España se sitúa en 477 puntos en Lectura en PISA 2018, por debajo de la OCDE (487) y de la UE (489)

La puntuación media de la OCDE se encuentra en el nivel 4 de la escala de lectura, de 480 a 553 puntos. En el caso de España alcanza los 477 puntos, significativamente inferior a la de la media OCDE (487) y de la UE (489), según los datos publicados ahora después de que se omitieran en diciembre pasado por diversas "anomalías".
Diego FranceschJueves, 23 de julio de 2020
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La evolución del rendimiento en lectura desde el año 2000 se presenta estable en el promedio de los países de la OCDE, aunque la menor puntuación se encuentra en el ciclo más reciente, PISA 2018 (486,8). Sin embargo, el rendimiento del alumnado español muestra continuas oscilaciones, y en el ciclo PISA 2018 (476,5) refleja valores similares a los de 2003 y 2009, pero alejados del máximo de 2015 (495,6). Por comunidades, destaca Castilla y León en la cima del ranking, con 497 puntos PISA, seguida de Asturias (495), Galicia (494) y Aragón (490). Por la cola, Ceuta (404) y Melilla (438) Madrid (474), Navarra (472) y La Rioja (467). Si descontamos el ISEC, Murcia estaría segunda en el ranking después de Castilla y León.

Otra característica de los datos de España es la alta variabilidad, que indica una alta dispersión entre los resultados de los estudiantes de mayor y menor rendimiento y, en consecuencia, señala importantes diferencias y heterogeneidad en los resultados de estos dos grupos.

Resultados por sexo

Si analizamos los resultados por sexo, en la media de la OCDE, las chicas superaron a los chicos en casi 30 puntos, tres puntos más que la diferencia observada en el total UE (27 puntos). Aunque las chicas tienen un rendimiento mejor que los chicos en todos los países seleccionados, la brecha es mucho más grande en unos que en otros.

Las diferencias más pequeñas, iguales o inferiores a 20 puntos, se obtienen en Japón, Reino Unido, Chile, México y Colombia, mientras que las más altas, más de 45 puntos, se producen en Noruega, Israel, Malta y Finlandia. En España, los chicos (464) alcanzan una puntuación media 26 puntos inferior a la de las chicas (490), de forma similar a países como Alemania o Hungría, entre otros.

En España, los chicos (464) alcanzan una puntuación media 26 puntos inferior a la de las chicas (490), de forma similar a países como Alemania o Hungría, entre otros

Por el origen de los estudiantes, el 12% de los alumnos de España tiene origen migrante y obtiene una puntuación media estimada en lectura (451 puntos) 32 puntos inferior a la de sus compañeros nativos (483 puntos), una diferencia similar a la de Portugal (7% inmigrantes) y Luxemburgo (55% inmigrantes).

Por titularidad de centro

Por titularidad de centro, en España, la puntuación media en lectura de los estudiantes de centros privados es 25 puntos superior que la de los estudiantes de centros públicos, en general, debido a factores socioeconómicos. En cambio, en Japón y, sobre todo, en Rumanía los resultados de los estudiantes de centros públicos superan en competencia lectora a los de los centros privados. En el resto de los países, las diferencias estimadas no son estadísticamente significativas.

La repetición de curso también afecta a los resultados. En la media de países OCDE, la diferencia en el rendimiento en lectura entre estudiantes repetidores y no repetidores es de 98 puntos y algo menos, 93 puntos, en el total UE. En estas cifras está la diferencia entre los dos grupos en España (97 puntos), y en 19 países esa diferencia es igual o superior a los 100 puntos. La menor diferencia en las puntuaciones medias estimadas se da en Corea (47 puntos).

En la media de la OCDE, la diferencia en el rendimiento entre estudiantes repetidores y no repetidores es de 98 puntos y algo menos, 93 puntos, en el total UE y de 97 puntos en España

Otro factor determinante de los resultados es el Índice Socioeconómico y Cultural (ISEC). La influencia del ISEC en el rendimiento en lectura de los estudiantes en España es inferior al de la media de la OCDE, mostrando de esta manera que su sistema educativo es más equitativo que el de la mayoría de los países seleccionados, que el de la media OCDE y que el del total UE. En conclusión, es posible alcanzar buenos resultados académicos en sistemas de Educación más equitativos, como lo muestran algunos países como Estonia o Canadá, según el informe.

