Estudiantes de Harvard preguntan a Sánchez por la corrupción en España y el caso Pegasus

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tuvo que responder este jueves en la Universidad de Harvard a una serie de preguntas de estudiantes sobre la corrupción en España, los casos judiciales de su esposa y su hermano, el espionaje de Pegasus o la posición española ante el Sáhara o Venezuela.
EfeViernes, 25 de septiembre de 2026
0

Intervención del presidente español en el John F. Kennedy Jr. Forum de la Universidad de Harvard. © Pool Moncloa/Carlos Herrero

Sánchez tuvo una intervención dedicada a alertar de los riesgos de los tecnooligarcas, y, tras ella, hubo una serie de preguntas de estudiantes que versaron en primer lugar sobre el tema de su discurso pero que después abordaron otro tipo de cuestiones. Así, uno de ellos preguntó al presidente del Gobierno por las causas judiciales de su esposa, su hermano y el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, que dijo que estaban relacionadas con casos de corrupción y que han conllevado que otras personas estén en prisión, y le planteó qué piensa ante quienes creen que él es una de las razones de esa corrupción.

Sánchez dijo que por supuesto ha habido algunos casos de corrupción y que cuando suceden, sea el país que sea, hay que pedir al Gobierno que responda de manera efectiva. Eso es lo que aseguró que hizo con los casos de corrupción que lamentó que haya habido en su Gobierno y su partido, pero precisó que eso es distinto de las causas que afectan a su esposa y su hermano.

«Esos no son casos de corrupción ni escándalos. Esos son otros asuntos, y, para mi, la oposición y algunas asociaciones de extrema derecha han cruzado ciertas líneas rojas que me llevan a una reflexión», señaló. Reflexión que consistió en que es gratificante ser presidente porque uno puede hacer muchas cosas por su país, y ahí dijo que están sus resultados, pero que sufrir ese ataque personal es muy difícil de asumir. «Y es mucho más difícil porque un joven estudiante como tú ya los condena, porque dices que mi hermano y mi esposa son culpables y eso no es justo porque no lo son», señaló dirigiéndose a quien le formuló la pregunta antes de recalcar: «ese es otro asunto que lleva a la política sucia, pero no a la corrupción».

Sánchez contestó que es cierto que hubo ese hackeo por Pegasus y que no se sabe quién lo hizo, pero se abrió una investigación y se denunció

Otro estudiante se refirió al espionaje con el programa Pegasus de su teléfono móvil y de varios ministros, del que se culpa a Marruecos, y planteó si eso tuvo algo que ver con el cambio de posición de España sobre el Sáhara Occidenal. Sánchez contestó que es cierto que hubo ese hackeo por Pegasus y que no se sabe quién lo hizo, pero se abrió una investigación y se denunció. Añadió que puede ser criticado por muchas cosas como presidente del Gobierno, pero no cree que sus decisiones políticas muestren dependencia o falta de defensa de lo que considera valioso para el interés de los españoles.

A continuación defendió la posición española sobre el Sáhara ya que explicó que apoya la resolución de la ONU de que haya una región autónoma dentro de Marruecos, y destacó que España es el país más comprometido en financiar ayuda humanitaria para el pueblo saharaui. Además señaló que no debería defenderse de noticias falsas y emplazó a que si alguien tiene algún tipo de información al respecto, que la haga pública.

La posición española ante la situación en Venezuela, mencionando los lazos del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero con este país, fueron objeto de otra pregunta de un estudiante de la universidad señalando que eso no encaja con las políticas que él dice defender. Ante ello, aseguró que España no reconoció los resultados electorales de Nicolás Maduro y que siempre aboga por elecciones libres, y recalcó que el futuro de Venezuela debe ser decidido por los venezolanos.

Sánchez ve España como laboratorio contra tecnooligarcas y pide no creerles "ni de coña"

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, llamó este jueves a los estudiantes de la Universidad de Harvard a unirse a la lucha contra las pretensiones de los tecnooligarcas, a los que dijo que no hay que creer «ni de coña», y consideró España un «laboratorio» de medidas para hacerles frente.

