Informe regional PISA 2025: desempeño educativo y desafíos en América Latina

Los resultados de PISA 2025 emergen como una "brújula" estratégica indispensable para la reorientación de las políticas públicas en América Latina tras la crisis educativa global. Este estudio, de una escala sin precedentes con la participación de 91 países y economías y la evaluación de 760.000 estudiantes –representando a 33 millones de jóvenes de 15 años–, revela una tendencia global hacia el estancamiento o el declive, particularmente severa en lectura y matemáticas. No obstante, es fundamental notar que el área de ciencias se ha mostrado "comparativamente resiliente" a nivel mundial en la última década, actuando como un ancla de estabilidad en un panorama de aprendizaje debilitado.
MagisterioMiércoles, 9 de septiembre de 2026
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A pesar de la erosión generalizada de los resultados, algunos países de la región están logrando "desafiar la tendencia" global. ADOBE STOCK

Para América Latina, estos datos no son meras estadísticas, sino indicadores críticos de la competitividad futura en un mundo definido por la digitalización acelerada. El posicionamiento de la región frente a estos estándares globales determinará su capacidad para cerrar la brecha de productividad con las economías avanzadas. Este análisis comienza con un examen detallado del desempeño en las competencias básicas evaluadas.

El desarrollo de competencias en ciencia, lectura y matemáticas constituye el cimiento del capital humano necesario para navegar las economías del siglo XXI. En América Latina, estas habilidades representan herramientas de supervivencia cognitiva; aquellos estudiantes que no alcanzan el «Nivel 2» carecen de las competencias fundacionales para la vida adulta, enfrentando serias dificultades para interpretar datos simples o comprender textos básicos en su vida cotidiana.

PISA 2025 en América Latina (puntaje por países)

Fuente: OCDE. Nota: Clica en la imagen para ampliarla

Análisis de Ciencia

A pesar de la erosión generalizada de los resultados, algunos países de la región están logrando «desafiar la tendencia» global. Costa Rica, El Salvador y Uruguay destacan por mostrar mejoras significativas o una notable resiliencia desde el ciclo de 2022. Esta capacidad de mantener o elevar los estándares de proficiencia científica es un testimonio de la eficacia de políticas específicas orientadas a la alfabetización técnica.

Análisis de Lectura y Matemáticas

En lectura, observamos con alarma el fenómeno de los «lectores apresurados»: estudiantes que procesan textos rápidamente pero fallan al evaluar la fiabilidad de las fuentes o realizar conexiones críticas entre múltiples documentos. Esta carencia es particularmente peligrosa en la era de la desinformación digital. En matemáticas, la situación es crítica: la caída de 22 puntos en el promedio de la OCDE (situado en 463) equivale a la pérdida de un año entero de escolaridad. En América Latina, la brecha de aprendizaje se ha profundizado, alejando a los estudiantes de los umbrales necesarios para la innovación tecnológica.

La resiliencia en Ciencia en ciertos nodos regionales contrasta con la erosión de las habilidades de lectura, lo que pone en riesgo la alfabetización funcional de toda una generación. Si los estudiantes no pueden extraer sentido profundo de lo que leen, su capacidad para aplicar conocimientos científicos se verá limitada a tareas mecánicas. Esta vulnerabilidad se ve exacerbada por la persistente falta de equidad en la región.

El impacto del entorno socioeconómico

La equidad es el mayor desafío estructural para los sistemas educativos latinoamericanos. El gradiente socioeconómico (ESCS) sigue explicando una parte sustancial de la varianza en el desempeño escolar, lo que indica que el origen del estudiante aún predetermina, en gran medida, su destino académico.

Sin embargo, existen focos de resiliencia. El informe identifica un porcentaje significativo de «estudiantes resilientes» –aquellos de entornos desfavorecidos que alcanzan altos niveles de rendimiento– en los siguientes países:

  • Chile: 13.5%
  • Uruguay: 11.9%
  • México: 11.6%

Un hallazgo crucial de la OCDE en este ciclo es que el aparente cierre de brechas socioeconómicas en muchos sistemas se ha debido al declive en el rendimiento de los estudiantes aventajados y no a una mejora real de los desfavorecidos. Para un especialista senior, esto representa una «falsa victoria» por la equidad; la paridad observada es a menudo un subproducto del deterioro generalizado de la excelencia académica en lugar de ser el resultado de una inclusión efectiva y ascendente. El riesgo sistémico es que la región logre igualdad en la base a costa de perder su capital intelectual de alto nivel. Ante este panorama, la integración de la inteligencia artificial añade una nueva capa de complejidad a las brechas existentes.

