Bruselas lanza un plan para reforzar las competencias básicas y afrontar la falta de docentes

La Comisión Europea plantea nuevas alianzas escolares, servicios de asesoramiento, herramientas para un uso seguro de la inteligencia artificial y medidas destinadas a reforzar la profesión docente y modernizar la Formación Profesional.

MagisterioJueves, 5 de noviembre de 2026
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Roxana Mînzatu, vicepresidenta ejecutiva para los Derechos Sociales y las Capacidades, el Empleo de Calidad y la Preparación.

La Comisión Europea ha presentado este 5 de noviembre un paquete de educación y competencias con el que pretende responder a tres desafíos educativos: el retroceso en los aprendizajes básicos, la aceleración de la transformación digital y la escasez de profesorado. La iniciativa busca orientar las reformas y las inversiones de los Estados miembros, además de adaptar los sistemas educativos a las nuevas necesidades sociales y laborales.

El plan se estructura en cuatro grandes prioridades: mejorar los resultados en alfabetización, matemáticas, ciencias y competencia ciudadana; incorporar las tecnologías digitales y la inteligencia artificial al aprendizaje de forma segura; reforzar el atractivo de la profesión docente, y modernizar la Educación y Formación Profesional. Bruselas vincula estos objetivos con la competitividad económica, la cohesión social y la resiliencia democrática de Europa.

Una respuesta al retroceso de las competencias básicas

Una de las principales medidas es una propuesta de Recomendación del Consejo para mejorar los aprendizajes fundamentales. El documento plantea concentrar las reformas y los recursos en las competencias básicas, reforzar las prácticas respaldadas por evidencias y conceder a los centros educativos y al profesorado un mayor margen de actuación para responder a sus necesidades concretas.

La Comisión también propone mejorar el acompañamiento a los colegios e institutos mediante una red europea de apoyo que conectará, a partir de 2027, los servicios nacionales y regionales. Esta estructura prestará asesoramiento en liderazgo escolar, bienestar, preparación digital, inteligencia artificial y cooperación con las familias. El proyecto se completará con 30 servicios regionales financiados mediante Erasmus+.

Otra novedad serán las Alianzas de Escuelas Europeas, asociaciones estables entre centros y autoridades educativas de distintos Estados miembros. Cada alianza deberá trabajar para mejorar, al menos, una competencia básica y tendrá que elaborar un plan con objetivos cuantificables. La Comisión prevé que Erasmus+ comience a prestar apoyo específico en 2027 y aspira a alcanzar 100 nuevas alianzas anuales durante el próximo marco financiero plurianual.

Inteligencia artificial y bienestar digital

El paquete incorpora varias actuaciones para que la tecnología se utilice al servicio del aprendizaje. Entre ellas figura el Consorcio de Infraestructuras Digitales Europeas para la Educación, denominado EDU-EDIC, creado el 3 de noviembre a petición de ocho Estados miembros fundadores. Su finalidad será compartir recursos y conocimientos, desplegar servicios digitales fiables y facilitar un intercambio seguro de datos entre instituciones educativas.

El consorcio también pretende fortalecer la soberanía tecnológica europea y facilitar que las empresas de tecnología educativa puedan ofrecer soluciones adaptadas a los centros de toda la UE. Este objetivo enlaza con el debate sobre la necesidad de que la introducción de la IA vaya acompañada de formación, criterios pedagógicos y garantías para el alumnado, una cuestión abordada recientemente por las administraciones educativas españolas.

Bruselas elaborará resultados de aprendizaje adaptados a las distintas edades y orientaciones para evaluar la alfabetización en inteligencia artificial. Asimismo, pondrá en marcha durante el curso 2027-28 un programa piloto para crear un certificado europeo dirigido al alumnado. La medida busca que los estudiantes comprendan el funcionamiento, las posibilidades y los riesgos de estas herramientas, en lugar de limitarse a utilizarlas de manera instrumental.

La Comisión propondrá además un «compromiso europeo por un uso saludable de las pantallas». Esta iniciativa ofrecerá a centros, familias y estudiantes orientaciones comunes de seguridad, gestión del tiempo de pantalla y equilibrio entre la vida digital y las actividades fuera de internet. El planteamiento parte de que la educación digital debe incluir tanto la adquisición de capacidades como la protección del bienestar y de los derechos de los menores.

Una agenda europea para el profesorado

El segundo proyecto de Recomendación del Consejo está dedicado al atractivo de la profesión docente. La denominada Agenda de la UE para Profesores insta a los Estados miembros a afrontar la escasez mediante mejores condiciones laborales, carreras profesionales con posibilidades de progresión, una formación inicial más sólida y oportunidades de desarrollo profesional a lo largo de toda la trayectoria.

El plan también pretende proporcionar al profesorado más autonomía y preparación para emplear la inteligencia artificial con criterios pedagógicos. La Comisión propone estrechar el diálogo europeo con docentes, sindicatos e interlocutores sociales e incorporarlos al Grupo de Alto Nivel sobre Educación y Formación. A partir de 2027, las Academias de Profesores 2.0 centrarán parte de su actividad en los docentes noveles y en los equipos directivos.

La formación del profesorado aparece así como una condición para que la digitalización se traduzca en una mejora educativa real. Las experiencias presentadas en el I Foro Europeo EducaIA ya situaron la capacitación docente, el pensamiento crítico y la colaboración con las familias entre los elementos centrales del cambio.

Una Formación Profesional más conectada

La estrategia europea de Educación y FP busca ofrecer al alumnado competencias vinculadas al empleo en sectores con una elevada demanda de trabajadores, como la energía, la industria manufacturera, la sanidad, la defensa y la construcción. La intención es que estas enseñanzas respondan con mayor rapidez a las transformaciones productivas y faciliten trayectorias profesionales estables.

Entre las medidas anunciadas figura un acelerador europeo de formación sectorial, cuya fase piloto comenzará en 2027. Empresas y proveedores de EFP desarrollarán módulos breves y flexibles que podrán integrarse en los programas nacionales y compartirán unos criterios comunes de calidad. Desde 2028 también se impulsarán centros creados conjuntamente por compañías e instituciones formativas para ayudar especialmente a las pymes a captar personal cualificado e incorporar nuevas tecnologías.

El paquete incluye igualmente un mercado europeo de movilidad para que estudiantes y aprendices encuentren oportunidades de formación en otros países. Esta herramienta deberá facilitar los intercambios y ayudar a empresas y centros a organizar estancias de calidad, reforzando la dimensión europea de la Formación Profesional.

Los Estados miembros deberán ahora estudiar las dos recomendaciones presentadas. El siguiente paso será la Cumbre Europea de Educación y Competencias, convocada para el 20 de noviembre de 2026, en la que la Comisión abordará la aplicación del paquete con gobiernos, redes escolares, organizaciones docentes, empresas tecnológicas, interlocutores sociales y representantes del alumnado.

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