Los ciclos superiores crecen diez veces más rápido que los grados universitarios
Los ciclos formativos de grado superior reúnen ya al 25,7% del alumnado de Educación Superior en España. Aunque los graduados universitarios presentan mejores indicadores laborales en términos generales, las ramas técnicas de FP destacan por sus salarios, estabilidad contractual y conexión con el mercado de trabajo.
Casi uno de cada cuatro titulados utiliza así la FP como vía de acceso a una posterior formación universitaria.
Educación superior en España
FP superior y universidad, cara a cara
Los ciclos formativos de grado superior reúnen ya al 25,7% del alumnado de educación superior y crecen casi diez veces más rápido que los grados universitarios.
Crecimiento anual acumulativo de la FP superior en la última década, frente al 0,7% de los grados universitarios.
Alumnado, curso 2024-25
Mujeres en el alumnado
Matriculados en centros privados
Enseñanza a distancia
Tasa de empleo de los titulados
Tasa de paro
Contratación indefinida
El 23,7% de quienes terminaron un CFGS en el curso 2021-22 se había matriculado en la universidad antes de 2024-25.
Fuente: Fundación CYD · Magisterio
Los ciclos formativos de grado superior se han consolidado como una alternativa educativa creciente dentro de la Educación Superior española. En el curso 2024-25 reunían a 633.477 estudiantes, frente a los 1,41 millones matriculados en grados universitarios, y representaban ya el 25,7% del alumnado de este nivel. Así lo recoge la radiografía elaborada por la Fundación CYD, que compara la formación, el perfil y la inserción laboral de ambas vías.
Durante la última década, la FP superior creció a un ritmo anual acumulativo del 6,7%, casi diez veces por encima del 0,7% registrado por los grados universitarios. Esta evolución refleja el interés creciente por unos estudios más breves, especializados y estrechamente vinculados con las necesidades de las empresas.
Montse Álvarez, autora del estudio, destaca la diferencia en la orientación de los estudios: “Los CFGS son eminentemente prácticos y, prueba de ello, es que se ha implantado, con la nueva legislación, la dualidad en los estudios desde el inicio, lo que implica que la formación se divide entre el centro educativo y la empresa. En contraste, la modalidad dual apenas alcanza al 1,6% de las titulaciones del sistema universitario español”.
Las diferencias también aparecen en el perfil del alumnado. Las mujeres representan el 57,2% de los estudiantes de grado, pero el 49,7% en los ciclos superiores. La FP atrae, además, a personas de mayor edad: casi un tercio de sus estudiantes supera los 25 años, mientras que en la universidad este grupo supone aproximadamente una quinta parte.
Los CFGS cuentan asimismo con una mayor presencia privada, con el 37,7% de los alumnos matriculados en este tipo de centros, frente al 23,2% universitario. También presentan más implantación de la enseñanza a distancia, elegida por el 26,3% del alumnado, frente al 15,8% de los estudiantes de grado. El porcentaje de extranjeros es reducido en ambos itinerarios, aunque resulta superior en FP: un 9,3% frente al 6,9%.
La duración y el coste explican parte de estas diferencias. Un ciclo superior se desarrolla habitualmente durante dos años, frente a los cuatro de la mayoría de los grados. La FP pública resulta gratuita o requiere únicamente tasas administrativas reducidas, mientras que la primera matrícula en una universidad pública oscila entre 700 y 1.500 euros, dependiendo de la comunidad autónoma.
En los centros privados, los ciclos cuestan generalmente entre 3.000 y 5.000 euros por curso, mientras que un grado puede situarse entre 8.000 y 15.000. A ello se suma una orientación más práctica de la FP, cuya nueva ordenación incorpora la formación en la empresa desde el inicio. La modalidad dual, por el contrario, representa únicamente el 1,6% de las titulaciones universitarias.
El 33,5% de los estudiantes de CFGS está matriculado en familias relacionadas con las disciplinas científicas y técnicas, nueve puntos más que el 24,2% registrado en los grados universitarios. Sin embargo, las dos vías mantienen una acusada segregación por género: las alumnas se concentran en educación, salud y servicios sociales y siguen siendo minoría en las áreas STEM.
Esta brecha es especialmente intensa en la FP superior. Las mujeres representan solo el 18,3% de los estudiantes de ciclos STEM, mientras que en los grados universitarios alcanzan el 34,3%. Los datos plantean el reto de incorporar más alumnas a las especialidades con mayor demanda tecnológica e industrial.
En términos generales, los titulados universitarios presentan una mejor situación laboral. Su tasa de empleo alcanza el 85,3%, con un paro del 5,6%, mientras que los técnicos superiores registran un 81,9% de empleo y un 7,9% de desempleo. España permanece, en ambos casos, por debajo del promedio de empleabilidad de los países de la OCDE.
Entre los graduados en 2020, observados cuatro años después, los universitarios mostraban una tasa de alta en la Seguridad Social 7,7 puntos superior a la de los titulados en CFGS. También tenían más empleo a jornada completa y una base media de cotización anual más elevada. De media, los técnicos superiores percibían un 30,3% menos, aunque contaban con una mayor contratación indefinida: el 81,6%, frente al 73,9% universitario.
La comparación cambia al analizar cada rama. Los titulados de CFGS en Química e Instalación y mantenimiento superan los 30.000 euros brutos de base media anual y obtienen ingresos superiores a los graduados universitarios de cinco ámbitos: Sector primario y Veterinaria, Ciencias Sociales y Periodismo, Ciencias, Servicios, y Artes y Humanidades.
Los graduados universitarios en Artes y Humanidades presentan, además, peores resultados que los titulados de numerosas familias de FP en afiliación, estabilidad contractual y empleo a tiempo completo. Entre las diez áreas con más contratación indefinida, siete corresponden a ciclos superiores, como Instalación y mantenimiento o Fabricación mecánica. Solo tres ámbitos universitarios aparecen en este grupo: Informática, Ingeniería y Construcción, y Negocios y Administración.
Estos resultados muestran que el área de formación puede ser tan determinante como el nivel de los estudios. Las especialidades vinculadas a la informática, la industria y el mantenimiento ofrecen condiciones especialmente favorables, independientemente de que la titulación sea universitaria o de FP superior.
Los dos itinerarios tampoco funcionan como caminos aislados. El 23,7% de quienes terminaron un CFGS en el curso 2021-22 se había matriculado en la universidad antes de 2024-25. Casi uno de cada cuatro titulados utiliza así la FP como vía de acceso a una posterior formación universitaria.
La legislación educativa ha impulsado esta permeabilidad mediante pasarelas bidireccionales y mecanismos para reconocer aprendizajes previos. El avance de la FP superior, unido a la movilidad entre ambos sistemas, dibuja una educación superior más flexible e integrada, en la que la elección de la especialidad adquiere un peso creciente para el futuro profesional.
