¿Será que solo las mujeres salvarán a las mujeres?
Desde los años 90 del siglo pasado se han publicado obras que buscan devolver a las mujeres a su lugar en el mundo, devolverles la voz que el relato androcéntrico y patriarcal ha silenciado en los libros de Historia y en la Historia de la Literatura Universal. Son muchas las investigadoras que, soliviantadas ante la ausencia de mujeres en sus respectivas materias, han querido recuperarlas. Pero a diferencia de otras obras, Grita Casandra, escrito por Julia Rípodas, profesora de filosofía, autora del blog ‘Cuentan ellas cuentan’ y formadora en coeducación, reordena sus relatos más personales como un repertorio de voces complementarias que cuentan la complejidad de las experiencias de las mujeres y reescriben la Historia de la Humanidad y la perspectiva misma sobre la vida. El libro, además, está maravillosamente ilustrado por Blanca Prendes y prologado por la filósofa Alicia H. Puleo.
Grita Casandra es un recurso fantástico para la formación del profesorado porque permite introducir, a través de la reclamación colectiva de todas las autoras, el grito de Casandra para ser escuchada, por todo lo que tienen que decir desde la maldición de la subalternidad y la violencia en las vidas reales de la mitad de la humanidad. El profesorado entiende así el verdadero valor que tiene la consideración de las voces de las mujeres, de las autoras y sus experiencias, el sentido último del rescate coeducativo: no para “añadir lo que falta”, sino para transformar el currículum y la visión androcéntrica del mundo.
El libro se divide en ocho capítulos y presenta, en diferentes temas, fragmentos muy bien seleccionados de la obra y la vida de más de treinta mujeres a lo largo y ancho del mundo. Algunos de los títulos de los capítulos muestran por sí mismos esta especificidad a la vez universal de la experiencia de las mujeres. Así, se agrupa esta revisión de las obras seleccionadas en torno a Cuerpo jaula, Casa de muros altos, Ser o no ser… madre, Locas de atar, Para nunca más volver, Insumisión, La tierra que nos sostiene y Te doy mi palabra.
Cada capítulo nos habla de las experiencias vitales de las autoras seleccionadas contadas por ellas mismas, cómo sufrieron o superaron diferentes violencias. Reconoceremos muchos de los temas de la agenda feminista, como la violencia sexual, la maternidad, el aborto, la abolición de la prostitución, el racismo, la xenofobia, la ecología, el exilio, la salud mental, o el feminicidio.
Por ejemplo, el capítulo ‘La tierra que nos sostiene’ aborda la cuestión del ecologismo desde una perspectiva ecofeminista a través del trabajo y la vida de tres maravillosas primatólogas y etólogas: Dian Fossey, Jane Goodall y Biruté Galdikas. Julia Rípodas reivindica sus logros y muestra cómo su perspectiva como mujeres ha transformado radicalmente la metodología de los estudios, por ejemplo, en el campo de la primatología. Muestra cómo ellas cuestionan la cultura científica separada de la vida, como si esta fuera ajena a ella, y la reformulan como un nuevo proyecto para la humanidad.
¿Cómo pueden utilizar este libro las y los docentes que quieran formarse en feminismo y trasladarlo al aula? En primer lugar, cabe señalar que el bagaje intelectual de Grita Casandra puede servir como acicate para estimular al profesorado en la profundización de la lectura de las autoras en las que se apoya Rípodas para integrarlas en el currículum. En segundo lugar, se pueden proyectar diferentes debates en torno a las temáticas que presenta el libro: la violencia sexual, la maternidad, el aborto, la lucha por los derechos civiles, la lucha de las sufragistas, las guerras, el exilio, la ciencia, etc., a partir de las selecciones de textos que propone la autora.
Finalmente, es necesario destacar el estilo lírico y al mismo tiempo preciso de Julia Rípodas que convierte en un placer literario este ensayo a la vez filosófico y social. Con Grita Casandra nos regala una herramienta fundamental para la lucha feminista, las narraciones basadas en la experiencia autobiográfica que crean una red de mujeres que son un compendio de sabiduría y genealogía femenina. Solo así se puede romper con los mandatos patriarcales sobre el silencio de las mujeres y crear resistencia feminista. ¡Grita Casandra!
Miren Arrate de la Torre es profesora de Geografía e Historia en Educación Secundaria. Miembro de Docentes Feministas por la Coeducación (DoFemCo).