Sánchez intervino en el fórum John F.Kennedy Jr de este centro universitario tras mantener una serie de reuniones con académicos y otros representantes del mismo, y su discurso (en inglés y en el que fue el último acto de su viaje de cuatro días a Estados Unidos) tuvo como epígrafe «La amenaza de los tecnooligarcas para la democracia». El jefe del Ejecutivo español viene reiterando la necesidad de actuar contra los tecnooligarcas y regular las redes sociales y la Inteligencia Artificial, y ese fue el hilo conductor de sus palabras en Harvard.

Palabras que comenzó recordando la historia del que fuera estudiante de Harvard Louis Brandeis, apodado el «abogado del pueblo» por su defensa del interés público, para recalcar su lucha contra los monopolios porque sabía que había que impedir las grandes concentraciones de poder económico que conllevan ciudadanos no libres y democracias débiles. Añadió que la historia de la democracia estadounidense es, en sí misma, una historia de lucha contra esa concentración económica que cree que no ha terminado y se encuentra actualmente en un momento crítico.

Desprecio a la democracia

«Hoy nos enfrentamos –advirtió– a nuevas oligarquías (…), dueños de las redes sociales y las plataformas de streaming donde llevamos a cabo nuestro debate público, los sistemas que gestionan nuestras economías, los servicios públicos y la vida cotidiana, las IA que responden a todas nuestras preguntas». El problema explicó es que muchos de los algoritmos que hay detrás de esas tecnologías están construidos no para servir, sino para esclavizar, debilitar el pensamiento crítico y distorsionar el debate público, destruir derechos e instituciones y hacer avanzar una agenda política que solo sirve a unos pocos.

En esa línea, lamentó que esas tecnologías que se están convirtiendo en «oráculos» estén en manos de unos pocos que desprecian públicamente las instituciones democráticas, las leyes y los valores liberales que han guiado a las sociedades desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Ante todo ello dijo que hay dos opciones: luchar o huir; y defendió la primera para actuar con rapidez y determinación asegurando que las democracias y los estados todavía son más poderosos que los oligarcas tecnológicos, aunque «no por mucho más tiempo».

El presidente del Gobierno comentó que hace unos días escuchó al jefe de OpenAI, Sam Altman, decir que el mundo tiene razón en tener miedo, pero que «deberíamos confiar en ellos». «Permítanme responder con tres palabras: ni de coña («no freeking way», dijo en inglés). Ni hablar. No bajo nuestra vigilancia. La era de los dioses y los señores feudales terminó hace mucho tiempo».

Unidad de acción

Prosiguió asegurando que no se va a poner el futuro de la humanidad en manos de unos pocos multimillonarios, sino en las instituciones democráticas. Sánchez ironizó diciendo que no pretende que se destrocen los servidores de Meta, que se queme la sede de X o que haya que deshacerse de esas tecnologías, sino que hay que limitar su capacidad de automejora, que haya una supervisión estricta por terceros y exigir informes completos sobre cualquier incidente que aya.

También planteó ralentizar su desarrollo hasta encontrar la manera de hacer segura esta tecnología y canalizar su poder para que beneficien a los ciudadanos y no a un puñado de tecnooligarcas. Para eso recalcó que se necesitan leyes, controles y sanciones eficaces, y tras recordar que Brandeis escribió que «un solo Estado valiente puede servir de laboratorio», dijo que España está intentando serlo y está adoptando medidas para esa regulación. Pero reclamó que todos los países actúen a la vez y afirmó que los gobiernos necesitarán para ello la ayuda de universidades como Harvard.

A sus estudiantes se dirigió para asegurar que son actores cruciales de esa lucha, y para pedirles que no se dejen cegar por el dinero o falsas promesas de prosperidad universal de quienes controlan esas tecnológicas.

0

Boletín de Magisterio

Lo esencial de la educación, cada día en tu correo.

Comentarios