativo» el problema registrado con las pruebas PISA de 2025 y ha rechazado que se haya tratado solo de un error «estadístico». En su intervención en el pleno en el que Illa ha informado sobre el fiasco de las pruebas del informe PISA de 2025, Albiach ha acusado al Govern de actuar sin «transparencia» y le ha preguntado al jefe del ejecutivo cuándo fue él conocedor de lo sucedido y por qué no se informó inmediatamente del «desbarajuste» producido.
Albiach ha recordado que el Govern dio a conocer el problema «el último día de julio»: «Ha parecido una tomadura de pelo» y esta crisis «solamente ha hecho crecer la desconfianza en la consellería», ha avisado. La dirigente de Comuns ha dicho que la «responsabilidad política no se puede limitar a señalar a tres personas» -en alusión a los tres expedientes abiertos-, ya que esta responsabilidad «no es solo disciplinaria».
Para Albiach, PISA es «síntoma de los problemas de gestión, pero también de que tenemos un sistema que demasiado a menudo no sabe acompañar e incluir a todo el alumnado», en referencia a la cantidad de alumnos que se excluyeron de las pruebas. Sobre el debate educativo que quiere abrir Illa, para el que ha convocado una cumbre con los grupos este mismo viernes en el Palau de la Generalitat, Albiach ha defendido que se debe «volver a los básicos». «Menos es más», ha señalado: «Menos alumnos, menos temperatura y menos pantallas». Ha sostenido, asimismo, que la medida más importante que debería tomarse es la de bajar las ratios en las aulas.
La líder parlamentaria de Comuns ha afirmado que su grupo planteará propuestas y será exigente, al tiempo que ha avisado que esta «no puede ser una estrategia más», ya que ha dicho que los catalanes no soportarían «más anuncios» sin concreción.
La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha denunciado este miércoles el «desastre» de las pruebas PISA en Cataluña y ha desdeñado los llamamientos del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, a explorar un acuerdo en educación: «No nos hacen falta pactos, lo que nos hace falta son urnas». Así lo ha dicho en su intervención tras la comparecencia de Illa ante el pleno del Parlament para dar explicaciones por el fiasco de las pruebas PISA en 2025 en Cataluña.
Orriols ha ironizado sobre la negativa de la consellera de Educación, Esther Niubó, a dimitir: «En vez de ‘El Govern de todos’, para ser francos, la historia tendría que rebautizarlos como ‘El Govern de los intocables’, porque no caen ni cuando cometen errores, ni cuando espetan mentiras, ni cuando falsean datos». «Su capacidad de resistencia sorprende incluso más que su ineptitud», ha añadido.
Según Orriols, hay que reformular el modelo educativo «de arriba abajo», apostando por conceptos como la corresponsabilidad familiar, la autoridad docente o el refuerzo de las materias troncales. Hay que «volver a la tiza y la pizarra» y «no fiar el futuro del país a las teclas y la Inteligencia Artificial», potenciando el uso de los libros, la escritura manual, la «lectura pausada», la memorización y la «cultura del esfuerzo». Asimismo, ha arremetido contra los sucesivos gobiernos de Junts, ERC y PSC por «negarse a cumplir la ley», que establece que hay que invertir el 6% del PIB en educación.
El líder de Vox en Cataluña, Ignacio Garriga, ha acusado este miércoles al Goven de haber alterado la muestra de las pruebas PISA 2025 para tapar el «fracaso absoluto del modelo de escuela catalana». En una intervención en el Parlament tras la comparecencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, por el fiasco de PISA, el secretario general de Vox ha asegurado que excluir a alumnos por encima del umbral permitido es «mentir y es corrupción». «Es una negligencia política en toda regla», ha clamado Garriga, y ha añadido que, con este escándalo, el Govern del PSC ha seguido el «método socialista» de que «nadie» asuma «responsabilidades» por los errores.
Según el líder de Vox en Cataluña, Illa ha «insultado a la inteligencia» de los catalanes en su intervención, puesto que el fallo no se debió, a su entender, a errores «técnicos». «Su Gobierno le llegó a avisar en hasta siete ocasiones», ha expuesto. Garriga ha criticado que la consellera de Educación, Esther Niubó, no haya dimitido, y ha considerado que con este episodio el presidente catalán tiene una «oportunidad única» para destituirla.
«PISA es un escándalo, pero la huelga de profesores es otro», ha dicho el diputado de Vox, que también se ha referido al «caos» en la adjudicación de plazas a docentes o el «colapso» de la escuela inclusiva. En este contexto, ha reivindicado reforzar la autoridad de los maestros, acabar con el modelo de aprendizaje por competencias para volver a la «transmisión» de conocimiento y asegurar la «libertad» en la elección del modelo educativo y de lengua en las aulas.
También ha sostenido que la presencia de alumnos migrantes en las escuelas tiene efecto «directo» en las competencias de los «nativos» y ha rechazado que el acuerdo de «país» que ha planteado Illa vaya a servir «para nada». «Escuche a los profesores y deje de montar escenificaciones teatrales», ha dicho Garriga, que ha reprochado al presidente catalán presentarse como un «gran gestor» y haber terminado gestionando «la calamidad».
