Barras de pastel en las clases de Primaria
Seguro que si habéis utilizado en clase la técnica del pastel, sabréis que las barras de tan diversos colores son muy atractivas para los niños porque parecen tizas. Pero no tardan en darse cuenta de que su uso con resultados satisfactorios requiere bastante práctica. Así que dedicaremos unos minutos a hacer pequeñas demostraciones y les explicaremos algunas ideas básicas, como las que siguen.
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6 cosas básicas sobre el pastel:
-Como no requiere agua ni disolvente, se clasifica como técnica seca.
-Podemos difuminar el pigmento con varias cosas: un pincel, un difumino, un pequeño trozo de cuero fino, algodón o bastoncillos de algodón. Estas van a ser nuestras herramientas.
-Se pueden utilizar los dedos para esfumar los colores. Esfumar significa extender el pigmento.
-La barra se emplea desde distintos lados para crear diferentes grosores en las líneas.
-Pueden conseguirse luces con una goma blanda.
-Es posible desprender el pigmento de la barra rallándola con un palito.
-La pintura se fija con precaución, al final o entre sesiones de trabajo.
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Fondos más habituales
El fondo ha de poder «atrapar el pigmento». El papel debe ser rugoso, especial para pastel. Y si se utiliza otro tipo de papel, cartón o tela, normalmente debe imprimarse. Aunque hay quien utiliza papel para acuarela simplemente lijándolo.
También pueden utilizarse las barras de pastel sobre papel de lija, que ha de ser el más fino.
Si habéis probado otros soportes y queréis aportar vuestra experiencia, podéis compartirla más abajo en los comentarios.
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¿El pastel es para dibujar o para pintar?
Podríamos explicar en clase que el pastel siempre ha estado a caballo entre el dibujo y la pintura. Es decir que plantear esta disyuntiva carece quizás de sentido, porque se pueden hacer ambas cosas. Podemos trazar las líneas de un dibujo y luego ir añadiendo pigmento de las barras de pastel creando capas. Después, sobre esas mismas capas volver a trazar líneas e ir creando el volumen.
Con el objetivo de que comprendan mejor la técnica, es necesario mostrar cómo los artistas han empleado los pasteles utilizando material visual adecuado a cada edad.
- Mayor interés por la técnica
En los últimos años el Museo del Louvre y el Museo de Orsay han revivido el interés por sus colecciones de obras realizadas con pastel.
A rasgos generales, en el siglo XVII la técnica comenzó a cobrar un valor equiparable al del óleo. En el siglo XVIII, cuando muchos pintores continuaron utilizándola en sus retratos, se asoció el pastel al estilo rococó.
Más tarde, aumentó el número de sesiones de trabajo en plena naturaleza, siendo las barras de pastel un material muy socorrido para representar paisajes.
Ya en el siglo XIX, época de cambios en la concepción del arte, la espontaneidad del pastel casó a la perfección con la inmediatez del impresionismo.
Eduard Manet (1832-1883), quien se alejó de las rígidas normas en la pintura, utilizó esta técnica. Son especialmente conocidos sus retratos y destacó por utilizar las barras de pastel sobre lienzo.
Manet protagonizó la transición entre el realismo y el impresionismo, que representaría con fuerza Claude Monet (1840-1926). Este pintor también realizó muchos de sus bocetos y estudios de paisajes al pastel en plena naturaleza.
Unos años mayor que Monet era Edgar Degas (1834-1917) , pintor que desarrolló muchas de sus obras con pasteles.
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Obras de Degas
Degas daba mucha importancia al dibujo. Tomó muchos apuntes en espacios cerrados que desarrolló más tarde en su estudio.
Llegó a ser un maestro en el uso del pastel sobre diversos soportes. Una particularidad es que utilizó las barras junto a otros medios, incluso gouache y también con óleo.
En su obra «La estrella», 1876-77, que representa a una bailarina, dibujó con pastel sobre un tipo de grabado llamado monotipo. En las obras «Mujer en traje de ciudad», de 1879, y «En casa de la modista», de 1882, utilizó el pastel sobre papel gris. En «La canción del perro», 1876-77, utilizó el pastel junto al gouache sobre monotipo. En «Cantante de café-concierto con guante», 1878, empleó pastel sobre lienzo. Y en «La cantante verde», hacia 1884, pintó con pastel sobre papel azul.
Otros ejemplos, con una composición atrayente en la que se observa claramente un contraste gradual, son los cuadros de mujeres lavándose. Entre las más conocidas hay dos que se titulan del mismo modo: «La Tina». Fechadas alrededor de 1886, representan a mujeres en un momento cotidiano de sus vidas. Una se agacha a mojar la esponja y otra está en cuclillas, apoyándose en la tina con una mano y sujetándose el pelo con la otra.
Es curioso observar cómo, sobre los planos difuminados, el artista trazó texturas para crear los volúmenes del cuerpo. Así consiguió el equilibrio entre las partes iluminadas y las partes en penumbra.
También es útil y algo más cercano al mundo de los niños y niñas de Primaria destacar las ilustraciones en los cuentos.
Aunque no es muy frecuente, hay algunos ilustradores que han elegido el pastel como técnica. Llamó mi atención el trabajo de Jory Mason en “Brotherly Love: Seemore the Seagull Tale”, del profesor, escritor, dramaturgo y músico Ralph Tufo.
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Cuento sobre las aventuras de dos gaviotas
La historia relata las aventuras de una gaviota y su hermano en la playa, concretamente en Revere Beach, en Massachusetts, cerca de Boston. El lenguaje que utiliza el autor es sencillo y bonito, pues rima en muchas oraciones, lo cual es atractivo para los niños. De hecho, el cuento ha recibido varios premios.
“Fighting off strong winds,
Seemore flew to his rescue.
He carried Sydney
to a shelter that he knew.
Safe within the rocks,
Sydney began to cry.
‘My wing is broken
and I can´t fly.
What am I to do now?’
as he let out a great sigh.
‘What good is a seagull
that can´t reach the sky?’”
Brotherly Love, p. 13.

