El comité de huelga rechaza los servicios mínimos para la huelga del 14-O en la educación
El comité de huelga de la educación pública no universitaria de la Comunidad de Madrid ha rechazado la propuesta de servicios mínimos planteados por el Gobierno regional ante la huelga indefinida convocada a partir del 14 de octubre.
Este órgano de representación ha anunciado en una nota de prensa que acudirá a los tribunales para solicitar medidas cautelarísimas tan pronto como se publique la orden de servicios mínimos para conseguir «un control judicial efectivo antes del inicio de la huelga» y evitar limitaciones abusivas durante las jornadas de paro docente en la Comunidad de Madrid. Para el colectivo sindical, la propuesta del Gobierno autonómico «puede suponer una restricción desproporcionada del derecho fundamental de huelga».
La reiteración de los parámetros fijados por la Administración madrileña en convocatorias diferentes obliga, a juicio del comité, a preguntarse si existe una verdadera ponderación de las circunstancias concretas de cada huelga o una aplicación mecánica de un modelo de servicios mínimos. El objetivo de los servicios mínimos no puede ser reproducir el funcionamiento ordinario de los centros educativos y reducir el impacto real del seguimiento de la huelga, han subrayado los representantes sindicales.
Desde su punto de vista, la Administración no puede «invocar genéricamente el derecho a la educación, la seguridad del alumnado o la conciliación» sin justificar por qué el número concreto de trabajadores designados resulta indispensable y proporcionado. Asimismo, el comité advierte de la inseguridad jurídica de los equipos directivos al no aclarar el departamento de Educación cómo salvaguardar su derecho de huelga y su derecho a la desconexión digital.
Los promotores de la huelga también han pedido que se precisen los servicios mínimos que se aplicarán a las unidades de Educación Especial y las aulas TEA (para alumnos con trastornos de espectro autista) integradas en centros ordinarios. Los representantes de los trabajadores han resaltado que la finalidad de los servicios mínimos debe ser garantizar el bienestar del alumnado y del conjunto de la comunidad educativa.
El comité ha instado a la Consejería a no utilizar la huelga para «alterar de forma arbitraria la jornada laboral» con el propósito de «mantener una apariencia de normalidad».
La consejera considera que la propuesta de servicios mínimos es «aceptable»
En declaraciones a los periodistas en Getafe, la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, ha asegurado que la propuesta de servicios mínimos que han trasladado a los sindicatos es «aceptable» y va en la línea de lo que se ha negociado hasta ahora. No obstante, ha matizado que todavía no se han fijado los servicios mínimos para la huelga del 14 de octubre. Zarzalejo ha explicado que, como es habitual en cualquier conflicto colectivo, lo que hace la Administración es «sentarse a negociar» esos servicios mínimos y se levantan actas de esa negociación. «Lo que ocurre es que los sindicatos, unas veces están de acuerdo y otras veces no, incluso planteándoles los mismos servicios mínimos en un caso y en otro», ha agregado.
La consejera ha aseverado que tiene claro que «el derecho a la huelga es un derecho reconocido en nuestra Constitución», pero el derecho a la educación y la responsabilidad de la Comunidad de Madrid para garantizar este servicio público «tiene que primar por encima de todo». Si los sindicatos no están de acuerdo, pueden acudir a la justicia para recurrir lo que consideren oportuno, ha apuntado.