Los estudiantes socioeconómicamente favorecidos tienen un rendimiento medio en PISA significativamente más alto que el de los estudiantes desfavorecidos. Sin embargo, la brecha en los resultados de lectura relacionada con el estatus socioeconómico varía ampliamente entre los países seleccionados. En la media de países de la OCDE, la puntuación media estimada de los estudiantes favorecidos es 88 puntos más alta que la de los desfavorecidos, diferencia que llega hasta los 93 puntos en el promedio total UE.

En 11 países, entre los seleccionados, la brecha en el rendimiento medio en lectura entre estudiantes socioeconómicamente favorecidos y desfavorecidos supera los 100 puntos y, en Luxemburgo e Israel llega a más de 120 puntos. A pesar de su magnitud, las diferencias estimadas más bajas, menos de 70 puntos, son las de Canadá, Letonia, Croacia y Estonia. Algo más alta es la diferencia entre estos dos grupos en España (74 puntos).

En 11 países, entre los seleccionados, la brecha en el rendimiento medio en lectura entre estudiantes socioeconómicamente favorecidos y desfavorecidos supera los 100 puntos, 74 en España

En España, el efecto del ISEC se traduce en apenas 4 puntos de aumento en la puntuación media en la competencia lectora: de 477 a 481 puntos. Con similares resultados, una vez descontado el efecto del ISEC, se encuentran países como Letonia, Hungría, Noruega o Dinamarca, entre otros.

Por otra parte, en la media de países de la OCDE, el 11,4% de estudiantes desfavorecidos fue capaz de rendir en el cuarto más alto de lectura en su país, porcentaje similar al del total UE. En Estonia y Croacia más del 15% de los estudiantes desfavorecidos son académicamente resilientes. Por otro lado, en Bulgaria, Luxemburgo, Hungría e Israel menos del 8% de los estudiantes desfavorecidos es académicamente resiliente. España está entre los diez países en los que la proporción de estudiantes resilientes entre los desfavorecidos supera el 13%.

Clima escolar

El cuestionario de estudiantes de PISA 2018 incluye más de 20 cuestiones directamente relacionadas con el clima escolar. Con las respuestas a estas cuestiones se pueden construir indicadores del clima escolar. España es un país con menor índice de clima escolar y menor rendimiento que la OCDE, y se sitúa en el mismo cuadrante que países como Israel, Italia o Turquía. Japón y Corea destacan por presentar un alto valor en el índice del clima escolar y un rendimiento por encima del promedio de la OCDE.

España está entre los diez países en los que la proporción de estudiantes resilientes entre los desfavorecidos supera el 13%

En PISA 2018 también se preguntó a los estudiantes acerca de su respuesta ante situaciones de acoso. En concreto se requirió su nivel de acuerdo: “totalmente en desacuerdo”, “en desacuerdo”, “de acuerdo”, o “totalmente de acuerdo”. Los estudiantes de Noruega, España, Irlanda y Estados Unidos son, entre los países seleccionados, que presentan los valores positivos más altos del índice, mientras que, en sentido opuesto, los valores más bajos se dan en Bulgaria, la República Eslovaca, Letonia, Hungría, Colombia y Polonia.

Actitud frente al acoso

Mejorar las actitudes positivas de los estudiantes frente al acoso puede influir positivamente en su rendimiento. En Rumanía, Eslovenia, Grecia, Israel y Malta el aumento de una décima del índice produciría un incremento de más de tres puntos en la puntuación media estimada en la competencia lectora. Sin embargo, en el Reino Unido ese incremento solo sería de 1,1 puntos y en Japón ni siquiera llegaría a 1 punto. En España, el incremento de una décima en el índice provocaría un aumento de 2,3 puntos en la puntuación media en lectura, similar a la influencia que tiene en el total UE y ligeramente por debajo de la influencia en la media de países OCDE (2,5 puntos).

Por último, se puede analizar la proporción de variabilidad del rendimiento en lectura que, en cada país, viene explicada por el índice que mide este tipo de actitudes. En la media de países de la OCDE, el 7% de la varianza del rendimiento en lectura viene explicada por este índice, solo un punto porcentual más que en el total UE, que es el mismo porcentaje de varianza explicada en España (6%).

Mejorar las actitudes positivas de los estudiantes frente al acoso puede influir positivamente en su rendimiento

Otros datos que se pueden extraer de PISA 2018 son que España (0,46) es el país de entre los seleccionados cuyos estudiantes presentan un mayor promedio en el índice de sentido de pertenencia al centro, con valores similares a Austria (0,40) y Noruega (0,36). Mientras que los países donde menor sentido de pertenencia reporta el alumnado son Bulgaria, República Checa, República Eslovaca y Letonia, con valores inferiores a -0,25.