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La ilustradora
Jory Mason, nieta e hija de artistas, heredó de su madre, Annrea Neill, el interés por la técnica del pastel y de su abuelo, John R. Neill, el amor por la ilustración de cuentos.
Para las ilustraciones del cuento de Ralph Tufo, se inspiró en varias fuentes. En ellas se aprecia que la narración visual está integrada en la historia, dejando también espacio para la imaginación.
El motivo principal son gaviotas en la playa y paisajes de costa. Y además aparecen comadrejas.
Se observa que la línea y la mancha están alineadas en equilibrio. Y los colores son vivos, haciendo uso del contraste entre complementarios.
A veces, los trazos son muy rápidos y espontáneos, reflejando el movimiento de las alas o las patas del ave. Otras son trazos más concisos y delicados, como en los detalles del plumaje.
En los picos y las patas, las formas se concretan más. Así como en algunos elementos del paisaje, en las casas o las rocas, que contrastan con las partes difuminadas de los fondos.
Una característica interesante es que cuando los animales están representados en grupo, el ojo se entretiene en observar las pequeñas diferencias.
Os recomiendo la lectura del artículo “On illustrating a Children’s book with Jory Mason”, de la también artista Gail Sibly. En él, la pintora explica cómo ideó y trabajó en las ilustraciones de “Brotherly Love: Seemore the Seagull Tale”. Y además cuenta sus comienzos profesionales en el campo del diseño gráfico y la ilustración.
Podéis ver más trabajos de Jory Mason, con escenas de paisajes y animales, en su web.
- Cuento sobre la amistad entre un oso y una hormiga

El segundo ejemplo que me gustaría nombrar es el cuento titulado “Yoyo y Filipa”, del que soy autora e ilustradora.
La historia relata el encuentro entre un oso y una hormiga en el bosque, y cómo va surgiendo un sentimiento de amistad entre ellos.
“Afterwards, Yoyo put the little ant on his shoulder so that she could see every corner of the forest clearly.
The sun was already going down when they started to walk again. It would be dusk soon.
They didn’t stop walking, looking here and there, until the stars appeared in the sky.”
Yoyo y Filipa, p. 14.
Se trata de un cuento bilingüe, en español e inglés, para cuya traducción conté con la colaboración de Wendy Kotenko, profesora de tejeduría en la Universidad Falmouth, en Cornualles, Reino Unido, y profesora de inglés.
Como técnica, elegí las barras de pastel porque se pueden difuminar y crear gradientes, aportando suavidad a las escenas. A medida que se van aplicando los diferentes pigmentos, se percibe el color muy puro, resultando en escenas vivas y luminosas. Además, al dibujar con las barras, la espontaneidad en los trazos ayuda a crear formas propias.
También utilicé lápices pastel. No obstante, aunque sean combinables con las barras, es mejor emplearlos antes de cubrir los dibujos con ellas. Al ser más duros, es cada vez más difícil que el pigmento del lápiz quede impregnado en el papel.
A fin de representar las escenas, necesité varias sesiones de trabajo en las que fui creando múltiples capas. Dibujé a partir de bocetos trasladando luego la idea al soporte principal. Posteriormente, fui creando volumen mediante la superposición de planos.
Para dibujar los personajes o el paisaje, en ciertos momentos tuve como referencia un conjunto de imágenes reales que transformé para acompañar la historia en sus dimensiones narrativa y psicológica.

Lo que hayamos explicado con ejemplos de pinturas o ilustraciones realizadas con pastel queda de algún modo en la retina de los niños y niñas. Es un modo de que vayan comprendiendo las pequeñas diferencias y similitudes con otras técnicas propias de su etapa. Pero, será solo experimentando cómo podrán sentirse seguros al utilizar las barras de pastel.
Ahora bien, pedirles a los niños de primero o segundo de Primaria que hagan un uso correcto de los pasteles es bastante complicado. Lo que sí podemos hacer es introducir la técnica con ayuda de otras, dejando que vayan adaptándola a su modo de expresión.
La forma sencilla es que pinten en un formato mayor que un A4, utilizando un conjunto de técnicas entre las que se encuentre el pastel. El soporte deberá ser papel para técnica mixta de gramaje alto.
El tema puede ser totalmente libre, algo que les atraiga mucho. Y podemos juntar mesas, dejando a su alcance ceras, témperas, papel para collage, etc.
Durante esta actividad, es enriquecedor que compartan el material en un mismo espacio donde se comunican con sus compañeros.
Una idea para cursos un poco más avanzados de Primaria, a partir de 3º, es un ejercicio que tenga relación con la naturaleza: pintar un paisaje o una escena en primer plano con animales.
A partir de los ocho años ya pueden manejar las barras de pastel mucho mejor y, siguiendo nuestras instrucciones, irán comprendiendo el uso de la técnica.
¿Has trabajado esta técnica en clase o la utilizas para tu propia obra? Sois bienvenidos a comentar vuestras ideas e impresiones.











