El profesorado de Música reclama más horas y nuevas optativas en los centros de Asturias
La Asociación del Profesorado de Educación Musical de Asturias ha trasladado a la Consejería un paquete de medidas para ampliar la presencia de la asignatura desde Infantil hasta Bachillerato. La organización alerta de que Asturias solo reserva cuatro horas obligatorias a Música durante toda la ESO y reclama una oferta accesible para todo el alumnado.
APEMA se reunió el 6 de octubre con la consejera de Educación, Eva Ledo, y con la directora general de Inclusión Educativa y Ordenación, Dolores Bueno, para presentarles sus propuestas.
La Asociación del Profesorado de Educación Musical de Asturias (APEMA) ha presentado a la Consejería de Educación un plan para reforzar la enseñanza musical en todas las etapas educativas. La reunión, celebrada el martes 6 de octubre, contó con la participación de la consejera Eva Ledo y de la directora general de Inclusión Educativa y Ordenación, Dolores Bueno, quienes se comprometieron a estudiar las propuestas.
La asociación acudió al encuentro con un diagnóstico sobre la situación, una comparativa entre comunidades autónomas y diferentes medidas de aplicación concreta. El documento plantea cambios desde Educación Infantil hasta Bachillerato y combina modificaciones curriculares con proyectos destinados a impulsar la práctica musical en los centros. Varias actuaciones, según APEMA, podrían desarrollarse reorganizando los recursos docentes existentes.
Uno de los principales argumentos de APEMA es la escasa presencia obligatoria de Música en la Educación Secundaria asturiana. El alumnado recibe dos horas semanales en 1º de ESO y otras dos en 2º, lo que supone un total de cuatro horas dentro de toda la etapa. La materia deja de ser obligatoria a partir de 3º y su continuidad queda condicionada por la configuración de la oferta educativa.
Según la comparativa autonómica entregada por la asociación, Asturias presenta la carga horaria más baja entre los territorios analizados. Ocho comunidades reservan cinco o seis horas semanales obligatorias a esta formación durante la ESO. APEMA considera que esta diferencia reduce las oportunidades del alumnado asturiano para desarrollar conocimientos y competencias vinculados a la interpretación, la escucha, la creatividad y la cultura musical.
La organización también advierte de un vacío en Bachillerato, donde no existe una optativa musical propia que pueda ser cursada por estudiantes de todas las modalidades. Su propuesta pasa por crear una asignatura abierta, sin limitarla a itinerarios determinados, para garantizar la continuidad de quienes desean mantener el contacto con la Música después de la etapa obligatoria.
APEMA sitúa el debate más allá de la distribución del horario escolar y presenta el acceso a la Música como una cuestión de igualdad educativa. Numerosas familias recurren a academias, escuelas de música, conservatorios o clases particulares fuera del horario lectivo, pero ese esfuerzo económico y organizativo no está al alcance de todos los hogares.
La asociación defiende que la escuela pública debe garantizar una formación musical suficiente con independencia de los recursos familiares, el concejo de residencia o las posibilidades de desplazamiento. Este planteamiento adquiere especial relevancia en las zonas rurales, donde la distancia y la menor disponibilidad de actividades extraescolares pueden dificultar todavía más el acceso a este tipo de aprendizaje.
Para Infantil, APEMA solicita garantizar la intervención del especialista de Música, incluida la escuela rural. En Primaria propone que este profesorado pueda asumir el área completa de Educación Artística. La medida permitiría, según la entidad, aprovechar su preparación específica y ofrecer una enseñanza más estable y articulada a lo largo de los primeros años de escolarización.
En Educación Secundaria, la organización plantea ampliar el horario musical durante el primer ciclo y crear en 3º de ESO una optativa dedicada al Patrimonio Musical Asturiano. Esta asignatura acercaría al alumnado las manifestaciones, repertorios y tradiciones musicales propias de la comunidad, integrando la educación artística con el conocimiento del patrimonio cultural.
Para 4º de ESO, APEMA pide que los centros pequeños puedan formar grupos de Música a partir de un mínimo de cuatro estudiantes. La asociación pretende evitar que una matrícula reducida impida cursar la materia en colegios e institutos con poco alumnado, una circunstancia que afecta especialmente a determinadas zonas rurales. En Bachillerato, la prioridad es incorporar una optativa musical común para todas las modalidades.
La entidad sostiene que varias medidas propuestas no exigirían aumentar la plantilla, puesto que podrían aplicarse mediante una ordenación diferente del horario del profesorado ya destinado en los centros. No obstante, la asociación reconoce que el conjunto del plan requerirá análisis, planificación y una implantación progresiva por parte de la Administración educativa.
Además de los cambios curriculares, APEMA ha presentado tres proyectos preparados para comenzar su desarrollo. El primero consiste en crear una red de coros escolares mediante una experiencia piloto en alrededor de 20 centros durante este curso. La iniciativa concluiría con un encuentro y un concierto público en el que podrían participar entre 600 y 800 escolares.
El segundo proyecto propone organizar una convocatoria anual en línea para bandas y agrupaciones instrumentales escolares. La plataforma permitiría compartir el trabajo desarrollado en los centros, dar visibilidad a las iniciativas del alumnado y favorecer el intercambio de experiencias entre profesores y comunidades educativas de distintos puntos de Asturias.
La tercera actuación se centra en la formación permanente del profesorado de Música a través de los Centros del Profesorado y de Recursos. APEMA considera que la actualización docente debe acompañar cualquier modificación curricular y facilitar herramientas para abordar nuevos repertorios, metodologías, tecnologías y proyectos colectivos dentro del aula.
Los representantes de la asociación valoraron la disposición al diálogo mostrada por la Consejería, aunque admiten que no todas las peticiones podrán materializarse de forma inmediata. APEMA espera mantener la colaboración con la Administración para convertir este primer encuentro en decisiones concretas que refuercen la educación musical en los centros asturianos.
Junto a su presidenta, Teresa García Gutiérrez, y su vicepresidenta, Raquel Rodríguez Robles, participaron en la reunión la tesorera Eva Fueyo Cortina y el vocal Jesús Enrique García Martínez. La organización confía en que el análisis anunciado por Educación permita abrir una hoja de ruta estable para ampliar la presencia de la Música y garantizar su acceso a todo el alumnado.