El sentido de pertenencia al centro se asocia positivamente con el rendimiento. En todos los casos el incremento del rendimiento por punto del índice es positivo, siento superior a 10 puntos en un gran número de países, llegando a los 25 de Bulgaria. En España, el incremento llega a los 4 puntos por punto de aumento en el índice de sentido de pertenencia al centro escolar.

Otro dato es que en PISA se puede comprobar que el índice de disfrute por la lectura en España (0,08) es ligeramente superior al promedio de los países de la OCDE, habiendo países como Turquía (0,68) que presentan un valor de índice relativamente alto y por el contrario otros como Países Bajos (-0,57) o Noruega (-0,51) que se alejan muy por debajo del promedio de los países OCDE.

Otro dato es que en PISA se puede comprobar que el índice de disfrute por la lectura en España (0,08) es ligeramente superior al promedio de los países de la OCDE

En la media de países de la OCDE aquellos alumnos que están al menos de acuerdo con afirmar que su inteligencia es algo que no puede cambiar mucho obtienen 41 puntos menos de rendimiento que los que están al menos en desacuerdo con la misma afirmación, siendo la diferencia de 34 puntos para el total UE y, en los dos casos, superior a los 28 puntos que se dan de diferencia en España. El valor más alto se da en Nueva Zelanda con casi 80 puntos de diferencia entre los dos grupos de estudiantes, mientras que se dan apenas diez puntos de diferencia en el caso de la República Checa.

Así mismo, la influencia en el rendimiento medio estimado entre estudiantes satisfechos y no satisfechos con su vida presenta una gran variabilidad entre países. En la media de países OCDE, los estudiantes satisfechos con su vida alcanzan un rendimiento medio 10 puntos más alto que los no satisfechos (8 puntos más en el total UE). Esto mismo sucede en 11 países, entre los seleccionados, con la mayor diferencia en Islandia (23 puntos) y la menor en España (6 puntos), todas ellas estadísticamente significativas.

La mala disposición de los estudiantes en PISA 2018

En relación a las “anomalías” detectadas en los resultados, la OCDE ha concluido que una minoría de los estudiantes españoles que participaron en las pruebas de PISA en 2018 tuvieron “una mala disposición” a las pruebas, de forma que esa evaluación no se puede comparar con la de 2015, según informa Efe. Tras hacer un análisis de lo ocurrido, la OCDE ha añadido una nota para completar los resultados en línea del PISA 2018, realizadas del 16 de abril al 31 de mayo de ese año, en la que constata que el problema se dio en algunas autonomías españolas que habían adelantado las fechas de sus exámenes finales.

La superposición de esos exámenes con la prueba internacional, que se realiza cada tres años, no fue bien asumida por algunos estudiantes, que mostraron entonces una “mala disposición” y “no la hicieron lo mejor que pudieron para demostrar su eficiencia”. “Aunque solo los datos de una minoría de estudiantes muestra una clara falta de compromiso, no se puede garantizar la comparación de los datos del PISA de 2018 para España con los resultados de pruebas anteriores”, concluye la OCDE.

La OCDE ha publicado únicamente los datos que considera “plausibles” de la prueba lectora, que habían quedado ocultos en el informe presentado en diciembre de 2019, así como los referidos al tiempo de respuesta y al patrón de las respuestas. En muchos casos, los estudiantes contestaron en la sección de fluidez lectora de manera “apresurada”, empleando menos de 25 segundos en total para responder más de 20 preguntas, un comportamiento “llamativo”.

La OCDE estudia hacer cambios

Frente a eso, los estudiantes que dedicaron el esfuerzo adecuado a estas preguntas emplearon por lo general entre 50 segundos y más de dos minutos en contestar esta sección, dependiendo de lo rápido que pudieran leer.

Este problema no se dio en las autonomías en las que los exámenes del centro tenían lugar más tarde, lo que confirma para la OCDE la mala voluntad de algunos estudiantes, admitida por una amplía mayoría de los mismos que dedicaron pocos esfuerzos al test de PISA. Además, los resultados en los centros cuyos exámenes se superponían fueron también peores en matemáticas, no solo en lectura.

Para limitar la falta de compromiso y los comportamientos irresponsables y frenar así sus consecuencias en los resultados, la OCDE estudia cambios en la gestión y puntuación de las pruebas de comprensión lectora.

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