Educación revisará las prácticas en las oposiciones docentes
El Ministerio de Educación quiere revisar la fase de prácticas en las oposiciones a los cuerpos docentes y reforzar los procedimientos de mentoría y tutorización, dentro de una reforma más amplia del sistema de ingreso y acceso a estas profesiones.
La fase de prácticas forma parte de la oposición y no se supera el proceso hasta que se completa. Ahora puede incluir cursos de formación y docencia directa en centros públicos bajo la tutoría de profesores experimentados, con una duración superior a un trimestre e inferior a un curso escolar.
Educación propone revisar la duración de las prácticas, las funciones de los agentes intervinientes, los procedimientos de mentoría y tutorización y la evaluación final, con el objetivo de reforzar su utilidad para comprobar la aptitud docente de los aspirantes seleccionados.
El departamento también plantea modificar el sistema de corrección de las pruebas y adaptar los temarios a la realidad socioeducativa, con la vista puesta en actualizar un modelo que apenas ha cambiado en más de 20 años.
Según el texto de modificación del reglamento, el Ministerio quiere actualizar y mejorar los procedimientos de acceso para incrementar la calidad de la educación en todas las enseñanzas y etapas educativas.
En la fase de concurso, además, propone valorar las competencias adquiridas por el profesorado mediante la formación, así como la investigación y la innovación.
La reforma también afecta a las dos pruebas que deben superar los opositores. En la primera, Educación quiere revisar el formato de realización y los procedimientos de corrección, además de los criterios para extraer al azar los temas en las distintas especialidades.
En la segunda prueba, de carácter práctico, el Ministerio plantea ajustar las especificaciones para evaluar mejor las competencias profesionales docentes, con atención a la diversidad, el uso pedagógico de recursos digitales y tecnologías emergentes, y evaluaciones más competenciales.
Los sindicatos docentes coinciden en que el modelo de oposiciones ha quedado obsoleto y ven con buenos ojos una renovación de contenidos y procedimientos, aunque en algunos casos no comparten alargar el periodo de prácticas de los interinos que ya llevan años en la profesión.
Además, ponen el foco en medidas para frenar la temporalidad, que asciende al 30 %, y favorecer una mayor estabilización del profesorado.
