La inteligencia artificial ya interviene en el 23,5% de los casos de ciberbullying

El VIII Informe 'La opinión de los/as estudiantes', elaborado por las fundaciones Mutua Madrileña y ANAR, alerta del ligero aumento del acoso escolar y de su persistencia en el tiempo. La inteligencia artificial aparece además como una herramienta cada vez más utilizada para manipular imágenes y audios de las víctimas.
MagisterioViernes, 11 de septiembre de 2026
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En los entornos digitales, el 71% de los casos incluye la difusión de rumores o información falsa. IMAGEN GENERADA POR IA

El acoso escolar continúa instalado en las aulas españolas. El 14,1% del alumnado afirma que él o alguno de sus compañeros sufre acoso presencial o ciberbullying, frente al 12,3% anterior, según el VIII Informe La opinión de los/as estudiantes, elaborado por las fundaciones Mutua Madrileña y ANAR.

El estudio sobre acoso escolar recoge las respuestas de 9.127 estudiantes de 5º y 6º de Primaria y de 1º y 2º de ESO, junto con la visión de 412 docentes participantes en talleres de sensibilización y prevención desarrollados en centros de toda España.

Un problema que se prolonga

La duración de las situaciones constituye uno de los datos más preocupantes. El 27,6% del alumnado que conoce casos de acoso presencial señala que se mantienen durante más de un año. En el ciberbullying, la proporción alcanza el 22,8% de casos, siete puntos porcentuales más que en el curso anterior, lo que evidencia una creciente cronificación del acoso.

El profesorado comparte esta percepción. El 36,2% de los docentes considera que los episodios se mantienen en el tiempo, 3,5 puntos porcentuales más que el año anterior. Los compañeros de clase aparecen como los principales responsables de las agresiones, al concentrar el 66,7% de casos identificados.

El aspecto físico continúa siendo el motivo más frecuente de ataque, señalado por el 78,9% de los encuestados. Le siguen el origen, la raza o la religión, con un 54,9%, y determinados comportamientos o comentarios de la víctima, con un 50,3%. En Secundaria también adquieren relevancia la orientación sexual y los problemas personales o relacionados con la discapacidad.

Insultos, aislamiento y rumores

En el acoso presencial predominan los insultos y burlas, presentes en el 86,4% de los casos, seguidos del aislamiento, con un 43,5%. El informe también detecta un aumento de la difusión de rumores y del robo o la rotura de pertenencias como formas de agresión entre iguales.

En los entornos digitales, el 71% de los casos incluye la difusión de rumores o información falsa. También destacan la grabación y publicación de agresiones físicas, con un 59,5%, y el envío de mensajes amenazantes, con un 54,2%. WhatsApp, TikTok e Instagram son los principales canales utilizados, mientras que en Primaria adquieren mayor peso los videojuegos y juegos en línea.

La IA agrava el ciberbullying

La inteligencia artificial se utilizó en el 23,5% de las situaciones de ciberbullying conocidas por los estudiantes, 9,3 puntos porcentuales más que en el curso anterior. Su empleo se concentra especialmente en la manipulación de fotografías, presente en el 79,5% de estos episodios, y en la alteración de audios o voces para crear contenidos falsos.

Las alumnas muestran una mayor exposición a estas prácticas: representan el 60,3% de las personas afectadas por situaciones de ciberacoso en las que interviene la IA. Las fundaciones responsables del estudio subrayan la necesidad de reforzar la alfabetización digital y enseñar al alumnado las consecuencias personales y legales del uso malintencionado de estas herramientas.

Más compañeros y profesores intervienen

El informe también recoge una evolución positiva en la reacción del entorno. El 59,2% de los estudiantes sostiene que los compañeros actúan para frenar el acoso, 7,1 puntos más que en el curso previo. Además, el 75,9% considera que el profesorado se implica, un incremento de once puntos porcentuales en solo un año.

Sin embargo, persisten actitudes que dificultan la detección. El 30% del alumnado no considera cómplice a quien difunde contenidos humillantes y el 27,7% evita comunicar los hechos por miedo a las consecuencias. Estos datos muestran la necesidad de reforzar la responsabilidad colectiva y garantizar canales de denuncia seguros y accesibles.

Desde la perspectiva docente, la presión del grupo, el uso inadecuado de las redes sociales, la normalización de la violencia y la falta de respeto a las diferencias son los principales factores que favorecen el acoso. Por ello, la prevención requiere una respuesta coordinada entre los centros educativos, las familias y el alumnado, acompañada de una educación específica para la convivencia escolar.

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