CONCAPA plantea diez compromisos educativos a los partidos para las elecciones de 2026

La organización de familias presenta a los partidos un decálogo para las elecciones generales de 2026 que reclama estabilidad legislativa, más financiación, libertad de elección, una PAU común y una regulación educativa de la tecnología.

MagisterioLunes, 26 de octubre de 2026
0

La propuesta de CONCAPA plantea una revisión amplia de la política educativa: desde la financiación y la planificación de plazas hasta la Formación Profesional, la Educación Especial, la salud emocional o el uso de la Inteligencia Artificial. IMAGEN GENERADA POR IA

La Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA) ha trasladado a los partidos políticos un decálogo con el que pretende situar al alumnado y las familias en el centro del debate ante las elecciones generales de 2026. La organización, que asegura representar a unos 3,5 millones de familias, demanda compromisos para construir un sistema estable, plural y equitativo, sustentado en la libertad de enseñanza y la igualdad de oportunidades.

La propuesta de CONCAPA plantea una revisión amplia de la política educativa: desde la financiación y la planificación de plazas hasta la Formación Profesional, la Educación Especial, la salud emocional o el uso de la Inteligencia Artificial. Como punto de partida, la confederación considera imprescindible rebajar la confrontación partidista y recuperar una mirada de largo plazo sobre el futuro educativo del país.

Un pacto con financiación suficiente

La primera petición es alcanzar un Pacto de Estado educativo que proporcione estabilidad legislativa y evite que cada cambio de Gobierno desemboque en una nueva reforma. CONCAPA propone que ese acuerdo político nazca de un pacto social previo, construido con la participación de toda la comunidad educativa y con una presencia destacada de las familias como primeras responsables de la educación de sus hijos.

Ese pacto debería asentarse en cuatro pilares: equidad, calidad, participación y financiación. La confederación reclama un marco con vocación de permanencia que permita desarrollar políticas educativas alejadas de los ciclos electorales y evaluar sus resultados a medio y largo plazo. El objetivo es que las decisiones respondan al interés superior del menor y no a la disputa ideológica.

La estabilidad, añade la organización, debe ir acompañada de una financiación suficiente y plurianual. Entre sus demandas figuran el incremento de los recursos consignados en los Presupuestos Generales del Estado, la mejora de las infraestructuras, el refuerzo de la inclusión y la actualización de los módulos de los conciertos para cubrir el coste efectivo de las plazas escolares.

Libertad de elección y gratuidad

Otro de los grandes bloques del decálogo se refiere a la complementariedad entre las redes pública y concertada. CONCAPA defiende que todos los centros sostenidos con fondos públicos puedan acceder en igualdad de condiciones a ayudas, inversiones y programas nacionales o europeos. También solicita que la planificación de la escolarización atienda la demanda de las familias, de manera que la oferta de plazas se adapte a sus preferencias.

La organización sostiene que los beneficiarios de los conciertos son el alumnado y sus familias, y plantea extenderlos al Bachillerato para avanzar hacia su gratuidad. A ello suma la universalización de la Educación Infantil de 0 a 3 años, respetando la elección de centro, con el propósito de que la capacidad económica no determine el itinerario educativo.

En Formación Profesional propone una oferta gratuita, accesible y conectada con el empleo, abierta tanto a centros públicos como privados que cumplan los mismos estándares. CONCAPA pide evitar cualquier exclusión por la titularidad del centro y reforzar el prestigio académico y social de estas enseñanzas y de los distintos grados formativos.

Conocimiento, evaluación y una PAU común

El documento también reivindica una enseñanza que recupere el valor del esfuerzo, el estudio y la responsabilidad. Para ello solicita evaluaciones objetivas y criterios de promoción asociados a aprendizajes reales, junto con apoyos suficientes para el alumnado que encuentre dificultades durante su escolarización.

Entre las medidas concretas aparece la recuperación de las pruebas extraordinarias de septiembre y el fortalecimiento de la autoridad académica y el reconocimiento social del profesorado. Para la confederación, la exigencia debe ir acompañada de recursos que permitan atender las necesidades individuales y evitar que las dificultades se conviertan en causas de abandono.

CONCAPA reclama además una prueba de acceso a la Universidad común para toda España, con contenidos, estructura, criterios de corrección y niveles de exigencia equivalentes. La organización considera que la igualdad de oportunidades exige reducir las diferencias territoriales que puedan influir en el acceso del alumnado a las titulaciones universitarias.

Más participación y atención emocional

El decálogo reserva un papel central a la participación efectiva de las familias en los órganos de decisión y en las mesas de negociación, especialmente en aquellas relacionadas con la enseñanza concertada. También subraya la función de las asociaciones familiares como cauce para mejorar la convivencia, la participación y la relación cotidiana entre los hogares y los colegios.

Esta implicación debe acompañarse, a su juicio, de políticas de conciliación, fiscalidad y apoyo familiar. La organización entiende la conciliación no solo como una cuestión laboral, sino como una condición necesaria para que madres y padres dispongan de tiempo para educar, acompañar y compartir responsabilidades en el desarrollo de sus hijos.

En materia de inclusión, CONCAPA defiende la continuidad de los centros de Educación Especial y el derecho de las familias a escoger la modalidad que consideren más adecuada. También pide proteger la escuela rural y garantizar que el lugar de residencia no limite el acceso a recursos, profesionales o alternativas educativas.

La salud mental constituye otro de sus ejes. La confederación propone reforzar la orientación, la prevención y la atención temprana de los problemas emocionales, además de incorporar psicólogos educativos a los centros. Su planteamiento aspira a cuidar al alumnado y al conjunto de la comunidad educativa, favoreciendo una inclusión que permita participar, aprender y desarrollar un proyecto vital.

Pantallas, Inteligencia Artificial y formación integral

Ante la expansión de la tecnología, el documento pide recuperar el protagonismo de los libros y la escritura manual, especialmente durante las primeras etapas. CONCAPA plantea regular el uso de pantallas, teléfonos móviles e Inteligencia Artificial según la edad, sin renunciar a la alfabetización digital ni al acompañamiento de las familias.

La organización defiende que las herramientas digitales deben reforzar el aprendizaje sin sustituir el razonamiento, la memoria, la creatividad o el esfuerzo. Para ello reclama criterios pedagógicos claros, mecanismos de protección y formación que permitan a alumnado, docentes y familias utilizar la tecnología de forma responsable.

El último compromiso aborda la educación integral y el derecho de las familias a elegir la formación religiosa y moral de sus hijos. CONCAPA solicita un reconocimiento académico adecuado para la asignatura de Religión y una enseñanza que atienda las dimensiones intelectual, emocional, social y ética, además de preparar para el empleo.

Con este decálogo, la confederación invita a las formaciones políticas a incorporar sus propuestas a los programas electorales y a concretarlas mediante encuentros de trabajo. Su documento reclama, en definitiva, menos confrontación y más estabilidad, junto con un compromiso compartido para que el sistema educativo ayude a cada estudiante a aprender, desarrollar sus capacidades y afrontar su futuro.

0

Boletín de Magisterio

Lo esencial de la educación, cada día en tu correo.

Comentarios