El adelanto electoral frustra a un profesorado con peores condiciones que la media europea
Las mejoras laborales que esperaban los docentes se ven en suspenso con el adelanto de las elecciones para el 29 de noviembre. Los sindicatos reclaman una vez más «un reconocimiento social del profesorado, con hechos y no solo con palabras».
La convocatoria de elecciones ha dejado en el cajón numerosas reformas, entre ellas, algunas de las mejoras laborales que esperaban los docentes españoles, que tardan casi 40 años en llegar a la cima de su escala retributiva y la mayoría se ve en peores condiciones que la media europea.
El último informe de la Red Eurydice sobre los salarios de profesores de escuelas en Europa señala que España está en el grupo de países que requieren un periodo de ejercicio más prolongado, entre 35 y 40 años, para alcanzar el salario máximo en la enseñanza Secundaria. En Dinamarca o Noruega el crecimiento salarial es más modesto respecto al sueldo de ingreso pero el periodo para alcanzar el tope máximo es más rápido, de entre 10 y 15 años.
España está en el grupo de países que requieren un periodo de ejercicio más prolongado, entre 35 y 40 años, para alcanzar el salario máximo en la enseñanza Secundaria
En España las carreras de progresión son muy dilatadas, al nivel de lo que ocurre en Eslovaquia, Croacia, Serbia y Montenegro y además con incrementos acumulados relativamente reducidos (entre el 15 % y el 40 %), frente a países como Portugal, Grecia, Irlanda y Bélgica, donde se alcanza el salario máximo en 30 o 38 años pero tienen aumentos que van del 70 % a más del 100 %.
El informe Eurydice compara 37 países europeos y 39 sistemas educativos y recuerda que en España el salario el primer año de ejercicio está cercano a los 40.000 euros brutos y se sitúa en el entorno de los 45.000 a los diez años de profesión. Un aumento salarial que para muchos docentes no compensa y que ha provocado que aumenten las vacantes de asignaturas como matemáticas o física, que se cubren con perfiles de trabajadores de fuera del sistema educativo.
«En Castilla-La Mancha todas las semanas hay llamamientos telemáticos porque no encuentran profesorado para cubrir vacantes», señalan a Efe fuentes del sindicato STES-Itersindical, que explican que a finales de septiembre se requerían 590 profesores de especialidades de Secundaria. «Pero también hay vacantes libres en asignaturas como Latín o Lengua», advierten mientras los analistas de Eurydice avisan de que «el poder adquisitivo del profesorado puede influir en el atractivo de la profesión».
En España la retribución inicial para un maestro de Educación Infantil y Primaria está en los 34.525 euros y tiene que esperar 39 años en llegar a los 49.425 euros anuales, mientras que en Secundaria pasa de los 38.727 euros en su primer año de ejercicio a los 55.269 euros en 40 años.
Según datos de este informe, el salario de los maestros españoles en el curso 2024-25 estaba por debajo del de los docentes de Luxemburgo, Alemania, Suiza, Dinamarca y Austria, y a los 15 años también por debajo del sueldo de los de Bélgica o Irlanda.
No obstante, el profesorado español está mejor que el francés, donde el salario bruto casi no llega a los 35.000 euros a los 10 años de ejercicio y donde los estudiantes ya se han levantado en armas, con duras protestas, para mejorar la calidad del sistema.
Por otro lado, en algunos sistemas educativos, como Chipre y Alemania, los salarios del profesorado están muy por encima del PIB per cápita, «lo que destaca un reconocimiento alto de la profesión».
Mejoras para el docente que se frustran
El adelanto electoral deja en el aire medidas para mejorar no solo los salarios del profesorado sino también sus condiciones en el aula, y ello podría aumentar el malestar en las calles, sobre todo después de que UGT y CCOO hayan convocado una huelga general para este otoño por la vivienda.
En el Congreso ha decaído la ley que proponía bajar las ratios en Primaria y Secundaria, que tenía en cuenta al alumnado con necesidades educativas especiales para que contara como dos plazas y que incluía una bajada de la jornada lectiva del docente. Las mesas negociadoras para regular las jubilaciones del profesorado, el acceso a la profesión o para igualar el nivel entre maestro y docente también quedan paralizadas.
La ministra de Educación, Milagros Tolón –en el cargo menos de un año cuando se celebren las elecciones–, ve como Madrid inicia una huelga indefinida a partir del 14 de octubre, Castilla y León se sumará a otra el 4 de noviembre, Cataluña sigue en conflicto y Andalucía, Comunidad Valenciana o Aragón amenazan con huelgas y movilizaciones.
Mientras, su último decreto para regular las ratios en la etapa de 0 a 3 años sigue sobre la mesa: los sindicatos docentes urgen a llevarlo cuanto antes al Consejo de Ministros para que entre en vigor, ya que no necesita convalidarse en el Parlamento, y piden cumplir con la promesa de que esta iba a ser la legislatura del profesorado. «Un reconocimiento social del profesorado, con hechos y no solo con palabras», incide el sindicato ANPE que pide «más acuerdos, menos ideología».