Digitalización e inteligencia artificial: oportunidades y riesgos

La integración de la IA y herramientas digitales en las aulas de la región es un imperativo estratégico, pero su implementación sin un marco pedagógico riguroso puede resultar contraproducente. La tecnología debe actuar como un «andamio» (scaffold) que potencie la cognición, no como una «muleta» (crutch) que la sustituya.

El informe revela que la distracción digital es un obstáculo crítico: el 28% de los estudiantes en promedio reporta que sus compañeros se distraen con dispositivos en la mayoría de las clases de ciencias. Existe una correlación negativa directa entre el uso excesivo de dispositivos para el ocio durante la jornada escolar y el rendimiento académico. Respecto a la IA, el uso frecuente de chatbots para tareas específicas se asocia con puntajes más bajos si el estudiante utiliza la herramienta para evitar el esfuerzo intelectual. El aprendizaje real requiere una «lucha cognitiva» productiva; si la IA resuelve el problema por el estudiante, el desarrollo de la competencia se anula.

Para mitigar este riesgo, es urgente que los currículos incluyan la alfabetización en IA como una competencia formal, enfocada en la evaluación crítica de la información generada por algoritmos. Existe el peligro de una «nueva brecha de IA», donde los estudiantes aventajados utilicen la tecnología para profundizar su pensamiento, mientras los vulnerables la usen meramente para automatizar tareas superficiales. Esta capacidad de discernimiento técnico es también vital para enfrentar los desafíos globales, especialmente el ambiental.

Ciencia ambiental y agencia estudiantil en la región

En una región con la biodiversidad de América Latina, formar ciudadanos con conciencia ambiental no es opcional. La educación científica debe ser el motor que transforme la preocupación social en acción climática efectiva.

Si bien el interés de los estudiantes latinoamericanos por carreras relacionadas con la protección del medio ambiente es elevado (superando el 62%), los datos muestran un desacople preocupante. Existe una alta «autoeficacia ambiental» –la creencia de los estudiantes en su capacidad para generar cambios– que no siempre está respaldada por la proficiencia científica real. Como resultado, observamos una «preocupación sin base técnica»: los jóvenes están comprometidos emocionalmente, pero carecen de los conocimientos en ciencias ambientales necesarios para diseñar o evaluar soluciones viables. Sin una base científica sólida, la agencia estudiantil corre el riesgo de volverse ineficaz, subrayando la necesidad de fortalecer el rigor técnico en la educación climática.

Palancas de mejora estratégica

La visión de la OCDE para la transformación educativa en América Latina exige un cambio de paradigma hacia la profundidad y la eficacia colectiva. El éxito económico a largo plazo de la región depende de su capacidad para transformar la lucha cognitiva en una ventaja competitiva real, protegiendo los procesos de pensamiento profundo frente a la gratificación instantánea de la era digital. Para lograrlo, los sistemas deben priorizar la «profundidad sobre la amplitud» en sus currículos, asegurando que los conceptos básicos se dominen con maestría antes de avanzar. El docente debe ser empoderado como el arquitecto de la motivación y el facilitador principal del uso ético y crítico de la IA.

Recomendaciones:

1. Establecer altas expectativas: Implementar estándares de excelencia consistentes para todos los estudiantes, rompiendo el vínculo entre el origen socioeconómico y el bajo rendimiento mediante metas de aprendizaje ambiciosas.

2. Proteger el tiempo de lectura profunda: Priorizar el uso de textos extensos y complejos en el aula para recuperar la capacidad de concentración, análisis y síntesis que la digitalización superficial ha erosionado.

3. Regular el uso de dispositivos móviles: Establecer políticas claras que limiten o prohíban el uso de teléfonos personales para fines no instructivos durante las lecciones, garantizando un clima escolar libre de distracciones digitales.

En última instancia, el futuro de América Latina no pertenecerá a quienes simplemente accedan a la información, sino a quienes posean las herramientas cognitivas para interpretarla, cuestionarla y transformarla en valor para sus sociedades.

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