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“Las personas con discapacidad tienen que ser sujetos activos en la sociedad”

María Orts presenta Campvs, un proyecto educativo superior que permite a las personas con discapacidad formarse de manera integral para acceder al empleo. Asegura que los perfiles de los jóvenes no están adaptados al mercado actual.

Estefanía MartínezMartes, 11 de marzo de 2014
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Tras varios años dirigiendo el servicio de empleo de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce, María Orts se ha embarcado en un nuevo proyecto, Campvs. La nueva iniciativa ofrece un programa independiente de formación superior a alumnos con discapacidad intelectual para favorecer así su inserción en el mercado laboral.

¿En qué consiste el proyecto Campvs?
Queremos ofrecer una formación superior a personas con discapacidad intelectual que quieran seguir formándose tras la etapa obligatoria ofrecida por las administraciones. El proyecto es un titulo privado que no está homologado con Educación. El programa está enfocado fundamentalmente al acceso al em-pleo.

¿Qué problemas encuentra el colectivo al acabar sus estudios secundarios?
El problema que existe es que el colectivo finaliza sus estudios a los 18 años, después no tienen más recursos educativos en lo público. Sus salidas son dos, por un lado, ir a un centro ocupacional donde la Comunidad te da una plaza de carácter vitalicio, pero con gran lista de espera. Está orientado a una trayectoria laboral , pero la realidad es que la gente se queda ahí y no se mueve. La otra opción que tienen es irse a un servicio de empleo como el nuestro. Es ahí donde nos encontramos con que a los 18 años tienen una gran inmadurez laboral y social, por lo que el 90% de las inserciones laborales fracasan. Además, vienen con perfiles profesionales del colegio de Educación Especial y que no están adaptados a un mercado laboral tan cambiante. No hay ofertas en el mercado para este tipo de perfiles.

¿Cómo surgió Campvs ?
El proyecto surge de la experiencia obtenida trabajando en la oficina de empleo durante los últimos siete años a la hora de incorporar al mercado laboral a las personas con discapacidad. Habíamos en-contrado una serie de lagunas y obstáculos que pretendemos mejorar a través de Campvs. Las clases comenzaron el pasado octubre y durarán hasta finales de junio, por lo que estamos en nuestra primera promoción.

¿Qué dificultades se encuentra el colectivo en el mercado laboral?
No tienen perfiles adaptados a las demandas de trabajo y no hay servicios de empleo orientados a este colectivo. Nuestro método de inserción laboral es a través del empleo con apoyo, es decir, un técnico les acompaña durante todo su itinerario de inserción en la empresa. Una vez que todo está conseguido, el técnico pasa a un segundo plano. Además, el sistema educativo tampoco ofrece lo que el mercado de trabajo demanda. Acaban de estudiar a unas edades muy tempranas, por lo que es difícil que puedan acceder al mercado de trabajo y encontrar un buen puesto.

¿Cómo se configura el programa?
Campvs está divido en tres cursos. El primer año se trabajan conceptos generales, es decir, para ayudar a la madurez a través de asignaturas orientadas a la empresa, como por ejemplo, Economía, Inglés, Educación Vocacional, etc. Uno de nuestros objetivos es que las personas con discapacidad dejen de ser sujetos pasivos y se conviertan en sujetos activos de la sociedad. Que puedan tomar decisiones, elijan, que sean realistas con lo que tienen y con lo que pueden llegar a alcanzar. A final de curso se les prepara para que decidan la especialidad a cursar el segundo año. En esta promoción hay tres especialidades, las que más demanda ofrecen: Hostelería y Turismo, Gestión y Administración, y Comercio y Marketing. El segundo año se dedica a la formación especializada en su totalidad. A través de las diferentes empresas colaboradoras los jóvenes van a conocer los diferentes perfiles profesionales en las propias compañías. Por último, en el tercer y último año se realizan seis meses de prácticas en empresa y tres meses de entrenamiento en vida independiente.

¿Qué es exactamente el entrenamiento en vida independiente?
Las personas con discapacidad no acceden a la vida independiente salvo que surja algo especialmente dramático, como por ejemplo, la pérdida de alguno de sus padres. Hemos experimentado que a través de apoyos, si les entrenamos y ayudamos, ellos podrán llevar una vida independiente. En la fundación tenemos una vivienda donde los chicos viven hasta tres meses y se entrenan.

¿Qué sucede una vez que se termina el programa?
Una vez que salen de Campvs, hay muchos a los que sus prácticas laborales les permitirán encontrar un puesto de trabajo, aunque nosotros a priori no hemos pactado puestos fijos en estas empresas. Un compromiso de contratación por parte de las empresas es difícil hoy en día, además, no-sotros entendemos que ellos tienen que depositar algo también. La búsqueda de empleo es una experiencia en la vida. Si a través de sus prácticas no encuentran un puesto de trabajo, por el motivo que sea, pasan al servicio de empleo de la fundación.

¿Cuántos alumnos forman parte del proyecto?

Ofrecíamos 36 plazas y se han cubierto todas. 10 de ellos vienen del Colegio de Educación Especial “El Niño Jesús del remedio”, de la fundación. El resto de ellos provienen de otros centros e instituciones. No pretendíamos cubrir todas las plazas en la primera promoción, pero se han cubierto. 

¿Cómo se financia el programa?
Los estudios tienen un copago. Ellos pagan un porcentaje, la matrícula de 500 euros y nueve mensualidades. Un total de 2.700 euros al año, una cifra que se aproxima al precio de matrícula de una carrera universitaria. Tenemos un programa de becas gracias a las empresas colaboradoras que cubre a 10 alumnos. Nadie tiene cubierto el 100% de la beca, el máximo es un 90%, porque entendemos que si tu no aportas una mínima cantidad se pierde el valor de las cosas.

¿Qué tipo de competencias desarrollan los jóvenes durante los tres años de formación?
Se desarrollan competencias que tienen que ver sobre todo con la relación social, ya que tienen grandes dificultades para relacionarse en el mundo laboral. Trabajamos para que se den cuenta que tienen una discapacidad y que conozcan a que les limita y para fomentar así la competencia. Asimismo, se trabaja en la resolución de conflictos con un psicólogo. Se pretende que los alumnos tengan una pequeña independencia, como por ejemplo, ser autónomos en el transporte para acceder a las clases.

¿Cree que deberían existir más proyectos e iniciativas que ayuden a formar al colectivo con necesidades especiales?
Totalmente, hay muchas dificultades para que estos chicos puedan continuar y formen parte de la población activa y con posibilidades reales de encontrar trabajo. El centro ocupacional es una opción pero tiene grandes listas de espera, ya que todo el mundo quiere acceder a ese recurso.

¿Cómo ve la Consejería la iniciativa?
Ellos quieren, tienen ganas y son consientes de la realidad que viven los jóvenes con discapacidad. El centro ocupacional supone una carga al sistema ya que por cada plaza la Administración Pública paga 8.000 euros. Además, no es una carga que esté produciendo unos resultados a largo plazo.

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