'La niña que quería pintar estrellas', una lectura sobre identidad para la vuelta a las aulas

La novela juvenil de Lis de Vernal propone una aventura fantástica sobre la identidad, el miedo al rechazo y el tránsito hacia la adolescencia, temas que pueden acompañar el reencuentro del alumnado con las aulas y favorecer la reflexión compartida.
MagisterioLunes, 14 de septiembre de 2026
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La vuelta al colegio recupera horarios, compañeros y aprendizajes, pero también sitúa a muchos estudiantes ante nuevos desafíos personales. En ese contexto llega La niña que quería pintar estrellas, una novela juvenil de la escritora madrileña Lis de Vernal que aborda el paso de la infancia a la adolescencia mediante una aventura construida alrededor de la fantasía.

La protagonista desea pintar estrellas, aunque los sabios de su mundo consideran que ya es demasiado mayor para hacerlo. Esa prohibición desencadena un viaje de descubrimiento en el que deberá enfrentarse a sus inseguridades, superar diferentes obstáculos y decidir si crecer implica abandonar aquello que forma parte de su identidad.

Criaturas fantásticas para hablar de emociones

Marlows, lagartirranas, jirafantes, zorros de fuego y personas de cristal acompañan a la joven durante su recorrido. Algunas de estas criaturas imaginarias facilitarán su avance, mientras que otras pondrán a prueba su determinación. Todas desempeñan una función dentro de un relato que conecta los escenarios fantásticos con emociones reconocibles para los lectores jóvenes.

El miedo al rechazo, la presión para encajar y la tendencia a ocultar las diferencias atraviesan una historia cuyo mensaje central defiende que crecer no significa renunciar a los sueños, la creatividad o los rasgos que hacen única a cada persona. La novela plantea así cuestiones especialmente presentes durante el comienzo de curso, cuando el alumnado vuelve a relacionarse con su grupo y afronta cambios académicos y personales.

Aunque la obra no fue concebida específicamente como una novela sobre el acoso escolar, las experiencias vividas por Lis de Vernal durante su adolescencia se incorporaron de forma natural al relato. La autora, diagnosticada con TDA, también se inspiró en personas neurodivergentes de su entorno para construir algunos personajes, reforzando una mirada basada en la diversidad y la aceptación.

Una lectura para el aula y la familia

Por sus temas, La niña que quería pintar estrellas puede convertirse en una lectura compartida tanto en el ámbito familiar como en los centros educativos. Su argumento ofrece puntos de partida para conversar sobre la autoestima, la pertenencia al grupo, la gestión de las inseguridades y el respeto a las diferencias.

La combinación de aventura y crecimiento personal permite acercarse a estas cuestiones sin abandonar el componente lúdico de la lectura. El libro puede resultar especialmente apropiado para clubes lectores, bibliotecas escolares o actividades de tutoría orientadas a trabajar la educación emocional durante las primeras semanas del curso.

La obra ha alcanzado su segunda edición y cuenta con un prólogo de Andrés Conde, director ejecutivo de Save the Children. Su presentación oficial se celebró en la Universidad Nebrija con la participación de Conde y de Fernando Bonete, profesor universitario y escritor.

Un universo literario con banda sonora

El mundo creado por Lis de Vernal se ha extendido también a la música. Después de descubrir la novela, el cantautor Aldehuela compuso un álbum inspirado en sus personajes, escenarios y aprendizajes. El proyecto reúne trece canciones originales que trasladan al lenguaje musical las emociones presentes en la aventura.

Las composiciones recorren distintos momentos del viaje de la protagonista y amplían el imaginario de la novela. Esta dimensión sonora abre además posibilidades para plantear actividades interdisciplinares que relacionen literatura, música, expresión artística y reflexión personal dentro del aula.

Una vocación nacida en la infancia

Nacida en 2000, Lis de Vernal encontró desde pequeña en los libros un refugio y una forma de comprender el mundo. A los trece años recibió un premio literario nacional, reconocimiento que consolidó su temprana vocación literaria.

La escritora se ha formado en la Open University de Londres y en Bath Spa University, con estudios centrados en Literatura Juvenil y Escritura para Jóvenes. Junto a su trabajo como autora, participa en encuentros con lectores, talleres y actividades educativas desarrolladas en colegios, bibliotecas y centros culturales.

Con esta novedad editorial, Lis de Vernal propone una historia de fantasía que invita a los jóvenes a conservar su creatividad mientras avanzan hacia nuevas etapas. Una lectura para comenzar el curso recordando que cada diferencia puede convertirse en una fortaleza y que madurar no debería exigir apagar la propia luz.

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