La inversión educativa en España representa el 4,1% de su PIB, en comparación con el 4,8% de la UE

La inversión de España en educación se sitúa ligeramente por debajo de la media de la Unión Europea en los principales indicadores macroeconómicos, según el último informe de la Comisión. La inversión en educación se estabiliza a medida que Europa pretende reforzar el atractivo de la profesión docente.
MagisterioJueves, 3 de septiembre de 2026
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Ahora que alumnos y profesores de toda Europa regresan a las aulas, la Comisión publica su informe Invertir en educación 2026, donde ofrece una visión general de la evolución reciente de la inversión en educación en toda la UE y examina los factores asociados al atractivo de la profesión docente. Este tema es especialmente pertinente, ya que los costes de personal representan la mayor categoría de gasto público en educación, y los docentes desempeñan un papel fundamental para garantizar la calidad y la resiliencia de los sistemas educativos.

El informe analiza las tendencias recientes y a largo plazo del gasto público en educación, tanto a escala nacional como de toda la UE, y las compara con el gasto público en otros ámbitos de actuación. Las conclusiones de 2026 muestran que la inversión en educación se está estabilizando, aunque se mantiene por debajo de los niveles anteriores a la pandemia como porcentaje del gasto público total. En 2024, los países de la UE gastaron, de media, el 4,8% del PIB en educación (España el 4,1), lo que representó el 9,7% del gasto público total (el 9,1 en España). La proporción que representa la educación en el gasto público sigue estando 0,3 puntos porcentuales por debajo de su nivel de 2019.

La edición de este año también destaca la importancia de invertir en el profesorado. En 2024, el 66% del gasto público en educación preescolar y primaria y el 72% en educación secundaria se asignaron a gastos de personal, principalmente profesores y directores de centros. Dadas las actuales dificultades demográficas que afectan tanto al personal docente como a la población en edad escolar, el documento analiza los factores asociados a la disposición de los docentes a permanecer en la profesión.

Sobre la base de los datos del Estudio Internacional sobre la Enseñanza y el Aprendizaje (TALIS) de 2024 de la OCDE, el documento muestra que el 76,5% de los docentes de la UE seguiría eligiendo la profesión de nuevo, aunque este porcentaje ha disminuido desde 2018. Las mujeres docentes tienen más probabilidades de hacerlo que los hombres, mientras que la probabilidad disminuye entre los docentes con más de 20 años de experiencia en comparación con aquellos que se encuentran al inicio de su carrera.

Las conclusiones subrayan que tanto los factores materiales como los no materiales influyen en el atractivo de la profesión docente. Si bien la satisfacción con el salario se asocia a una mayor probabilidad de volver a elegir la profesión, los entornos de trabajo favorables, las percepciones positivas del valor de la profesión en la sociedad y las oportunidades de colaboración profesional también desempeñan un papel importante. Por el contrario, el estrés laboral reduce significativamente la disposición de los docentes a permanecer en la profesión.

Una inversión eficaz para aumentar el atractivo de la profesión docente requiere un enfoque integral. Esto incluye salarios adecuados, así como otras condiciones de trabajo y el bienestar, que no están directamente relacionados con los salarios, pero que, no obstante, tienen implicaciones presupuestarias para el gasto nacional en educación. Si bien unos salarios competitivos pueden contribuir tanto a la contratación como a la retención del personal, su impacto parece limitado cuando no van acompañados de unas condiciones laborales adecuadas y del bienestar de los docentes. En términos más generales, las conclusiones ponen de relieve la necesidad de aplicar políticas integradas que aborden tanto las dimensiones económicas como las no económicas de la profesión, con el fin de reforzar la contratación y retención de docentes y garantizar una inversión sostenible en el capital humano de Europa.

La vicepresidenta ejecutiva para los Derechos Sociales y las Capacidades, el Empleo de Calidad y la Preparación, Roxana Mînzatu, ha declarado que «los docentes son la columna vertebral de los sistemas educativos de Europa, e invertir en la educación significa invertir en ellos. El presente informe deja claro que atraer y retener a los profesores no se refiere únicamente a los salarios. También se trata de las condiciones de trabajo, el bienestar, el reconocimiento profesional y las oportunidades de crecimiento a lo largo de una carrera profesional. En un momento en el que muchos sistemas educativos se enfrentan a una escasez de docentes, debemos conseguir que la enseñanza sea una profesión en la que las personas quieran incorporarse, en la que quieran permanecer y en la que se sientan valoradas. Nuestra próxima Agenda de la UE para Profesores y Formadores, en el marco de la Unión de las Competencias, ayudará a los Estados miembros a hacer exactamente eso».

¿Cuánto invierte España en relación al resto de países de la UE?

En base a los datos provisionales de 2024 incluidos en el informe, la inversión de España en educación se sitúa ligeramente por debajo de la media de la Unión Europea en los principales indicadores macroeconómicos:

  • Proporción del gasto público total: España destina el 9,1% de su gasto público total a la educación, mientras que la media de la Unión Europea se sitúa en el 9,7%.
  • Proporción del PIB: La inversión educativa en España representa el 4,1% de su PIB, en comparación con el 4,8% de media en el conjunto de la UE.
  • Inversión absoluta: El gasto público total de España en educación ascendió a 65.900 millones de euros en 2024.
Comparativa con otros países de la UE

Si se compara con el resto de Estados miembros, España ocupa una posición intermedia en esfuerzo inversor:

  • A la cabeza de la inversión se encuentra Suecia, que destina un 14,3% de su gasto público total y un 7,2% de su PIB a la educación.
  • En niveles inferiores a España en cuanto a la participación en el gasto público se sitúa Italia, que dedica el 8,0% de su presupuesto a esta partida (aunque destina un 4,0% de su PIB).
  • Irlanda registra el porcentaje más bajo sobre el PIB (2,7%), aunque el documento aclara que este dato está distorsionado a la baja debido a la estructura específica de la economía irlandesa y su elevado PIB impulsado por multinacionales extranjeras.
Fondos de Recuperación y Resiliencia

Por otra parte, España destaca de manera importante en la captación de fondos europeos extraordinarios. Es el segundo país de la UE que más fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) ha asignado a educación y capacidades, con un total de 8.812,6 millones de euros (un 8,6% de los fondos totales asignados al país), solo por detrás de Italia.

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