Niubó admite la "incidencia grave" en PISA mientras la oposición reclama dimisiones
La consellera Esther Niubó, da explicaciones ayer en el Parlament, en la sesión informativa sobre las pruebas PISA 2025.
La consellera de Educación, Esther Niubó, ha asegurado en el Parlament que no puede avanzar conclusiones sobre la incidencia en las pruebas PISA porque la investigación interna sigue abierta. Sus explicaciones no han convencido a los grupos de la oposición, que han pedido responsabilidades políticas.
Niubó ha comparecido en la Comisión de Educación y Formación Profesional para dar cuenta del error en el porcentaje de alumnos exentos en las pruebas, ya fuera por discapacidad física, cognitiva, conductual o emocional, o por un dominio insuficiente de la lengua. La OCDE fija ese porcentaje en un máximo del 5%, pero en Cataluña fue del 23,2%.
De los 2.545 alumnos de 15 años que debían participar en Cataluña, 591 fueron excluidos. Por ese motivo, los resultados catalanes de PISA 2025 no tendrán validez comparativa con los de otras comunidades autónomas ni con los de ediciones anteriores, por lo que no se publicarán en el informe internacional, aunque sí en el nacional.
«Asumimos la gravedad de la incidencia y actuamos con transparencia, rigor y responsabilidad», ha afirmado la consellera, que ha explicado que el Govern tuvo conocimiento del problema el pasado marzo. Sin embargo, no fue hasta hace «pocas semanas» cuando supo el alcance que tendría el error metodológico en el informe internacional de la OCDE.
Asumimos la gravedad de la incidencia y actuamos con transparencia, rigor y responsabilidad
"Tras detectar el fallo, el departamento activó unas «diligencias informativas de carácter reservado» para aclarar lo ocurrido. Niubó ha insistido en que no revelará detalles hasta que concluya la investigación para «no especular con las causas» y ha sostenido que, si se derivan responsabilidades, «se depurarán a fondo».
La consellera ha explicado también que se ha puesto en marcha la Comisión de Coordinación de Pruebas y Estudios de Evaluación, un organismo que revisará y validará de forma centralizada las propuestas de excepción y otros parámetros técnicos para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Niubó ha apuntado como posible explicación una «confusión» derivada de la coincidencia temporal entre las pruebas PISA, celebradas entre el 31 de marzo y el 16 de mayo de 2025, y las evaluaciones de final de etapa de cuarto de ESO, que se hicieron los días 10 y 11 de abril y se rigen por criterios de exención distintos.
La consellera ha dejado claro, además, que no responsabiliza a los 51 centros educativos que formaban parte de la muestra y ha rechazado que hubiera «ningún intento de esconder nada» o de manipular los resultados.
Las explicaciones de Niubó han provocado un amplio rechazo entre los grupos parlamentarios. Junts ha pedido su dimisión y ha calificado el episodio de «ridículo internacional«, además de anunciar que solicitará la comparecencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
ERC ha advertido de que el fallo revela un «grave problema de gobernanza«; los Comuns han reclamado una auditoría ante un «desastre muy grave»; y la CUP ha lamentado la falta de sistemas internos de detección de errores, aunque ha puesto en duda que pruebas como PISA reflejen la realidad de las aulas catalanas.
Por su parte, el PP y Vox han exigido la renuncia de la consellera. Cristian Escribano ha hablado de «calculado cinismo» por haber ocultado durante meses el error, mientras que Manuel Jesús Acosta ha reclamado también su marcha. Aliança Catalana ha ido más allá y ha pedido la disolución inmediata del Govern.





