La Alianza STEAM Europea elige un colegio de Melilla como primer miembro
El centro melillense, gestionado por la Cooperativa de Maestros de Melilla, inaugura la red educativa de la Alianza STEAM Europea, que busca acercar la ciencia y la tecnología a todo el alumnado, con especial atención a las niñas y a los jóvenes de entornos vulnerables.
Cătălin Soare, representante internacional de la Alianza, entregó la placa acreditativa a Carlos Llerandi, director del colegio, y a Antonio Aguilar y Antonio Llerandi, presidente y vicepresidente de la Cooperativa de Maestros de Melilla (COMAMEL).
El Colegio Enrique Soler de Melilla se ha convertido este 21 de octubre en el primer centro educativo incorporado a la Alianza STEAM Europea. El reconocimiento se entregó en el Teatro Kursaal-Fernando Arrabal durante el XXI Congreso de la Unión Española de Cooperativas de Enseñanza (UECoE), una cita que ha reunido en la ciudad autónoma a más de 300 representantes de cooperativas educativas de toda España.
Cătălin Soare, representante internacional de la Alianza, entregó la placa acreditativa a Carlos Llerandi, director del colegio, y a Antonio Aguilar y Antonio Llerandi, presidente y vicepresidente de la Cooperativa de Maestros de Melilla (COMAMEL). La elección pretende reconocer una apuesta educativa sostenida por la robótica, la programación, el diseño 3D y la inteligencia artificial, integrados en proyectos que combinan conocimientos científicos, tecnológicos, artísticos y humanísticos.
El centro dispone de espacios de aprendizaje y servicio en los que el alumnado puede imaginar soluciones, diseñarlas y convertirlas en productos o iniciativas concretas. La tecnología no se plantea así como un contenido aislado, sino como una herramienta para crear, investigar y responder a problemas vinculados con el entorno. Este enfoque busca que los estudiantes conecten materias que tradicionalmente se han enseñado por separado y comprendan la utilidad práctica de lo aprendido.
Uno de los aspectos valorados por la Alianza ha sido la participación protagonista de las alumnas en las iniciativas STEAM del colegio. La propuesta pretende combatir desde las aulas los estereotipos que todavía condicionan la relación de muchas jóvenes con las disciplinas científicas y tecnológicas, favoreciendo que asuman responsabilidades en el diseño, la programación, la coordinación de equipos y la presentación pública de resultados.
El objetivo no se limita a incrementar su presencia en determinadas actividades, sino a crear referentes femeninos cercanos y experiencias que refuercen la confianza de las estudiantes en sus propias capacidades. La intervención durante la etapa escolar resulta especialmente relevante para ampliar expectativas académicas y profesionales antes de que los prejuicios de género terminen influyendo en la elección de estudios.
La Alianza también ha destacado la manera en que el Colegio Enrique Soler incorpora la diversidad cultural de Melilla a sus procesos de aprendizaje. La convivencia de estudiantes con distintos orígenes se entiende como una oportunidad para enriquecer los proyectos, incorporar perspectivas diversas y desarrollar competencias de cooperación, comunicación y resolución compartida de problemas.
La incorporación a la red europea se apoya en el proyecto de competencias digitales que el Colegio Enrique Soler desarrolla desde hace años. Su dirección considera que la ciencia, la tecnología y la creatividad forman parte de una misma realidad y que su enseñanza requiere superar la división rígida entre asignaturas. Desde esa perspectiva, el alumnado trabaja en proyectos interdisciplinarios en los que debe investigar, tomar decisiones, elaborar prototipos y evaluar sus resultados.
El centro quiere ahora profundizar en este modelo mediante la creación de una asignatura propia. Según ha avanzado su dirección, ya trabaja con la Inspección educativa para que pueda implantarse durante el próximo curso. La materia permitiría mantener el tratamiento transversal de las competencias STEAM y, al mismo tiempo, dedicar un espacio específico a cada una de ellas con mayor continuidad y profundidad.
Esta iniciativa deberá concretar su encaje curricular, los contenidos, la metodología y los criterios de evaluación. Su planteamiento anticipa, en cualquier caso, una evolución desde las actividades puntuales hacia una estructura académica estable, capaz de acompañar al alumnado durante el curso y de relacionar el aprendizaje tecnológico con la creatividad, el pensamiento crítico y el trabajo colaborativo.
La Alianza STEAM Europea se ha presentado públicamente en Melilla como una asociación sin ánimo de lucro con sede en Zaragoza. Su propósito es conectar colegios, universidades, museos, empresas e instituciones de diferentes países para compartir recursos y experiencias, facilitar la colaboración y dar continuidad al trabajo iniciado por el proyecto europeo STEAMbrace cuando este finalice, en junio de 2027.
La red nace con la intención de acercar la ciencia a todo el alumnado, aunque presta una atención prioritaria a las niñas, los estudiantes de zonas rurales y los jóvenes pertenecientes a familias desfavorecidas. Estos colectivos afrontan con frecuencia mayores obstáculos para acceder a experiencias científicas, tecnológicas y culturales, por lo que la iniciativa quiere favorecer proyectos inclusivos que reduzcan desigualdades desde la educación.
La elección del congreso de UECoE para presentar la Alianza responde también a la afinidad entre el funcionamiento de una cooperativa y el modelo que quiere desarrollar la nueva organización. La red se plantea como un espacio de responsabilidad y conocimiento compartidos, en el que cada miembro pueda aportar su experiencia, participar en las decisiones y aprovechar los avances alcanzados por otras entidades.
El Colegio Enrique Soler funcionará, por tanto, como primera referencia escolar de una Alianza que mantiene abierta la incorporación de nuevos centros educativos. Su reconocimiento sitúa a Melilla en el inicio de una red que aspira a extender por Europa una enseñanza científica más interdisciplinar, creativa e inclusiva, conectada con los desafíos sociales y tecnológicos que el alumnado encontrará fuera de las aulas.
La creación de la Alianza procede de STEAMbrace, un proyecto financiado por el programa Horizonte Europa de la Unión Europea y coordinado por el Grupo Edelvives. La iniciativa busca reducir la brecha de género en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas mediante la incorporación de enfoques artísticos y humanísticos, ampliando el concepto STEM hasta el modelo STEAM.
El proyecto se dirige especialmente a estudiantes de entre 11 y 18 años y persigue despertar vocaciones sin separar las competencias técnicas y creativas. En su desarrollo participan diez entidades de España, Suecia, Portugal, Rumanía y Croacia, entre ellas organizaciones educativas, universidades, asociaciones y centros vinculados con la innovación. La nueva Alianza permitirá conservar ese tejido de colaboración y trasladar sus aprendizajes a más comunidades educativas una vez concluida la financiación europea.
