FP Talks reúne a empresas y centros para situar la FP en el corazón de la competitividad
Más de 400 representantes de empresas, centros educativos e instituciones se reunieron en Valladolid para analizar cómo la digitalización, la sostenibilidad y los cambios productivos están redefiniendo las competencias profesionales y el futuro de la FP en Castilla y León.
La jornada puso el foco en una cuestión que condicionará el futuro del empleo: la capacidad del sistema educativo para responder a unos perfiles profesionales que cambian con rapidez.
El Auditorio Miguel Delibes de Valladolid acogió el 2 de octubre la sexta edición de FP Talks, el encuentro organizado por la Fundación Empresa Familiar de Castilla y León en colaboración con la Consejería de Educación. Bajo el lema «El latido del talento», la cita reunió a más de 400 participantes para abordar el papel de la Formación Profesional en la competitividad, la innovación y el desarrollo económico de la Comunidad.
La jornada puso el foco en una cuestión que condicionará el futuro del empleo: la capacidad del sistema educativo para responder a unos perfiles profesionales que cambian con rapidez. Empresas, centros e instituciones coincidieron en la necesidad de reforzar la conexión entre formación y empleo, especialmente ante la expansión de la inteligencia artificial, la digitalización de los procesos productivos y las nuevas exigencias vinculadas a la sostenibilidad.
El encuentro se celebró en un momento de crecimiento de estas enseñanzas en Castilla y León. La FP supera este curso los 51.000 estudiantes matriculados, mientras que las inscripciones en sus diferentes ramas han aumentado más de un 26% durante el último lustro. También crece el número de jóvenes que la escogen como primera opción, una evolución que consolida este itinerario más allá de su consideración tradicional como alternativa académica.
Las intervenciones de José Vicente de los Mozos, presidente de IFEMA Madrid; Ana Alonso Muñumer, vicepresidenta de Salesforce; e Ignacio González-Vázquez, investigador de la Comisión Europea, permitieron analizar el desafío desde las perspectivas empresarial, tecnológica y comunitaria. Los tres abordaron la necesidad de preparar a los jóvenes para una economía en la que la actualización permanente de competencias será tan importante como la formación inicial.
González-Vázquez examinó las tendencias que están transformando la FP en Europa y su posible respuesta a los cambios demográficos, tecnológicos y productivos. El envejecimiento de la población, la aparición de nuevas ocupaciones y la transformación de los sectores tradicionales obligan a revisar la oferta formativa y a anticipar qué perfiles necesitarán las empresas en los próximos años.
Alonso Muñumer centró su intervención en el impacto de la tecnología sobre las organizaciones. La incorporación de la inteligencia artificial no implica únicamente adoptar nuevas herramientas, sino modificar procesos, funciones y formas de aprendizaje. Este escenario exige que el alumnado desarrolle competencias digitales y transversales, pero también capacidad de adaptación, pensamiento crítico y disposición para continuar formándose durante su trayectoria profesional.
Por su parte, De los Mozos situó el talento entre los principales factores diferenciales de las empresas y defendió la FP Dual como una vía especialmente adecuada para conectar el aprendizaje con la actividad productiva. Este modelo permite que los estudiantes conozcan entornos reales de trabajo y que las compañías participen de manera más directa en el desarrollo de los perfiles profesionales que necesitan.
Una de las principales novedades fue la presentación del Observatorio de Empleabilidad de FP, creado por la Fundación Empresa Familiar de Castilla y León y la Consejería de Educación. La herramienta analizará datos sobre empleo, distribución territorial de los jóvenes, localización de las empresas y oferta de los centros educativos para facilitar una toma de decisiones más ajustada a las necesidades del mercado laboral.
El proyecto busca reducir la distancia entre los ciclos disponibles y la demanda de trabajadores cualificados. Esta cuestión resulta especialmente relevante en una comunidad extensa y afectada por la despoblación, donde la distribución de la oferta educativa puede influir tanto en las oportunidades profesionales de los jóvenes como en la capacidad de las empresas para encontrar personal especializado.
FP Talks también sirvió para presentar recursos sobre digitalización e inteligencia artificial destinados a acercar la realidad empresarial a las aulas. Estas iniciativas parten de la idea de que la cooperación no debe limitarse a las prácticas formativas, sino extenderse al diseño de proyectos, la orientación profesional, la actualización del profesorado y la identificación temprana de nuevos perfiles laborales.
La programación incluyó una nueva edición de los Premios Aulas de Emprendimiento, que reconocen la creatividad, la iniciativa y la capacidad innovadora del alumnado de FP de Castilla y León. Los proyectos distinguidos mostraron el potencial de los estudiantes para plantear soluciones aplicadas al entorno y convertir los conocimientos adquiridos en propuestas con utilidad social o empresarial.
El encuentro incorporó además experiencias relacionadas con la innovación educativa, la sostenibilidad y el uso de herramientas tecnológicas. La combinación de estos ámbitos refleja la evolución de una FP que debe enseñar los procedimientos propios de cada profesión, pero también preparar para trabajar en equipos diversos, resolver problemas y desenvolverse en escenarios sujetos a una transformación constante.
La sexta edición supuso asimismo la presentación de Miguel Antona como presidente de la Fundación Empresa Familiar de Castilla y León en su primer gran acto público al frente de la entidad. Antona destacó el arraigo territorial de la Formación Profesional y su capacidad para generar oportunidades en las provincias, fijar población y contribuir a la competitividad del tejido empresarial.
La clausura correspondió a la viceconsejera de Dinamización Industrial y Laboral, Mar Sancho, que incidió en la importancia de anticiparse a las necesidades de un mercado en continua evolución. La adaptación de la oferta, sin embargo, requiere información, planificación y una colaboración estable entre administraciones, centros educativos y compañías.
FP Talks dejó así una conclusión compartida: la Formación Profesional se ha convertido en una pieza estratégica para Castilla y León. Su crecimiento plantea el reto de asegurar que la cantidad vaya acompañada de calidad, orientación y oportunidades reales. Acercar la formación a las necesidades productivas sin perder su dimensión educativa será decisivo para mejorar la empleabilidad juvenil y responder a los desafíos económicos y sociales de los próximos años.
