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Celaá demanda no mezclar etapas el próximo curso para "perimetrar posibles brotes"

La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha propuesto que en el próximo curso los centros no mezclen las etapas educativas para "perimetrar" y poder actuar mejor así en el caso de que se diera un brote de coronavirus.
RedacciónJueves, 4 de junio de 2020
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La ministra durante su comparecencia en el Senado.

Lo ha asegurado en la Comisión de Educación del Senado, donde ha anunciado que la próxima semana se reunirá con las comunidades autónomas para concretar las medidas del nuevo curso escolar 2020-21 tras la crisis sanitaria por el coronavirus.

Celaá no ha querido adelantar el contenido de las medidas que se verán en la Conferencia Sectorial «por respeto» al grupo de trabajo que está elaborando todo ello. Y ha recalcado que hay que combinar los requisitos sanitarios del Ministerio de Sanidad con otros requerimientos, por ejemplo, en cuanto a habilitar más espacios en los centros educativos ante las medidas de seguridad e higiene. «Tenemos que esperar a la evolución de la pandemia porque no es un motivo educativo sino sanitario, y lo primero es salvaguardar la salud de alumnos, docentes y sus familias», ha explicado para luego añadir: «La Educación no está en crisis de ninguna de las maneras; tenemos una crisis sanitaria».

El objetivo –ha continuado– es que exista el próximo curso «la mayor presencialidad posible» y ver cómo articular la distancia interpersonal de seguridad, maximizando, por ejemplo, todos los espacios de los centros para que estén a disposición del alumnado.

"La Educación no está en crisis de ninguna de las maneras; tenemos una crisis sanitaria", ha dicho la ministra

No obstante, ante la «incertidumbre» mostrada por senadores de algunos partidos, Celaá ha subrayado: «El curso se va abrir en septiembre, salvo que Sanidad nos diga que no se puede abrir». Ha recordado asimismo que cada comunidad podrá elegir la fecha de apertura del nuevo curso dentro de un abanico de días, teniendo siempre en cuenta que deben cumplirse 175 días lectivos como mínimo.

Además de instar a que haya un reconocimiento público a los docentes cuando «todo esto acabe», ha destacado la importancia de la digitalización, animando a que se acabe con la brecha digital, que también se ha descubierto ahora en otros países europeos. Por ello, se ha elaborado un Plan de digitalización y se va a desarrollar, entre otras cosas, una Red de Aulas del Futuro.

Ante las críticas de la oposición, la ministra ha insistido en defender la reforma educativa, que sigue en plazo de enmiendas parciales, y ha negado que se esté llevando de «tapadillo» durante esta crisis. Asimismo, de nuevo ha negado que ataque a la Educación concertada o los centros de Educación Especial.

La ministra ha insistido en defender la reforma educativa, que sigue en plazo de enmiendas parciales, y ha negado que se esté llevando de "tapadillo" durante esta crisis

El PP ha sido el más crítico con el trabajo de Celaá, a la que ha achacado que de 300 preguntas hechas en el Senado solo haya recibido una respuesta. Según la ministra, ninguna pregunta «está fuera de plazo» y se ha referido a la cantidad de trabajo en el Ministerio. El PP le ha espetado que puede llegar a convertirse en la «peor ministra de Educación de la historia» y ha criticado que no haya protocolos aún para el próximo curso.

El PSOE ha dicho que «el PP intenta pasar a Vox por la derecha» y ha pedido que «no se utilice la Educación para sacar rédito político».

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