Rueda defiende el acuerdo con el PSdeG por el gallego y cree que deja al BNG "descolocado"
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha defendido el acuerdo alcanzado la semana pasada con el PSdeG para la actualización del plan de normalización lingüística, y ha atribuido el «enfurruñamiento» con el que cree que ha reaccionado el BNG a que ha quedado «descolocado».
El conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, agradeció hoy el clima amable del Consello da Cultura Galega, "una entidad que tuvo un peso muy importante", dijo, en la actualización del Plan general de normalización de la lengua gallega, y que quedó patente en la entrega hoy del documento a la presidenta de la entidad, Dolores Vilavedra.
En la rueda de prensa tras la reunión del Gobierno autonómico este lunes, también ha advertido, ante las puntualizaciones realizadas por el propio PSdeG sobre el acuerdo firmado, que «dice lo que dice» y a quien le corresponde ejecutarlo es a la Xunta, que realizará una «implantación viable» y «lógica» en el sistema educativo. Sobre el resto de pormenores de este acuerdo, que incluye retoques en el decreto del plurilingüismo en la educación para que el 50% de materias que debe pueden impartirse en gallego también incluya las del bloque científico, Rueda ha remitido a la ley de acompañamiento de los presupuestos del año que viene, que es donde «se detallará en función de lo escrito y firmado».
Para Rueda está claro que este acuerdo es «un gran avance» que ha sido «celebrado en positivo» por muchos sectores e instituciones, por lo que ha recriminado la reacción de quienes «decidieron quedarse fuera» de las negociaciones desde el principio, en referencia al BNG. En este sentido, ha considerado que la lengua «hay que promocionarla y nos une, no es un elemento de confrontación», por lo que no se trata «dar carnés de malos y buenos gallegos según su conveniencia» como hacen, a su juicio, los que quedaron fuera e «intentar boicotear cuando no reventar» todo el proceso de escucha antes de llegar al acuerdo.
Así, ha agradecido la voluntad y la «altura de miras» y la «valentía» del PSdeG frente a los que pretendían que las conversaciones fueran «con ellos solos y con un mecanismo aparte» por creerse «más importantes o decisivos que los demás». «Cuando se quiere un trato preferente y además para no llegar a ningún acuerdo, los resultados son los que son: un BNG totalmente descolocado e incapaz de tener otra reacción que el enfurruñamiento permanente, como siempre», ha criticado.
Sobre las conversaciones para llegar a este acuerdo ha dicho que fueron conducidas por el conselleiro de Cultura, José López Campos, como responsable de lengua del Gobierno gallego, pero que él mismo, como presidente de la Xunta, estuvo «informado en todo momento».
