Nuno Crato: "Estamos pidiendo a los jóvenes que aprendan en un entorno que compite constantemente por su atención"
"No creo en absoluto que estemos ante generaciones incapaces de aprender o que se haya perdido irremediablemente la capacidad de atención", asegura Crato.
Ministro de Educación y Ciencia de Portugal entre 2011 y 2015 y hoy profesor investigador de Matemáticas y Estadística en le Cemapre (ISEG) de la Universidad de Lisboa, Nuno Crato cree que no todo está perdido y que la capacidad de atención, por ejemplo, es recuperable siempre que la escuela ponga las condiciones para ello.
Portugal fue uno de los países en los que nos fijamos en anteriores ediciones por su buen rendimiento en PISA, ¿en qué países deberíamos fijarnos tras la última edición? ¿El Reino Unido, quizá?
–Sí, el Reino Unido es un caso muy interesante. En PISA 2025 se situó por encima de la media de la OCDE en matemáticas, lectura y ciencias, aunque también retrocedió respecto a 2018 en matemáticas y lectura.
Miraría a los sistemas que consiguen combinar buenos resultados con equidad y, especialmente, a los que han mostrado una cierta resistencia al deterioro general. Japón y Corea son casos muy interesantes, pero Japón bajó y no sabemos si por causa de un cambio de política muy reciente. La propia OCDE destaca que Japón, Corea, Lituania y China Taipei consiguieron mantener o mejorar simultáneamente resultados, equidad y bienestar entre 2018 y 2025.
Pero creo que la lección más importante es no copiar países y quedarse atento: debemos intentar comprender qué hacen bien. Y ahí encontramos algunas constantes: currículos exigentes y coherentes, importancia atribuida al conocimiento, enseñanza estructurada, buenos materiales y una cultura escolar que valora el esfuerzo y el aprendizaje.
En los países que logran combinar buenos resultados con equidad se encuentran algunas constantes: currículos exigentes y coherentes, importancia atribuida al conocimiento, enseñanza estructurada, buenos materiales y una cultura escolar que valora el esfuerzo y el aprendizaje
¿Comparte las explicaciones de los analistas de la OCDE sobre la caída generalizada de resultados? Para usted, ¿cuál de los factores ha tenido más peso? ¿Le preocupa lo que las pantallas están haciendo con las cabezas de los alumnos –y de la población en general–?
–La pandemia tuvo indudablemente un efecto importante, pero no explica todo, y en esto los propios datos de la OCDE son muy claros: el deterioro de la lectura y las ciencias había comenzado antes de la pandemia. Creo que hay causas más profundas: la pérdida de exigencia académica, currículos menos centrados en conocimientos sólidos y secuenciados, la devaluación de la instrucción explícita y, cada vez más, la fragmentación de la atención. Aquí sí nos preocupan mucho las pantallas, y especialmente el teléfono móvil y las redes sociales.
No estoy en contra de la tecnología; puede ser extraordinariamente útil. El problema es la distracción permanente. En PISA 2025, el 65 % de los alumnos de la OCDE declaró distraerse con dispositivos digitales al menos en algunas clases de matemáticas, y la distracción causada por los dispositivos de otros alumnos se asoció con resultados 15 puntos inferiores, incluso controlando por factores socioeconómicos. Estamos pidiendo a los jóvenes que aprendan contenidos difíciles en un entorno que compite constantemente por su atención. Y sin atención no hay comprensión profunda, ni memoria duradera, ni aprendizaje serio.
No estoy en contra de la tecnología; puede ser extraordinariamente útil. El problema es la distracción permanente
"¿Cree que estamos ante una igualación a la baja, hemos bajado las metas para que todos las puedan conseguir y ahora estamos presenciando las consecuencias?
–Creo que sí y en algunos sistemas educativos ya lo hemos visto. Durante años se ha confundido en ocasiones la búsqueda de la equidad con la reducción de la exigencia: menos contenidos, objetivos más vagos, menor importancia de la evaluación y una cierta desconfianza hacia el conocimiento académico. Pero bajar las metas no ayuda especialmente a los alumnos más desfavorecidos; puede perjudicarles más, porque son precisamente ellos quienes dependen más de la escuela para acceder a conocimientos que otros alumnos pueden adquirir también en sus familias y en su entorno.
La equidad que defiendo no consiste en pedir menos para que todos lleguen, sino en pedir más y ayudar más: objetivos claros y ambiciosos para todos, acompañados de apoyo adicional para quienes lo necesitan. PISA 2025 muestra, además, que no existe una incompatibilidad inevitable entre excelencia y equidad: varios sistemas consiguen simultáneamente buenos resultados y una elevada equidad socioeconómica.
La equidad que defiendo consiste en pedir más y ayudar más
"Este retroceso que estamos experimentando, ¿es reversible? ¿Podemos volver a aprender/recuperar la atención perdida?
–Por supuesto que es reversible, aunque para muchos alumnos ya sea difícil. No creo en absoluto que estemos ante generaciones incapaces de aprender o que se haya perdido irremediablemente la capacidad de atención. La atención se entrena, como se entrenan la memoria, la lectura o el razonamiento matemático. Pero la escuela tiene que crear las condiciones para ello: menos distracciones, momentos prolongados de concentración, lectura de textos exigentes, práctica, recuperación frecuente de lo aprendido y una progresión ordenada del conocimiento. Los propios resultados internacionales muestran que el declive no es inevitable: algunos sistemas resistieron mucho mejor que otros al deterioro observado en PISA 2025. Y sabemos algo todavía más importante: los alumnos pueden aprender mucho más de lo que a veces suponemos. Recuperar los resultados exige volver a concentrarnos en lo esencial: qué queremos que los alumnos sepan, cómo se lo enseñamos y cómo comprobamos que realmente lo han aprendido.
La atención se entrena, como se entrenan la memoria, la lectura o el razonamiento matemático. Pero la escuela tiene que crear las condiciones para ello
"Nuno Crato, en la presentación de 'La innovación en la educación contemporánea'
Nuno Crato estará el próximo martes 29 de septiembre en Madrid, en la presentación del libro colectivo La innovación en la educación contemporánea. Una reflexión desde el pensamiento crítico, una ambiciosa obra coordinada por la profesora de la Facultad de Formación de Profesorado y Educación de la Universidad Autónoma de Madrid Susana Gala Pellicer.
Editado por tirant humanidades, recoge reflexiones en torno a la innovación educativa de voces diversas. Entre ellas, las de la ex ministra Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo; la fundadora y directora ejecutiva de Fundación Escuela Nueva, Vicky Colbert; el responsable de Educación y Derechos Digitales de la Infancia en UNICEF España, Nacho Guadix García; el catedrático emérito de Didáctica y Organización Educativa de la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona Francisco Imbernón; el director de la Cátedra Extraordinaria de Políticas Educativas, Francisco López Rupérez; el profesor de secundaria y universitario, escritor e historiador Andreu Navarra; la periodista de educación del diario El Mundo Olga R. Sanmartín; la directora de Educación y Formación de la Fundación Cotecc para la Innovación, Ainara Zubillaga, o el propio Crato, entre otros.
La obra se presentará en la Sala María de Maeztu de la Fundación Ortega Marañón (Fortuny, 53) el martes 29 de septiembre a las 19.00 horas.







