Del "no soy capaz" a nuevos horizontes: orientación para los jóvenes de Jerez
Nueve centros educativos de Jerez han solicitado 17 sesiones de una iniciativa dirigida a estudiantes de 4º de ESO, Bachillerato y Formación Profesional para ampliar sus expectativas y afrontar sus decisiones académicas y personales sin resignación.
El profesor, orientador y escritor jerezano Cristóbal Pérez incorporará durante el curso 2026-27 al programa municipal Jerez Educa la propuesta «Conviértete en el héroe de tu historia». La iniciativa pretende ayudar al alumnado a reconocer nuevas posibilidades de futuro y a revisar las ideas que pueden llevarle a descartar determinados itinerarios antes de haberlos explorado. Nueve centros educativos de la ciudad ya han solicitado un total de 17 sesiones.
La actividad está pensada para estudiantes de 4º de ESO, Bachillerato y FP, etapas en las que comienzan a tomarse decisiones académicas y personales con consecuencias relevantes. Su planteamiento no consiste en indicar qué estudios elegir, sino en ofrecer herramientas para que cada joven analice sus capacidades, sus intereses y las oportunidades disponibles sin partir de una visión limitada de sí mismo.
Las sesiones tendrán una duración de entre 60 y 90 minutos y combinarán historias reales, humor, emoción y participación activa del alumnado. A través de estos recursos, Pérez busca crear un espacio de reflexión en el que los estudiantes puedan revisar sus creencias, identificar los condicionantes que influyen en sus elecciones y comprender que su futuro todavía admite distintas trayectorias.
La propuesta parte de la experiencia acumulada por Cristóbal Pérez desde su incorporación a la enseñanza en 1997. Durante este tiempo, el docente ha observado que algunos jóvenes no frenan sus aspiraciones por falta de capacidad, sino por unas expectativas demasiado reducidas acerca de lo que pueden conseguir. El miedo al fracaso, las etiquetas asumidas y la comparación con otras personas pueden acabar convirtiéndose en obstáculos para explorar nuevas opciones.
El programa trabaja sobre pensamientos frecuentes entre los adolescentes, como la convicción de no estar preparados para una determinada materia, profesión o itinerario. El objetivo es que aprendan a distinguir entre una dificultad real y una limitación aceptada de antemano. La intervención trata así de evitar que decisiones importantes se adopten desde la inseguridad o la resignación, especialmente en momentos de transición entre etapas educativas.
Esta cuestión adquiere especial relevancia en un contexto marcado por la incertidumbre laboral, la exposición constante a vidas aparentemente perfectas y la presión por acertar cuanto antes. La comparación puede condicionar la percepción de las propias capacidades y estrechar el horizonte de elección. Por ello, la iniciativa pone el foco en el autoconocimiento y la confianza, sin presentar el éxito como un recorrido único ni prometer soluciones inmediatas.
El planteamiento conecta con el debate sobre el bienestar emocional de las nuevas generaciones. El World Happiness Report 2026 constata un descenso del bienestar juvenil en Europa occidental y Norteamérica durante los últimos años. El informe analiza la relación con el uso intensivo de las redes sociales, aunque advierte de que sus efectos dependen de factores como la plataforma utilizada, el tipo de actividad, el género, el contexto socioeconómico y la solidez de las relaciones personales.
En este escenario, reforzar el sentimiento de pertenencia, los vínculos y la capacidad para construir una imagen propia puede resultar tan importante como regular el tiempo de pantalla. La escuela ocupa una posición privilegiada para acompañar ese proceso, detectar situaciones de vulnerabilidad y favorecer una mirada crítica sobre las redes. Magisterio ha abordado este desafío al analizar el papel de los centros en la construcción de la resiliencia digital de los jóvenes.
La aparición de herramientas de inteligencia artificial añade otro elemento al proceso de orientación. Los estudiantes pueden utilizarlas para comparar titulaciones, conocer salidas laborales y obtener respuestas rápidas, pero esa información no sustituye la reflexión personal. Como muestra el creciente uso de la IA para decidir el futuro académico, el reto no consiste solo en acceder a más datos, sino en interpretarlos y relacionarlos con las propias motivaciones.
Frente a la idea de que la vocación debe descubrirse de manera definitiva al terminar la educación obligatoria, la propuesta de Pérez invita a entender las decisiones como parte de un camino que puede revisarse. Esta perspectiva coincide con una orientación basada en trayectorias flexibles y abiertas, especialmente necesaria en un mercado laboral transformado por la tecnología y en el que aparecerán nuevas ocupaciones, competencias y formas de aprendizaje.
Cristóbal Pérez ejerce actualmente como docente en el Colegio San Juan Bosco de Jerez y compagina su trabajo en las aulas con conferencias y actividades formativas para jóvenes y educadores. También es autor de «La Saga del Éxito», una colección centrada en el desarrollo personal. Con su incorporación a Jerez Educa, trasladará esa experiencia a una iniciativa que busca ampliar las expectativas del alumnado y recordarle que su historia sigue abierta.
