Los alumnos de Baleares, por debajo de la media en lectura, matemáticas y ciencias en PISA 2025
Los estudiantes de las Islas se sitúan por debajo de la media española en las citadas materias, un hecho preocupante porque España ha obtenido los peores resultados de su historia.
Varapalo para Baleares en el informe PISA 2025: los alumnos de las Islas están por detrás en lectura, matemáticas y ciencias. Cabe destacar que los estudiantes de isleños se sitúan por debajo de la media española en las citadas materias, un hecho preocupante porque España ha obtenido los peores resultados de su historia. El informe publicado este martes, 8 de septiembre por el Ministerio de Educación, refleja que los alumnos de 15 y 16 años de Baleares han obtenido con 471 puntos en ciencias, 449 en matemáticas y 441 en lectura. Cabe precisar que la evaluación ha sido coordinada internacionalmente por la OCDE y Baleares toma aún más distancia de la media Europea, ya que se agranda la brecha en conocimientos adquiridos por los alumnos.
En la edición de 2025 la principal competencia examinada ha sido ciencias. En este caso, Baleares ha obtenido 471 puntos, seis puntos menos que la media española (477); las Islas también está por debajo de la media de la Unión Europea (481) y de la OCDE (482) y del conjunto de la Unión Europea (481). Sin embargo, la materia en la que salen peor parados los estudiantes del Archipiélago balear es en comprensión lectora, ya que logran 441 puntos, 12 menos que la media española. La diferencia es aún mayor si se toman referencias internacionales: tienen 18 puntos menos que la Unión Europea y 20 puntos menos que el promedio de la OCDE.
Baleares también se sitúan por debajo de la media española en matemáticas, ya que obtiene 449 puntos, 8 menos que la media española. Si se compara con la OCDE o la Unión Europea, la puntuación de los estudiantes baleares es 14 puntos inferior. En el informe también se señala que el Archipiélago balear es uno de los territorios de Europa con más alumnos extranjeros. El conseller de Educación, Antoni Vera, ha informado este semana durante la presentación del inicio del curso escolar que el porcentaje es del 19%. Además, ha destacado que 3.801 alumnos se incorporaron a las clases con el curso escolar 2025-26 ya iniciado. También es importante tener en cuenta la presencia de una lengua propia, el catalán, desconocida para muchos de los estudiantes que llegan de fuera.
El conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, ha lamentado este martes los malos resultados obtenidos y los ha atribuido a la reducción de horas lectivas de matemáticas y lenguas derivada de la LOMLOE, informa Efe. «No son unos buenos resultados», ha reconocido. El conseller ha sostenido que la aplicación en Baleares de la LOMLOE, que entró en vigor en 2021, ha sido «negativa para los alumnos» y ha considerado que los resultados de PISA constituyen una prueba de ello. Según Vera, los currículos derivados de la normativa estatal redujeron el peso de materias fundamentales como matemáticas y lenguas, también en etapas como bachillerato, y en Baleares tampoco se desarrolló entonces la parte autonómica del currículo.
La Conselleria ha defendido que los nuevos currículos implantados en el curso 2025-26 pretenden revertir esta situación mediante un aumento de las horas de matemáticas y un refuerzo de las lenguas, además de situar los conocimientos y las competencias básicas en el centro del aprendizaje. El titular de Educación confía en que estos cambios permitan corregir progresivamente las carencias detectadas y mejorar los resultados de los estudiantes baleares en próximas ediciones de las evaluaciones internacionales.
Aunque los resultados de Baleares en el informe PISA 2025 son malos, hay un aspecto positivo. En concreto, se trata de la brecha de rendimiento por origen socioeconómico, donde se logran 71 puntos, por lo que está por debajo de la media europea que es de 94 puntos. Esto pone de manifiesto la capacidad del sistema educativo de las Islas para dar respuesta de forma cohesionada al alumnado extranjero. Sin duda, el incremento de profesores contratados durante esta legislatura ha influido de forma positiva. Vera ha destacado que los centros educativos públicos de las Islas han incorporado más de 1.315 docentes en este mandato, «a pesar de la disminución de la matrícula registrada al inicio del curso escolar».

Las familias de Baleares han mostrado su preocupación por los resultados del informe PISA 2025. «Desde FAPA Mallorca vemos con gran preocupación los resultados de PISA. Baleares baja de manera importante en lectura y matemáticas y también empeora en ciencias. Queda claro que lo realizado hasta ahora no es suficiente y que necesitamos medidas urgentes que lleguen de manera efectiva a los centros y a las aulas».
