La Comunidad incorpora este curso 1.460 auxiliares de conversación a sus centros bilingües
El Consejo de Gobierno ha aprobado hoy licitar la contratación de este servicio, que contará con una inversión de 11,7 millones de euros, según indica en una nota la Comunidad de Madrid. El Ejecutivo autonómico recuerda que el Programa de Auxiliares de Conversación «busca mejorar el dominio de lenguas extranjeras y favorecer el conocimiento de otras culturas, además de apoyar a los centros educativos en el desarrollo de las habilidades comunicativas de sus alumnos».
Los auxiliares siempre trabajan bajo la coordinación y supervisión del profesorado titular y refuerzan el aprendizaje en las aulas «mediante actividades que fomentan la interacción oral» y perfeccionan «la pronunciación y la gramática».
Medio millar de personas, según los convocantes, se ha concentrado este miércoles en la Plaza Mayor de la Universidad Autónoma de Madrid, con motivo de la celebración del acto de inicio del curso académico, para protestar contra la asfixia financiera de las universidades públicas por parte de la Comunidad de Madrid. La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, ha asistido a la apertura oficial del curso universitario 2026-27, que se ha celebrado en la Universidad Autónoma de Madrid.
Estudiantes, trabajadoras y educadoras infantiles madrileñas, estas últimas en huelga indefinida desde el 7 de abril para exigir una mejora de sus condiciones laborales, se han manifestado para expresarle a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que inicialmente iba a acudir al acto, que «no es bienvenida en la universidad pública que pretende desmantelar». Los asistentes, convocados por las plataformas en defensa de las universidades públicas de Madrid, han coreado consignas como «Universidad pública», «Educación pública de calidad», «Ayuso, payasa, vete para tu casa», «Ayuso, payasa, paga tú las tasas», «Que te vayas, te vayas, te vayas de aquí» y «Fuera, fuera».
En un comunicado, han indicado que la presidenta madrileña «no es bienvenida» porque las universidades públicas de Madrid están «económicamente asfixiadas» desde hace casi dos décadas y porque no hay plazas suficientes en la pública mientras «la privada no deja de crecer». También afean que la Comunidad de Madrid tenga las tasas más altas del Estado y la inversión más baja por estudiante, y lamentan que los profesores están sobrecargados de trabajo sin que se ofrezca ninguna solución.
Para los convocantes, «esta situación insostenible es fruto de la voluntad política de un Gobierno madrileño que quiere destruir la universidad pública para hacer negocio con la educación de los madrileños». La falta de recursos obliga a las universidades a buscar financiación de empresas privadas, priorizando los programas de estudio que estas empresas consideran rentables y subordinando la formación y la investigación a intereses mercantiles, han argumentado las plataformas.
Además, han expresado su preocupación por el clima de «control y restricción» que se está instalando en los campus, en la actividad académica y asociativa, cuando la universidad, desde su punto de vista, debería ser un espacio de libertad, debate y pensamiento crítico.
Tras recordar que las educadoras infantiles de la etapa 0-3 años llevan más de 150 días en huelga y que los docentes de la educación no universitaria van a la huelga a partir del 14 de octubre para reclamar una mejora de sus condiciones laborales, las plataformas han llamado a ofrecer una respuesta común en defensa de la educación pública desde infantil a la universidad este otoño. «La señora Ayuso no puede pisar la calle porque cada vez hay más gente que no entiende como hay dinero público para la Fórmula 1 y no para la universidad pública», ha asegurado la portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar, desde la Universidad Autónoma de Madrid.
El delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, quien también ha acudido a la universidad, ha afeado a Ayuso el que «haya evitado dar la cara» ante las reivindicaciones de las trabajadoras de 0 a 3 y de ámbito universitario, y ha resaltado que la educación pública «merece respuestas, no huidas».