Las altas capacidades del pequeño Tate
El pequeño Tate es una película de la actriz y directora estadounidense Jodie Foster. Jodie Foster tiene altas capacidades, y el filme que rodó, titulado Little Man Tate y traducido al español como El pequeño Tate, narra la historia de un niño prodigio llamado Fred, que es matriculado en una escuela para superdotados. Allí conoce a una psicóloga infantil que le ofrece la posibilidad de explorar su talento, ya que la madre de Fred no cuenta con los recursos necesarios para favorecer el desarrollo de su hijo.
Se nota que esta película está dirigida por alguien que tiene altas capacidades, como Jodie Foster, ya que huye de todos los clichés que suelen representarse en este tipo de filmes. El pequeño Tate es una obra en la que prima el componente humano y que ofrece un contenido realista. De hecho, lo más interesante de esta película es que está considerada por muchos expertos –y eso que hablamos de una cinta filmada y estrenada en 1991– como la obra más completa que se ha realizado sobre las altas capacidades en la historia del cine.
Son varios los críticos que han especulado con que se trata de una biografía encubierta de la propia Foster, quien habría plasmado en el protagonista su propia infancia. Esto habría contribuido a que los conocedores del tema le dieran credibilidad al abordar una cuestión tan compleja, incluso en la actualidad.
Vista a día de hoy, es cierto que la película mantiene un equilibrio fílmico muy logrado, aunque el guion no conserva el pulso narrativo que uno espera de una obra con estas características. Precisamente por eso, que El pequeño Tate sea la película que más unanimidad ha conseguido entre académicos, padres y personas con altas capacidades sigue siendo una cuestión que debería poner el debate sobre la mesa.
¿Os dais cuenta de que, después de 1991, no se haya logrado realizar una película mejor que El pequeño Tate, a pesar de todos los conocimientos acumulados sobre el tema hasta 2026? Porque, siendo sincero, la película no ha pasado a la historia por ser una obra maestra. Un visionado actual deja ver sus costuras y revela que sigue siendo un proyecto marginal, lo que deja fuera a los espectadores interesados en el tema.
Si realizas una búsqueda pormenorizada de cuántas películas se han realizado sobre niños, adolescentes o adultos con altas capacidades, el resultado es paupérrimo. Además, cuando se hacen películas que aluden a que el protagonista tiene altas capacidades, suele hacerse de manera indirecta: se aborda al personaje a partir de un área concreta o de un determinado hallazgo que cambió el curso de la humanidad, pero no se realiza un filme propiamente dicho sobre las altas capacidades, tal y como hizo la actriz y directora Jodie Foster con El pequeño Tate.