Además, han declarado que «no podemos buscar una única causa ni culpabilizar al alumnado, a las familias o al profesorado. Hace tiempo que advertimos de la falta de docentes y personal de apoyo, de las dificultades para atender a la diversidad, de las ratios elevadas, de las deficiencias en las infraestructuras y de la necesidad de reforzar la orientación, la convivencia y la prevención del absentismo. También nos preocupa que la equidad no esté llegando allí donde se necesita. No todo el alumnado parte de la misma situación ni necesita los mismos apoyos. Si los recursos no llegan a tiempo a quienes más los necesitan, las desigualdades sociales y familiares acaban convirtiéndose en desigualdades educativas».
Desde FAPA han apuntado que «la sociedad y la manera de aprender de nuestros niños, niñas y jóvenes han cambiado. Las pantallas, la inteligencia artificial, las dificultades de atención y autorregulación y los nuevos retos emocionales y sociales nos obligan a replantear el sistema educativo. Pero replantearlo no puede significar esperar más: debemos actuar». Por ello, piden «reforzar las plantillas, garantizar los apoyos educativos desde el primer día, impulsar medidas concretas en comprensión lectora y razonamiento matemático, mejorar las infraestructuras y establecer una estrategia clara sobre el uso educativo de la tecnología. También reclamamos a la Conselleria que publique todos los datos de Baleares. Necesitamos saber cuántos alumnos y no alcanzan los niveles mínimos, cómo influyen las desigualdades socioeconómicas y qué incidencia tienen la falta de recursos, el absentismo o el clima escolar. Los datos de PISA deben marcar un punto de inflexión. No basta con anunciar planes: necesitamos actuaciones concretas, recursos suficientes, plazos claros y una evaluación transparente de los resultados».
ANPE ha manifestado que «los resultados de PISA vuelven a situar a Baleares por debajo de la media española». No obstante, desde recuerdan que este informe «no mide por sí solo la calidad del sistema educativo ni los resultados pueden atribuirse a una única causa y, en ningún caso, hay que responsabilizar al profesorado, especialmente ante la creciente diversidad del alumnado, la presión demográfica y la inestabilidad de las plantillas».
Sin embargo, desde el citado sindicato han admitido su preocupación «especialmente el impacto del uso excesivo de pantallas, teléfonos móviles y dispositivos digitales sobre los hábitos del alumnado. Consideramos necesario abordar sus efectos sobre la concentración, la lectura, el esfuerzo y el rendimiento académico, limitar su utilización cuando interfiera en el aprendizaje y reforzar un uso educativo y responsable de la tecnología. Desde ANPE consideramos necesario mejorar estos resultados y reclamamos plantillas suficientes y estables, reducción de ratios, más personal de apoyo y menos burocracia».
Desde UGT han puntualizado que «el informe PISA tiene un impacto mediático muy alto, no se puede menospreciar, pero tampoco magnificar, ya que es un informe que no tiene en cuenta aspectos de contexto importantes a la hora de analizar el funcionamiento del sistema educativo. Se basa en resultados, que ayudan a orientar, pero no permiten hacer un diagnóstico de los problemas estructurales de la educación y en consecuencia buscar las soluciones adecuadas. En el caso de las Islas Baleares, la educación tiene elementos que añaden complejidad (alumnado recién llegado, integración de la diversidad de las aulas, desigualdades socioeconómicas…)».
Por ello, han considerado que «no debemos caer en el error de considerar el informe loza como referente del éxito educativo, éste va más allá del análisis de resultados. Dicho esto, es evidente que -incluso sin informe loza- la educación necesita una mejora importante y esto pasa por destinar recursos que ayuden a una mejor atención de todo el alumnado, pero también para reducir los factores de desigualdad social que tienen un impacto directo en los resultados de los alumnos».
Desde el STEI se han mostrado críticos con el informe PISA. «Ante el deterioro generalizado de los datos, los supuestos ‘expertos’ de la OCDE recurren a la cantinela de siempre: culpar a la falta de preparación del profesorado en nuevas tecnologías para tapar las carencias del modelo. Cada vez que las estadísticas estandarizadas no dan los números esperados por los despachos, la docencia sufre el descrédito público y la postergación profesional mientras se pasa de puntillas sobre la raquítica inversión educativa en términos de porcentaje del PIB».
El citado sindicato ha calificado de «ejercicio de cinismo exigir milagros académicos cuando más de 57.000 alumnos de las Islas Baleares necesitan medidas específicas de apoyo educativo y no pueden seguir el ritmo ordinario de las clases ante la carencia de especialistas, recursos y atención individualizada en las aulas. El alumnado evaluado evidencia una lectura precipitada y fragmentaria que lastra de forma severa la comprensión de textos complejos. La omnipresencia de las pantallas y el diseño algorítmico fomentan una ‘delegación cognitiva’ sistemática que debilita la capacidad de atención profunda, el pensamiento crítico y los procesos esenciales de aprendizaje en las aulas.
Además, los resultados constatan con crudeza la correlación directa e implacable entre el origen socioeconómico y el rendimiento académico: la desigualdad material es el verdadero factor que lastra el sistema educativo».