Docentes y responsables tecnológicos reclaman una digitalización más pedagógica

El estudio Educate to Empower Index 2026, encargado por Epson, refleja que docentes y responsables tecnológicos reclaman una integración más equilibrada de las herramientas digitales en los centros españoles. La mayoría considera que la compra de dispositivos ha avanzado más rápido que su aprovechamiento pedagógico y advierte del exceso de pantallas individuales en las aulas.

MagisterioLunes, 26 de octubre de 2026
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70% del profesorado afirmó que se está concediendo demasiado peso a la IA.

La incorporación de dispositivos y herramientas digitales a los centros educativos españoles no siempre ha ido acompañada de una estrategia capaz de mejorar el aprendizaje. Esta es una de las principales conclusiones del Educate to Empower Index 2026, un estudio encargado por Epson que analiza la percepción del alumnado, el profesorado y los responsables de tecnología sobre la digitalización de la enseñanza.

Los resultados muestran una distancia entre las expectativas tecnológicas de los estudiantes y la capacidad de los centros para integrar los nuevos recursos con una finalidad pedagógica. El 80% del alumnado español consultado utiliza la tecnología en casi todos los ámbitos de su vida y el 58% espera encontrar una presencia digital intensiva dentro del aula.

Los centros han tratado de responder a esa demanda. El 66% de los responsables de tecnología afirma que las escuelas han incorporado más herramientas digitales durante el último año. Sin embargo, el estudio plantea que el aumento de dispositivos no garantiza por sí solo una enseñanza más eficaz y que la inversión necesita acompañarse de criterios educativos claros.

El dispositivo no basta

El 73% del profesorado sostiene que la adopción tecnológica se ha acelerado, pero considera que su uso efectivo no ha progresado al mismo ritmo. Además, el 88% de los docentes y el 90% de los responsables de tecnología creen que las inversiones se han concentrado en la compra de equipos, por encima del análisis sobre cómo deben utilizarse en las clases.

Esta diferencia entre disponibilidad y aprovechamiento configura lo que el informe denomina una brecha de equilibrio entre aprendizaje y tecnología. El 70% del profesorado español y el 76% de quienes toman decisiones tecnológicas en los centros consideran que la educación ha invertido en tecnología más rápido de lo que el sistema puede integrarla de manera efectiva.

El 70% del profesorado español y el 76% de quienes toman decisiones tecnológicas en los centros consideran que la educación ha invertido en tecnología más rápido de lo que el sistema puede integrarla de manera efectiva

La respuesta mayoritaria no pasa por retirar los recursos digitales, sino por encontrar una combinación más adecuada. El 88% del profesorado y el 92% de los responsables tecnológicos defienden un modelo en el que convivan las pantallas, el papel, los libros de texto, las actividades individuales y las experiencias compartidas. Un 92% de los docentes cree que ese mayor equilibrio metodológico podría mejorar los resultados del alumnado.

El estudio también preguntó al profesorado por la relación entre las pantallas individuales y el papel. La valoración media fue de 4,9 puntos sobre 10, mientras que el 74% señaló que existe un exceso de pantallas individuales en las aulas. El dato apunta a una preocupación por el predominio de experiencias personales frente a otras fórmulas que favorezcan la interacción entre estudiantes.

Pantallas compartidas e inteligencia artificial

El equilibrio entre pantallas individuales y compartidas recibió una puntuación de 5,2 sobre 10. En este ámbito, el 53% del profesorado considera que hay demasiados dispositivos de uso individual. Los resultados sugieren que el debate no se limita a elegir entre enseñanza analógica o digital, sino que afecta al diseño de experiencias colectivas de aprendizaje.

La valoración más baja corresponde a la relación entre la inteligencia artificial, el criterio humano, la supervisión y los métodos tradicionales. El profesorado otorgó 4,5 puntos sobre 10 a este apartado y el 70% afirmó que se está concediendo demasiado peso a la IA. El informe plantea así la necesidad de establecer pautas de gobernanza y asegurar que estas herramientas permanezcan subordinadas a los objetivos pedagógicos.

 

70%
del profesorado

afirmó que se está concediendo demasiado peso a la IA

La combinación de las tres áreas deja el índice general de equilibrio entre aprendizaje y tecnología en 4,9 puntos sobre 10. Esta puntuación refleja una percepción crítica sobre el modo en que se está desarrollando la digitalización, aunque no supone un rechazo a la innovación. La demanda central es avanzar desde la adquisición de equipos hacia una planificación pedagógica más estratégica.

Los encuestados también valoraron si los centros disponen de tecnología y formación suficientes para obtener los mejores resultados. El profesorado concedió una nota media de 5 puntos sobre 10, mientras que los responsables tecnológicos la situaron en 4,7. La preparación de los profesionales aparece, por tanto, como una cuestión inseparable de la dotación material disponible.

Formación y objetivos educativos

El informe sostiene que reducir este desequilibrio exige diseñar la incorporación de tecnología a partir de los resultados de aprendizaje que se quieren conseguir. Esto implica seleccionar las herramientas adecuadas para cada actividad, combinar recursos físicos y digitales, impulsar el trabajo colaborativo y establecer mecanismos de supervisión para tecnologías emergentes.

También requiere reforzar la formación docente. La mera presencia de una herramienta no garantiza que el profesorado conozca sus posibilidades, sus límites o su aplicación en diferentes edades y materias. La capacitación debe permitir decidir cuándo un recurso digital aporta valor y cuándo resulta preferible mantener métodos de enseñanza tradicionales.

El estudio se enmarca en un contexto de fuerte inversión europea en digitalización educativa. La Unión Europea ha destinado más de 23.000 millones de euros a competencias y tecnología educativa, según los datos recogidos por la Comisión Europea. El reto señalado por el índice consiste en trasladar ese esfuerzo económico a prácticas que tengan un impacto verificable en el aula y no se limiten a incrementar el número de dispositivos disponibles.

Una encuesta en seis países

El Educate to Empower Index 2026 se basa en una encuesta realizada por Focaldata durante julio y agosto de 2026. Participaron 3.360 personas de Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, España y Polonia, distribuidas entre docentes sin responsabilidades tecnológicas, estudiantes de 16 a 18 años, profesorado en prácticas o de reciente titulación y responsables de tecnología de centros educativos.

La investigación incluyó a 1.227 docentes, 1.219 estudiantes, 611 profesores en formación o recién titulados y 303 responsables tecnológicos. Las encuestas se realizaron mediante paneles en línea y los resultados reflejan la distribución natural de la muestra, sin ponderaciones. Esta metodología obliga a interpretar los porcentajes como percepciones de los participantes, no como una medición directa de los resultados académicos.

El informe promovido por Epson dibuja, en definitiva, un sistema educativo que no pide menos innovación, sino una innovación mejor orientada. El desafío es evitar que la digitalización se convierta en un fin por sí misma y conseguir que cada inversión responda a necesidades concretas del profesorado y del alumnado. El futuro de la tecnología educativa dependerá, según sus conclusiones, de alcanzar un equilibrio útil y sostenible entre recursos digitales, materiales físicos y criterio profesional.

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