PISA destaca una caída histórica en la capacidad lectora y el pensamiento crítico, necesarios para la era de la IA
El auge de la lectura digital rápida, caracterizada por hojear feeds de redes sociales e interactuar con textos cortos, parece comprometer la capacidad de los jóvenes para procesar lecturas complejas y profundas. ADOBE STOCK
El Informe PISA 2025 destaca una caída histórica en el rendimiento académico, especialmente preocupante en la capacidad lectora y el pensamiento crítico necesarios para la era de la inteligencia artificial. Los datos revelan que el uso excesivo de dispositivos digitales genera distracciones que perjudican el aprendizaje, aunque su empleo moderado y guiado puede ser beneficioso. Además, el estudio subraya que el éxito educativo depende más de políticas eficientes y la calidad docente que del nivel de inversión económica por alumno. Finalmente, se examina la conciencia ambiental de los jóvenes y la importancia de fomentar la perseverancia y la curiosidad para enfrentar desafíos futuros.
El impacto del uso de dispositivos digitales en el rendimiento escolar muestra una relación compleja en los resultados de PISA 2025, caracterizada principalmente por la diferencia entre el propósito de uso (aprendizaje frente a ocio), el tiempo empleado y los efectos de la distracción en el aula:
- Uso para el aprendizaje (moderación vs. exceso): El uso moderado o limitado de dispositivos digitales en la escuela para actividades de aprendizaje (hasta 5 horas al día) se asocia con un mejor rendimiento académico en ciencias en comparación con el no uso o el uso muy elevado. Sin embargo, cuando el uso de la tecnología se vuelve excesivo, esta relación positiva se debilita.
- El impacto negativo del uso recreativo: A diferencia de los fines educativos, el uso de dispositivos digitales para el ocio en el entorno escolar tiene una relación inversa muy marcada con los resultados de los estudiantes. En promedio en los países de la OCDE, los estudiantes obtienen mejores resultados si limitan su uso recreativo a un máximo de una hora al día. A partir de ese límite, cuanto más tiempo dedican al ocio digital en la escuela, menor es su rendimiento en ciencias. Esto plantea interrogantes sobre si dispositivos como los teléfonos inteligentes –diseñados para capturar la atención– son compatibles con una atención académica sostenida.
- La distracción digital en el aula: La distracción generada por la tecnología representa un desafío persistente en el aula. Aproximadamente el 28% de los estudiantes reporta que sus compañeros se distraen con el uso de dispositivos digitales (como teléfonos móviles, páginas web o aplicaciones) en la mayoría o en todas las lecciones de ciencias. Además, los alumnos que reportan un uso más frecuente de dispositivos durante las clases son significativamente más propensos a experimentar distracción.
- Costos cognitivos y actitudinales: Los niveles elevados de distracción en clase se asocian de manera consistente con un rendimiento inferior en ciencias en más de dos tercios de los sistemas educativos. Esto refleja una pérdida de tiempo de aprendizaje efectivo y el costo cognitivo de la atención dividida, lo que afecta negativamente la capacidad de concentrarse, retener información y desarrollar el razonamiento científico. Asimismo, la distracción en clase se asocia fuertemente con actitudes menos positivas ante el aprendizaje, deteriorando de manera notable el sentido de pertenencia en la escuela, la perseverancia y el establecimiento de metas académicas.
- Transformación de los hábitos de lectura: A nivel sistémico, el aumento de la digitalización y el tiempo de pantalla se correlacionan con menores índices de lectura por placer. El auge de la lectura digital rápida, caracterizada por hojear feeds de redes sociales e interactuar con textos cortos, parece comprometer la capacidad de los jóvenes para procesar lecturas complejas y profundas. Esto ha propiciado un incremento sustancial en el porcentaje de «lectores apresurados» (estudiantes que leen rápido y de manera superficial, respondiendo de forma incorrecta) y una reducción en habilidades críticas fundamentales para la era de la inteligencia artificial, tales como evaluar información y realizar conexiones entre múltiples fuentes.
La relación entre el uso de la Inteligencia Artificial (IA) y el rendimiento escolar es compleja y depende fundamentalmente de cómo y con qué frecuencia se utilicen estas herramientas. Los resultados de PISA 2025 revelan los siguientes puntos clave sobre el impacto de la IA en el aprendizaje:
- Los no usuarios tienden a superar a los usuarios
A nivel general, los estudiantes que no utilizan chatbots de IA para tareas escolares específicas superan en rendimiento a aquellos que sí los usan. Al analizar tareas concretas como resumir textos o realizar investigaciones preliminares, los alumnos que no emplean IA obtienen puntuaciones promedio más altas en ciencias que los usuarios de estas herramientas.
- El peligro de «cortocircuitar» el aprendizaje
El informe subraya un principio pedagógico clave: el aprendizaje real no ocurre mediante la mera consumición de contenidos, sino a través de un «esfuerzo cognitivo productivo» de la mente con el nuevo material.
- La IA como andamio vs. muleta: Cuando la tecnología facilita o enriquece ese esfuerzo cognitivo, el estudiante progresa. Sin embargo, cuando la IA se utiliza para resolver la tarea directamente, «cortocircuita» el proceso de pensamiento y debilita el desarrollo del alumno.
- Para que la comprensión sea real, el estudiante debe hacer el esfuerzo de pensar, y la herramienta no debe sustituir ese proceso.
- La importancia de la frecuencia y el propósito de uso
El impacto varía según la frecuencia y el objetivo con el que se use la IA:
- Para el aprendizaje general («ayudarme a aprender»): Los estudiantes que usan la IA semanalmente para este fin general muestran un rendimiento similar al de los no usuarios. No obstante, quienes la usan de manera intensiva (casi todos los días) u ocasionalmente (dos veces al mes o menos) tienden a registrar puntuaciones más bajas.
- Para tareas específicas (resumir o investigar): Los usuarios moderados (entre una vez al mes y dos veces por semana) superan a los usuarios muy frecuentes (casi todos los días) y a los usuarios limitados (dos veces al año o menos).
- La alfabetización en IA y la brecha socioeconómica
El estudio demuestra que el uso de la IA puede ser positivo si se acompaña de una enseñanza guiada y crítica:
- Evaluación crítica: Los estudiantes que usan IA con frecuencia y que además aprenden en la escuela a evaluar críticamente la calidad de la información generada por la IA obtienen un rendimiento ligeramente superior en ciencias.
- Una nueva brecha digital: Lamentablemente, estas oportunidades de aprendizaje no están distribuidas equitativamente. Los estudiantes de entornos socioeconómicos aventajados reportan con mayor frecuencia tareas escolares destinadas a evaluar críticamente la IA, lo que genera preocupación sobre la aparición de una nueva brecha de equidad en la era digital.
- Diferencias a nivel de sistemas educativos
Por países, se observa que los sistemas con alto rendimiento tienen enfoques muy distintos. Por ejemplo, Singapur y Corea han implementado políticas integrales a gran escala para fomentar el aprendizaje digital y el uso de IA. En contraste, países como Japón y Estonia registran un uso mucho menor de la IA para el trabajo escolar debido a políticas digitales menos abarcadoras en este ámbito. Por otro lado, existe la hipótesis de que algunos sistemas de menor rendimiento adoptan herramientas de IA más rápidamente como una estrategia de compensación.
