IES Agra do Orzán, ejemplo de integración de culturas: “No se puede tener a los alumnos en el aula a cualquier precio”

El IES Agra do Orzán vuelve este año a rozar las 19 nacionalidades en sus aulas, al igual que el pasado curso, contando entre sus 587 estudiantes con 147 procedentes de países como Vietnam, Rusia, Polonia, Nicaragua, República Dominicana, Senegal, Camerún o Venezuela, entre muchos otros. Los profesores insisten en que no se han detectado casos de racismo o discriminación entre los estudiantes, aunque sí de micromachismo, “una lacra que se está reactivando entre las nuevas generaciones”.

Estrella López MartínezMiércoles, 30 de septiembre de 2026
0

El IES Agra do Orzán es el centro de referencia para Secundaria y FP del barrio Agra-Ventorrillo de A Coruña.

El IES Agra do Orzán es el centro de referencia para Secundaria y FP de uno de los barrios más populares de A Coruña: el Agra-Ventorrillo. Por sus aulas han pasado, a lo largo de sus casi sesenta años de historia, la mayoría de los hijos de los vecinos de esta área que creció en los años 70 con la llegada masiva de familias procedentes de los ayuntamientos rurales de la provincia y del retorno de la emigración europea.

Aquella población que construyó un núcleo urbano tradicional fue dando paso, con el inicio de siglo y el cambio generacional, a un entorno multicultural procedente, especialmente, de África y América. La transformación ha sido tan radical, que en la actualidad el instituto cuenta, un año más, con alumnos y alumnas de alrededor de 19 nacionalidades distintas.

Su director, Diego Taboada, destaca el trabajo del profesorado para la integración de todos estos adolescentes en el sistema educativo gallego. “Hay que tener en cuenta que algunos de estos chicos y chicas han llegado hace tan sólo un par de años a España. Otros, mucho menos. Algunos no tienen conocimiento del castellano ni del gallego, o proceden de países con otros ritmos educativos. Esto hace que se complique la labor docente, en especial por las elevadas ratios de las aulas”, añade insistiendo en que “todo ello se intenta superar con trabajo e implicación, y debo agradecer y reconocer a nuestros docentes, porque lo cierto es que el 98% de los mismos se vuelcan enormemente para lograr que todos, los que vienen de fuera y los que son de aquí, puedan lograr superar la ESO e, incluso, llegar a Bachillerato o a una FP Superior”.

Taboada responde a las preguntas de este medio, sentado en su mesa del despacho. Está acompañado de Laura Ríos, la profesora de Pedagogía Terapéutica del centro, así como de las dos responsables del Departamento de Orientación. Todos son unánimes al decir que “no tenemos constancia de que se hayan dado casos de racismo entre nuestra comunidad educativa, es más, la mayoría forman grupos mixtos de amigos y amigas de diferentes nacionalidades y tenemos muchas parejas interraciales. Y sí es cierto que la Policía nos ha trasladado que en la ciudad se han comenzado a detectar algunas pandillas al estilo de las conocidas bandas latinas, pero aquí no se han visto”.

Lamentablemente, lo que sí destacan los docentes del IES Agra del Orzán es que, “independientemente de las nacionalidades, culturas y costumbres, lo que sí se detecta entre los adolescentes son micromachismos, que están resurgiendo con fuerza entre los menores, que no son capaces de aprender a relacionarse emocionalmente de manera correcta y confunden ideas relativas al amor romántico y al machismo”, explican desde el Departamento de Orientación.

Para los responsables de este centro, trabajar con tantas culturas “aporta muchísimo a nuestros alumnos, ya que aprenden a que todos somos distintos y válidos, y que la convivencia y la diversidad enriquecen en lugar de empobrecer”.

Sin embargo, “lo que no se puede tener es a los alumnos en el aula a cualquier precio”, añade Diego Taboada. “La Consellería no puede presumir una y otra vez de cifras de integración de alumnos extranjeros en los centros, porque esas cifras no son reales. Los alumnos están correctamente atendidos porque los centros hacen un esfuerzo inmenso, todo recae sobre el profesorado”.

Asegura que, “un alumno puede estar en un aula, pero puede no entender nada de lo que le están hablando, o puede tener una edad X, pero no estar al nivel educativo de esa edad porque procede de un país con otro sistema de aprendizaje. Y esas personas necesitan más apoyos, porque si los asistimos con lo que ya tenemos para atender todos, a los demás alumnos les tenemos que restar atención, porque ellos demandan más que el resto, lógicamente”.

Laura Ríos, como Pedagoga Terapéutica, lo sabe bien. “Las barreras lingüísticas hacen que muchos profesores tengan que estar utilizando el móvil en clase para traducir lo que explican. Llevamos dos años pidiendo a la Xunta que nos adjudique estar en el programa de Grupos de Adquisición das Linguas, con un profesor de apoyo que ayude a frenar ese desfase lingüístico”.

Taboada asiente y añade: “Solo nos lo dieron un año, porque teníamos a ocho alumnos de Mali y Senegal que no hablaban nada de las lenguas vehiculares de Galicia. Y ahora seguimos teniendo alumnos en esta situación, pero no nos incluyen en el programa”.

“El profesorado se siente superado ante tantas trabas y tan poco apoyo de la Administración. No sólo somos docentes, a veces tenemos que ser mucho más, porque los estudiantes arrastran sus propios problemas: familias con bajo nivel socioeconómico, con culturas y costumbres muy diferentes… o con problemáticas internas graves. En más de una ocasión alguno de nosotros ha tenido que estar en una comisaría una tarde ayudando a algún estudiante a poner una denuncia, por ejemplo. Porque, al final, el docente se implica de verdad, y le duelen las cosas que le duelen al alumno. Y, en ese sentido, la presión hace mella sobre la persona a nivel emocional. Nos vamos a casa con esa angustia”.

El centro reclama contar con un profesor más de PT para llegar a poder atender a toda la comunidad educativa, así como un profesor que ayude a romper las barreras lingüísticas. “Nos parece bien que quieran vender cifras, pero también que escuchen las necesidades reales de los centros, de quienes estamos en el aula día a día trabajando con el alumnado para lograr que no fracasen en sus estudios”.

 

El centro reclama contar con un profesor más de PT y estar en el programa de Grupos de Adquisición das Linguas

Desde el equipo de Orientación agradecen a la Xunta, por otra parte, que “al menos en este Departamento seamos este año dos personas, y de verdad que eso se nota”, explican. Ambas aseguran que han llegado recientemente a este instituto y que han comprobado “que los alumnos tratan con mucho respeto a los docentes, más que en otros centros en los que hemos estado. Venía algo preocupada por saber cómo se podía trabajar aquí con tantas nacionalidades distintas juntas en las aulas, pero me he llevado una gran sorpresa, y me gustaría que la Administración pudiera devolver a estos jóvenes ese esfuerzo por adaptarse a nuestro sistema educativo, rompiendo además esos estereotipos de conflictividad que a veces se escuchan entre la población. Nosotros estamos implicados, los alumnos también, y pedimos a la Consellería que reme en la misma dirección”.

"

Me gustaría que la Administración pudiera devolver a estos jóvenes ese esfuerzo por adaptarse a nuestro sistema educativo

"
0

Boletín de Magisterio

Lo esencial de la educación, cada día en tu correo.

Comentarios