Del eslogan al programa: 25 preguntas para evaluar las propuestas educativas
El Observatori Crític de la Realitat Educativa (OCRE) remitirá 25 preguntas a las formaciones que concurren a las elecciones generales del 29 de noviembre para conocer las medidas, los plazos, los recursos y los sistemas de evaluación que respaldan sus compromisos en educación.
La iniciativa, presentada bajo el lema "Programa, programa, programa", se articula mediante 25 preguntas comunes que serán remitidas a las distintas formaciones.
El Observatori Crític de la Realitat Educativa (OCRE) ha puesto en marcha una campaña para examinar las propuestas educativas de los partidos que concurren a las elecciones generales de 2026. La asociación quiere desplazar el foco desde las declaraciones de intenciones hacia los compromisos que puedan verificarse durante la próxima legislatura, una vez celebrados los comicios del domingo 29 de noviembre.
La iniciativa, presentada bajo el lema «Programa, programa, programa», se articula mediante 25 preguntas comunes que serán remitidas a las distintas formaciones. OCRE no solo les solicitará que definan sus objetivos, sino que expliquen cómo pretenden alcanzarlos, cuándo comenzarían a aplicar cada medida, qué recursos humanos y económicos requeriría y mediante qué indicadores evaluarían sus resultados.
La campaña se desarrolla en el contexto de unas elecciones anticipadas convocadas mediante el Real Decreto 806/2026, de 5 de octubre. Para OCRE, la cita electoral abre una oportunidad para que la educación ocupe un espacio propio en el debate político y para que las propuestas puedan analizarse más allá de los eslóganes de campaña.
Las cuestiones preparadas por la asociación abarcan algunos de los principales debates del sistema educativo. Entre ellos figuran la estabilidad de las leyes, el modelo curricular competencial, el papel del conocimiento, las ratios, la inclusión, la financiación, la escuela pública, la enseñanza concertada y los procedimientos empleados para evaluar el gasto.
También se abordarán asuntos directamente relacionados con las condiciones de trabajo del profesorado, como la carga administrativa, su participación en las reformas o el diseño de la formación permanente. La burocracia docente se ha consolidado como una de las preocupaciones expresadas por los profesionales y sus representantes, como ya reflejó Magisterio al analizar el malestar provocado por el exceso de tareas administrativas.
OCRE adaptará las preguntas al reparto de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas. El objetivo es evitar respuestas genéricas sobre materias que no dependen por completo de una misma Administración y facilitar una comparación más rigurosa entre las propuestas que presente cada candidatura.
En todos los bloques, la asociación pedirá que los partidos detallen la medida prevista, el calendario de aplicación, los medios necesarios y el sistema utilizado para comprobar su cumplimiento. Esta estructura pretende permitir que las promesas electorales puedan ser contrastadas posteriormente con las decisiones adoptadas desde el Gobierno o desde las administraciones autonómicas.
Uno de los ejes de la iniciativa es la participación de quienes trabajan en los centros. OCRE considera insuficiente que las políticas educativas se diseñen únicamente desde los despachos, los órganos asesores o las entidades externas y reclama una intervención real del profesorado, especialmente de los docentes que mantienen un contacto cotidiano con las aulas.
La entidad sostiene que las reformas deberían apoyarse de manera conjunta en el conocimiento científico, el saber disciplinar y la experiencia profesional. Asimismo, plantea que las administraciones informen con transparencia sobre las personas y organizaciones que las asesoran y sobre las evidencias utilizadas para justificar programas, cambios curriculares o planes de formación.
Esta preocupación ya estaba presente en una auditoría anterior de OCRE sobre la preparación del profesorado. Aquel análisis, recogido por Magisterio, advertía de la insuficiente presencia de la didáctica específica en el futuro marco estatal de competencias docentes y en parte de la formación permanente ofrecida al profesorado de la Comunitat Valenciana.
Con su nueva campaña, el observatorio amplía el análisis a la política educativa general. Además de preguntar por la formación docente, quiere conocer qué mecanismos proponen los partidos para escuchar a los claustros, incorporar su experiencia al proceso normativo y valorar el impacto que las reformas tienen sobre la organización cotidiana de los centros.
Las respuestas recibidas serán publicadas y examinadas por la asociación a lo largo del curso. OCRE prevé organizar su difusión por bloques temáticos, de modo que profesorado, familias y ciudadanía puedan conocer progresivamente las medidas defendidas por cada formación y comparar su grado de concreción.
La entidad subraya que la campaña no busca que los partidos asuman sus propios planteamientos. Su propósito es que cada candidatura explique con claridad su proyecto y acepte que los compromisos anunciados sean revisados después a la luz de las decisiones adoptadas. El seguimiento incluirá tanto las propuestas como su eventual nivel de cumplimiento.
OCRE se define como una asociación estatal, cultural y sin ánimo de lucro, financiada mediante las cuotas de sus miembros y abierta a docentes, familias y otros sectores sociales. Su actividad se orienta a examinar las políticas públicas desde la evidencia, el análisis crítico y la realidad profesional de los centros.
La organización reclama que el debate previo al 29 de noviembre permita hablar de educación con más medidas verificables y menos formulaciones abiertas. A su juicio, cuestiones como los recursos disponibles, la estabilidad normativa, la evaluación de los programas y el reconocimiento del profesorado deben quedar reflejadas en compromisos que la ciudadanía pueda entender, comparar y exigir durante la próxima legislatura.
