Montessori y la cultura de paz en la escuela
El próximo 21 de septiembre, centros educativos y comunidades de todo el mundo conmemorarán el Día Internacional de la Paz, una jornada promovida desde 1981 para impulsar la no violencia, el diálogo y la búsqueda de soluciones negociadas a los conflictos. La celebración adquiere una especial dimensión en las aulas, donde se construyen buena parte de las actitudes que determinarán la convivencia futura.
La paz, desde esta perspectiva, no consiste únicamente en la ausencia de guerra. También implica aprender a convivir con seguridad y dignidad, escuchar posiciones diferentes, garantizar oportunidades y afrontar los problemas mediante la cooperación. La escuela se convierte así en uno de los espacios fundamentales para incorporar estos valores a la vida cotidiana.
La pedagoga María Montessori defendió que la educación debía contribuir activamente a la construcción de una sociedad pacífica. Su experiencia durante la primera mitad del siglo XX, marcada por las guerras mundiales y por su estancia en Barcelona durante la Guerra Civil española, influyó de manera decisiva en una propuesta pedagógica basada en el humanismo y la paz.
El método Montessori propone organizar el aula como una pequeña comunidad educativa en la que cada alumno desarrolla su autonomía sin perder de vista las necesidades de los demás. La colaboración se sitúa por delante de la competencia, mientras que el respeto, la responsabilidad y el cuidado del entorno forman parte del aprendizaje diario.
Miriam Escacena, guía Montessori, profesora de la Universidad a Distancia de Madrid y formadora de docentes, recuerda que este planteamiento mantiene una vigencia especialmente significativa ante los desafíos actuales. María Montessori dedicó parte de su trayectoria a difundir la educación como instrumento de transformación social y fue nominada en tres ocasiones al Premio Nobel de la Paz.
En las escuelas Montessori, las semanas de septiembre también están vinculadas a iniciativas internacionales como Sing Peace Around the World, que reúne a niños de diferentes países para cantar por la paz. La actividad puede trasladarse a otros modelos educativos como una propuesta para fomentar la participación colectiva del alumnado.
El objetivo es que la paz no quede reducida a una actividad puntual o a un símbolo dibujado en una cartulina. Debe convertirse en un aprendizaje constante que ayude a prevenir el acoso, combatir el lenguaje discriminatorio, favorecer la inclusión y enseñar al alumnado a resolver sus diferencias mediante el diálogo y la escucha.
En España, las actividades educativas relacionadas con la paz suelen concentrarse también el 30 de enero, fecha en la que se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz para recordar la muerte de Mahatma Gandhi en 1948. Sin embargo, la comunidad Montessori defiende que este trabajo debe mantenerse durante todo el curso.
Montessori y Gandhi coincidieron durante la estancia de la pedagoga italiana en la India y compartieron una visión basada en la transformación pacífica de la sociedad. Ese legado permite conectar la celebración de septiembre con una educación que no se limita a explicar los conflictos, sino que proporciona al alumnado herramientas para la convivencia.
Entre las acciones que pueden desarrollar los centros se encuentran los círculos de diálogo, las conversaciones intergeneracionales, los proyectos cooperativos y las actividades para identificar prejuicios y discursos excluyentes. Estas propuestas permiten que niños y jóvenes asuman un papel activo como constructores cotidianos de paz dentro y fuera del aula.
La incorporación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible al currículo también ofrece oportunidades para trabajar la paz desde diferentes materias. La pobreza, la desigualdad, la discriminación o la falta de oportunidades pueden abordarse como factores relacionados con la violencia y como retos que requieren una respuesta educativa transversal.
Coincidiendo con el Día Internacional de la Paz, el equipo de Tu Guía Montessori pondrá en marcha un seminario online gratuito para maestros interesados en conocer el enfoque humanista de esta pedagogía. La formación estará abierta durante una semana y podrá seguirse desde cualquier país.
La iniciativa busca acercar al profesorado recursos y principios que puedan aplicarse tanto en ambientes Montessori como en centros educativos de otros modelos. El propósito es facilitar estrategias para crear aulas basadas en la cooperación, la autonomía, el respeto mutuo y la resolución pacífica de conflictos.
Para participar será necesario registrarse con un nombre y una dirección de correo electrónico en la página de inscripción del seminario. La propuesta se suma a las actividades formativas que el equipo desarrolla con centros de formación del profesorado, universidades y docentes de la escuela pública.
La celebración del 21 de septiembre plantea, en definitiva, una oportunidad para revisar qué modelos de relación se promueven cada día en los colegios. Educar para la paz supone enseñar contenidos, pero también construir entornos donde la cooperación, la solidaridad y el respeto sean una experiencia diaria y compartida.



